Plaza San Carlo, Museo Egipcio y Palacio Carignano: El Salón Barroco de Turín
De la estación de Porta Nuova a Via Garibaldi a través de pasajes cubiertos y cafés históricos
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1. Estación Porta Nuova y Plaza Carlo Felice
Piazza Carlo Felice 1, 10121 Turin, Italy
Deténgase ante la grandiosa fachada curva de hierro y vidrio de la estación de Turín Porta Nuova, la histórica terminal ferroviaria inaugurada en diciembre de 1864 según el proyecto conjunto de los ingenieros Alessandro Mazzucchetti y Carlo Ceppi. Con sus audaces cerchas metálicas, sus sobrias arquerías de piedra y sus inmensas cristaleras que reflejan la luz límpida de los Alpes, esta estación fue concebida para recibir con la máxima dignidad a los viajeros en la primera capital de la Italia unificada, conjugando el empaque clásico con las vanguardias de la Revolución Industrial. Justo enfrente se despliegan los jardines Sambuy en el corazón de la simétrica Plaza Carlo Felice, trazada en 1850 por el prestigioso paisajista francés Jean-Pierre Barillet-Deschamps: sus parterres geométricos, sus cedros centenarios y su estanque circular componen una elegante antesala vegetal al comienzo de la aristocrática Via Roma. Desde esta plaza arrancan las arcadas que guían los pasos hacia el núcleo noble de la urbe piamontesa. El aire matutino bulle con el elegante trasiego de viajeros y tranvías clásicos.
Contemple la perspectiva rectilínea hacia el norte a lo largo de Via Roma: las ordenadas arcadas reconstruidas en los años treinta enmarcan a lo lejos la estatua ecuestre de la Plaza San Carlo y las verdes colinas turinesas, reflejando el orden urbanístico de los Saboya que fascinó en su tiempo a Rousseau y a Mark Twain.
La estación de Porta Nuova fue una de las primeras de Europa en utilizar grandes naves de arco único para cubrir los andenes de vapor, convirtiéndose a mediados del siglo veinte en el andén de llegada de millones de trabajadores del sur italiano que se incorporaban a Fiat.
Fíjese en la fuente central de los jardines Sambuy: fue donada a la ciudad en 1855 por el embajador de Cerdeña en París como muestra de amistad con la corte imperial de Napoleón III.
Camine hacia el norte bajo los amplios pórticos de Via Roma para alcanzar las Iglesias Gemelas que custodian la Plaza San Carlo.
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2. Iglesias Gemelas de Santa Cristina y San Carlos Borromeo
Piazza San Carlo 1, 10121 Turin, Italy
Haga una pausa en el umbral sur de la Plaza San Carlo para contemplar la admirable simetría escénica de las Iglesias Gemelas, dos santuarios barrocos que flanquean la entrada como los baluartes monumentales de una puerta de honor. A su izquierda se levanta la Iglesia de Santa Cristina, fundada en 1639 por la regente Cristina de Francia y dotada entre 1715 y 1718 por el célebre Filippo Juvarra de una soberbia fachada ondulada de piedra de Gassino coronada por estatuas de virtudes y jarrones llameantes. A la derecha se alza la Iglesia de San Carlos Borromeo, erigida en 1619 por iniciativa del duque Carlos Manuel I para honrar la peregrinación del santo arzobispo de Milán, cuya fachada neoclásica fue diseñada en 1834 por Ferdinando Caronesi para armonizar con su compañera de plaza. Este singular conjunto escenográfico plasma la honda devoción religiosa de los Saboya y su genial predilección por las perspectivas teatrales. El mármol blanco y la piedra tallada dialogan con una plasticidad única en el norte de Italia.
Aprecie la maestría plástica de la fachada de Santa Cristina esculpida por Juvarra: el juego de concavidades y convexidades, las columnas salientes y los nichos generan claroscuros asombrosos con el paso de la luz solar, anticipando la plenitud del barroco tardío europeo.
La devoción a san Carlos Borromeo está íntimamente ligada a la historia de Turín: para evitar que el santo prelado tuviera que atravesar a pie los peligrosos pasos alpinos, el duque Manuel Filiberto trasladó la Sábana Santa desde Chambéry a Turín en 1578.
Entre un momento en la penumbra de San Carlos para admirar su retablo mayor: representa a san Carlos adorando el Santo Sudario, pintado en el siglo diecisiete por el célebre maestro Giovan Battista Crespi, apodado Il Cerano.
Dé unos pasos al frente para adentrarse en el salón aristocrático de Turín ante la gran estatua del Caval 'd Brôns.
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3. Plaza San Carlo y Monumento al Caval 'd Brôns
Piazza San Carlo 156, 10121 Turin, Italy
Sienta la armonía clásica y el señorío noble de la Plaza San Carlo, considerada unánimemente el salón aristocrático de Turín por la regularidad de su arquitectura del siglo diecisiete. Proyectada en 1638 por el arquitecto de la corte Carlo di Castellamonte bajo el patrocinio de Cristina de Francia, esta explanada rectangular de ciento sesenta y ocho metros de largo por setenta y seis de ancho se halla abrazada por palacetes señoriales de pórticos continuos articulados con pilastras dóricas. En el centro exacto se yergue el mítico Caval 'd Brôns, la grandiosa estatua ecuestre en bronce de Manuel Filiberto de Saboya fundida en París en 1838 por el escultor Carlo Marochetti: el duque guerrero aparece representado en el instante solemne de envainar su espada tras la victoria de San Quintín de 1557, afianzando la independencia de su casa dinástica. Bajo los soportales se conservan salones cafeteros de leyenda como el Caffè Torino y el Caffè San Carlo, donde suntuosas arañas de cristal iluminan la memoria patria piamontesa.
Busque ante la puerta del Caffè Torino la popular placa de bronce encastrada en el pavimento con la figura de un toro rampante dorado: la tradición asegura que girar sobre el talón derecho encima de los atributos del animal atrae la buena suerte, un ritual cumplido a diario por estudiantes y viajeros.
El Caffè San Carlo, inaugurado en 1822, fue el cuartel general clandestino de los patriotas liberales: personalidades fundamentales como Cavour, Cesare Balbo y Massimo d'Azeglio debatieron aquí el futuro de Italia burlando la vigilancia policial austriaca.
Contemple los relieves en bronce del pedestal del monumento: plasman con extraordinario dramatismo las cargas de caballería en San Quintín y la firma del crucial Tratado de Cateau-Cambrésis de 1559.
Gire a la derecha por Via Maria Vittoria y tome Via Accademia delle Scienze para situarse ante el prestigioso Museo Egipcio.
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4. Palacio de la Academia de Ciencias y Museo Egipcio
Via Accademia delle Scienze 6, 10123 Turin, Italy
Deténgase ante la severa y solemne fachada de ladrillo oscuro del Palacio de la Academia de Ciencias, una de las construcciones más monumentales del siglo diecisiete en Turín. Encargado en 1679 por la regente María Juana Bautista a Guarino Guarini como Colegio de Nobles jesuita para la instrucción de la élite aristocrática, el edificio impresiona por sus pilastras de terracota modelada y su majestuoso vestíbulo abovedado. Desde 1824, este magnífico palacio alberga las colecciones del Museo Egipcio de Turín, la institución museística más antigua del mundo dedicada en exclusiva a la civilización nilótica, valorada unánimemente como la segunda colección egiptológica más relevante del planeta tras el Museo de El Cairo. Sus galerías custodian más de cuarenta mil piezas catalogadas que abarcan cuatro milenios de historia, incluyendo papiros únicos, sarcófagos polícromos, estatuas colosales de basalto y ajuares funerarios intactos. El fascinante misterio del Antiguo Egipto sobrecoge el espíritu de cada visitante gracias a una cuidada museografía contemporánea de vanguardia que exalta la inmortalidad nilótica.
Ingrésese en la sobrecogedora Galería de los Reyes diseñada por el escenógrafo ganador del Oscar Dante Ferretti: un ambiente de penumbra y espejos oscuros magnifica las estatuas de diorita y basalto negro de Ramsés II, Tutmosis III y la diosa Sejmet, que deslumbraron a Jean-François Champollion en 1824.
El museo nació formalmente cuando el rey Carlos Félix adquirió en 1824 la colosal colección privada reunida por Bernardino Drovetti, cónsul general de Francia de origen piamontés, compuesta por más de cinco mil valiosas antigüedades faraónicas.
Admire el valioso Canon Real de Turín: este papiro de la época de Ramsés II constituye el testimonio cronológico más imprescindible del mundo para fijar la sucesión de las dinastías egipcias.
Avance unos pasos a lo largo de la calle para contemplar la inconfundible fachada alabeada del Palacio Carignano.
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5. Plaza Carignano y Palacio Carignano de Guarini
Via Accademia delle Scienze 5, 10123 Turin, Italy
Sitúese en el corazón de la hermosa Plaza Carignano para deleitarse con la singular fachada ondulada de ladrillo visto del Palacio Carignano, considerada una de las mayores cumbres de la arquitectura barroca de todos los tiempos. Encargado en 1679 por el príncipe Manuel Filiberto de Saboya-Carignano, apodado el Mudo, al genial matemático teatino Guarino Guarini, el palacio despliega un cuerpo central sinuoso que combina ondas cóncavas y convexas enteramente ejecutadas en ladrillo cocido modelado a mano sin emplear revestimiento de mármol, inspirándose en los proyectos de Bernini para el Louvre. Este edificio es uno de los lugares más cargados de historia de Italia: aquí nacieron los reyes Carlos Alberto en 1798 y el primer soberano de la nación Víctor Manuel II en 1820, y en su interior sesionaron el Parlamento Subalpino desde 1848 y el primer Parlamento de la Italia unificada en 1861. La armoniosa plaza conserva teatros y restaurantes decimonónicos de gran solera.
Cruce el zaguán de honor para contemplar el hemiciclo histórico del Parlamento Subalpino: conservado intacto en su estado de 1848 con sus terciopelos carmesíes, tribunas de madera dorada y testero oratorio, fue la tribuna donde Cavour y Garibaldi pronunciaron sus memorables discursos patrios.
La fachada trasera que vierte hacia la Plaza Carlo Alberto ofrece un aspecto totalmente distinto: fue erigida entre 1864 y 1871 en piedra clara para alojar una cámara legislativa ampliada, que quedó sin uso por el traslado de la capital a Florencia.
Fíjese enfrente en el mítico restaurante Del Cambio fundado en 1757: el conde de Cavour almorzaba diariamente en su mesa favorita de la esquina mientras vigilaba desde la ventana el inicio de los debates parlamentarios.
Dé unos pasos hacia el norte para sumergirse bajo la elegante cubierta acristalada de la Galería Subalpina.
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6. Galería Subalpina y Café Histórico Baratti & Milano
Piazza Castello 27, 10124 Turin, Italy
Franquee el labrado portal para sumergirse en la atmósfera luminosa y distinguida de la Galería Subalpina, el pasaje cubierto más refinado de Turín. Inaugurada el treinta de diciembre de 1873 siguiendo las trazas del arquitecto Pietro Carrera, esta galería comercial de cincuenta metros de largo por quince de altura fue proyectada inspirándose en los pasajes parisinos y galerías victorianas de Londres, fusionando la nobleza clásica del Renacimiento con la ligereza del hierro forjado y el vidrio de la era fabril. La cubierta acristalada en cañón inunda de luz diáfana el mirador superior sostenido por cariátides esculpidas y el elaborado suelo de mosaicos de mármol polícromo. En su interior abren librerías anticuarias, galerías de arte y la famosa confitería Baratti & Milano, auténtico templo del chocolate piamontés instalado en este emplazamiento en 1875. El dulce aroma a gianduiotto y avellanas tostadas invita a una parada inolvidable en un escenario intacto de la Belle Époque europea.
Admire el suntuoso salón decimonónico de Baratti & Milano: los espejos biselados, las maderas nobles de caoba y las molduras doradas recuerdan su condición de proveedor oficial de la Casa Real de Saboya, célebre por haber perfeccionado la receta del cremino de tres capas y del chocolate gianduja.
Durante el siglo veinte, la galería fue punto de cita habitual de prestigiosos literatos e intelectuales italianos: autores como Cesare Pavese, Mario Soldati e Italo Calvino paseaban bajo sus cristaleras antes de acudir a las cercanas oficinas de la editorial Einaudi.
Disfrute del silencio apacible que reina bajo la bóveda acristalada: este pasaje fue concebido para brindar a la burguesía un paseo protegido de las lluvias invernales y del fango de las calles empedradas.
Salga por el extremo oriental del pasaje para asomarse a la despejada Plaza Carlos Alberto.
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7. Plaza Carlos Alberto y Biblioteca Nacional Universitaria
Piazza Carlo Alberto 3, 10123 Turin, Italy
Tome asiento en el sosegado recinto peatonal de la Plaza Carlos Alberto, una de las explanadas más aristocráticas y apacibles del centro histórico turinés. Abierta en 1842 sobre los antiguos jardines privados de recreo del palacio de los príncipes de Carignano, la plaza está presidida por el imponente conjunto escultórico en bronce dedicado al rey Carlos Alberto de Saboya, inaugurado en julio de 1861 por el escultor Carlo Marochetti: el monarca cabalga con porte noble sobre un alto pedestal rodeado por cuatro alegorías que personifican el Martirio, la Libertad, el Valor militar y la Reforma civil. Hacia el oeste, el espacio se halla cerrado por la monumental fachada decimonónica del Palacio Carignano, diseñada por Domenico Ferri entre 1864 y 1871, mientras en el flanco opuesto se levanta la solemne mole de la Biblioteca Nacional Universitaria, que custodia valiosos tesoros bibliográficos mundiales. La plaza acoge con frecuencia mercadillos de libros antiguos y flores bajo una luz límpida.
Localice la lápida conmemorativa en la esquina con Via Po: aquí residió en el otoño de 1888 el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien quedó prendado de la luz otoñal y de las largas galerías porticadas turinesas, alabando a Turín como una ciudad regia y perfecta antes de su postrero colapso anímico.
El monumento ecuestre a Carlos Alberto fue la primera gran estatua cívica descubierta en Turín tras la proclamación formal del Reino de Italia en marzo de 1861, celebrando la consolidación del régimen constitucional.
Contemple las cuatro figuras de soldados de infantería y bersaglieri situadas en las esquinas del zócalo: ensalzan la bravura del ejército piamontés durante la primera guerra de independencia italiana de 1848.
Camine hacia el sur a lo largo de Via Carlo Alberto hasta llegar a la portada del prestigioso Palacio Campana.
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8. Palacio Campana y Departamento de Matemáticas
Via Carlo Alberto 10, 10123 Turin, Italy
Deténgase ante la severa portada almohadillada del Palacio Campana en el número 10 de la Via Carlo Alberto, una de las residencias patricias más interesantes del barroco maduro turinés. Edificado en la segunda mitad del siglo diecisiete para la noble familia de los condes Campana de Cavallerleone y reformado en el siglo dieciocho con un majestuoso atrio de columnas pareadas, el inmueble conserva la gallarda elegancia de las grandes moradas senatoriales de la corte saboyana. Durante la dominación napoleónica, el palacio fungió como sede de la prefectura francesa del departamento del Po, antes de transformarse en el siglo veinte en el ilustre Departamento de Matemáticas Giuseppe Peano de la Universidad de Turín, centro docente de relieve mundial donde destacaron figuras cumbres de la lógica simbólica y la geometría como Giuseppe Peano y Corrado Segre. El patio central ofrece a los transeúntes una pausa de silenciosa dignidad académica rodeada de arquitectura clásica bien preservada.
Asómese al claustro de honor con arquerías: las columnas dóricas de piedra de Gassino y las bóvedas pintadas del vestíbulo configuran una perspectiva equilibrada y solemne, que demuestra el grado de excelencia alcanzado por los alarifes piamonteses bajo el Antiguo Régimen para impresionar a sus huéspedes.
El insigne matemático Giuseppe Peano enseñó en estas aulas durante varias décadas: enunció los célebres axiomas de Peano que fundamentaron la aritmética contemporánea e ideó el Latino sine flexione como lengua auxiliar universal para la ciencia moderna.
Busque la placa que recuerda las protestas estudiantiles de noviembre de 1967: el Palacio Campana fue el primer edificio universitario ocupado en Italia por jóvenes asamblearios, encendiendo la mecha del movimiento de Mayo del 68.
Siga rumbo al oeste por Via Principe Amedeo para entrar bajo la espectacular bóveda de la Galería San Federico.
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9. Galería San Federico y Cine Lux Histórico
Via Roma 208, 10121 Turin, Italy
Adéntrese bajo la espectacular cubierta abovedada de la Galería San Federico, comunicada a través de Via Roma y Via Viotti. Inaugurada con gran solemnidad en octubre de 1933 bajo el proyecto del arquitecto Federico Canova y del ingeniero Vittorio Bonadè Bottino durante la renovación urbanística de Via Roma, este pasaje comercial con planta en T representa uno de los espacios públicos cubiertos más colosales del periodo de entreguerras en Europa. Su vertiginosa cúpula elíptica de casetones vidriados tamiza la luz sobre suelos de mármol amarillo de Siena y bardiglio, al tiempo que las fachadas interiores ostentan soberbias columnas de piedra, cornisas de travertino y elegantes escaparates de latón bruñido Art Déco. En el epicentro de la galería se halla el Cine Lux, fundado en 1934 con el nombre de Cine Rex, célebre por su inmensa sala subterránea en anfiteatro con doble anfiteatro, catedral del mejor cine de autor. Los pasos resuenan con nobleza sobre los pavimentos marmóreos en este deslumbrante escenario de refinada modernidad industrial, dinamismo comercial y progreso urbano.
Advierta las soluciones tecnológicas pioneras del edificio: fue planificado como un vanguardista centro corporativo dotado de climatización centralizada, ascensores continuos y pasadizos soterrados para furgones, albergando por años la redacción de La Stampa y la sede de la Juventus de Turín.
El Cine Lux ha preservado intacto su patio de butacas original de los años treinta, milagrosamente a salvo de los bombardeos para acoger estrenos y sesiones estelares del prestigioso Festival de Cine de Turín.
Levante la mirada hacia las claraboyas de la cúpula central: los adoquines circulares de cristal componen un hipnótico patrón geométrico Art Déco de una pureza formal que impresiona por su audacia.
Salga a Via Santa Teresa y avance hacia el oeste hasta encontrar los frondosos árboles de la Plaza Solferino.
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10. Plaza Solferino y Fuente Angélica
Piazza Solferino 1, 10121 Turin, Italy
Haga un alto en el elegante espacio ajardinado de la Plaza Solferino, una de las plazas más distinguidas del centro turinés. Bautizada en 1859 en honor a la victoria franco-piamontesa en la batalla de Solferino que allanó el camino hacia la unificación italiana, la plaza se halla presidida por la estatua ecuestre del duque Fernando de Saboya, labrada en 1877 por Alfonso Balzico, que plasma al príncipe herido de muerte junto a su corcel abatido. Sin embargo, el monumento más célebre y enigmático del recinto es la monumental Fuente Angélica, concluida en 1930 por el escultor Giovanni Riva gracias al legado testamentario del ministro Pietro Bassignana. Esta fuente reúne cuatro colosos de bronce que encarnan las cuatro estaciones del año, en los cuales la arraigada tradición esotérica de Turín descifra una alegoría masónica de los guardianes del umbral y las columnas del templo de Salomón. Los surtidores de agua refrescan los aledaños de los palacetes clasicistas circundantes, creando una estampa de calma urbana.
Observe con detenimiento las dos robustas figuras masculinas que simbolizan el Otoño y el Invierno: estos gigantes barbudos vierten agua de grandes ánforas inclinadas, representando la transmisión del saber oculto y la sabiduría hermética hacia los iniciados que contemplan sus rostros.
Según las leyendas del Turín mágico, el vano vacío intermedio que se forma entre ambos colosos masculinos representaría la mítica puerta de acceso al Oriente eterno o conocimiento cósmico, misterio que atrae a estudiosos del ocultismo desde hace décadas.
Repare en la sede corporativa de la aseguradora Reale Mutua situada en el costado de la plaza: fue la primera compañía de seguros mutuos establecida en Italia en 1828 con licencia real de Carlos Félix.
Camine hacia el norte por Via San Dalmazzo para descubrir la elegante portada del Palacio Birago di Borgaro.
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11. Palacio Birago di Borgaro de Filippo Juvarra
Via Carlo Alberto 16, 10123 Turin, Italy
Alce la mirada hacia la fachada armónica y teatral del Palacio Birago di Borgaro en Via Carlo Alberto, en su cruce con Via San Dalmazzo. Levantado entre 1716 y 1720 para el conde Carlo Birago di Borgaro, consejero de Estado y embajador diplomático de los Saboya, este inmueble representa una de las poquísimas residencias privadas urbanas diseñadas íntegramente en Turín por el maestro siciliano Filippo Juvarra. El célebre arquitecto se alejó de la severidad habitual de los palacetes locales para imprimir un lenguaje arquitectónico más ligero, escenográfico y festivo: la portada central en arco de medio punto enmarcada por columnas toscanas da paso a un insólito vestíbulo elíptico abovedado que dilata el espacio hacia un recoleto patio cuadrangular con peristilo. Sede hoy de la Cámara de Comercio de Turín, el palacio custodia en su planta noble suntuosos salones dorados decorados con estucos y frescos rococó. La equilibrada sucesión de vanos y balcones de hierro forjado infunde a la calle un aire distinguido y señorial.
Entre al vestíbulo de honor para contemplar la admirable articulación de columnas y arcos: Juvarra logró convertir un solar irregular y angosto en un modelo de espacialidad monumental, modulando la luz con la misma soltura magistral exhibida en los grandes palacios regios de la corte.
El conde Birago di Borgaro fue un hábil diplomático al servicio del rey Víctor Amadeo II: participó activamente en las negociaciones del Tratado de Utrecht de 1713, acuerdo que otorgó la corona real a los duques saboyanos y permitió la creación del Reino de Cerdeña.
Fíjese en los mascarones tallados sobre los ventanales de la planta noble: sus rostros burlones sonríen con malicia a los transeúntes, reflejando el espíritu lúdico del rococó juvarriano.
Continúe hacia el norte hasta llegar a la confluencia con la comercial Via Garibaldi ante la Iglesia de los Santos Mártires.
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12. Iglesia de los Santos Mártires en Via Garibaldi
Via Giuseppe Garibaldi 25, 10122 Turin, Italy
Culmine su recorrido por los salones señoriales, los pasajes decimonónicos y la historia cívica de Turín al cruzar el cancel de la imponente Iglesia de los Santos Mártires, ubicada bajo las arcadas del número 25 de Via Garibaldi. Mandada edificar en 1577 por el duque Manuel Filiberto de Saboya y entregada a los padres jesuitas para custodiar las reliquias de los mártires Aventor, Octavio y Solutor, soldados de la legendaria legión tebana y primeros patronos cristianos de Turín martirizados en el siglo tercero, esta iglesia fue diseñada por el renombrado arquitecto milanés Pellegrino Tibaldi. La nave única monumental, guarnecida de ricas capillas con mármoles polícromos, estucos dorados y cuadros de altar del seiscientos, deslumbra por la fastuosidad de su decoración, coronada por el lienzo del altar mayor pintado en 1688 por el gran maestro jesuita Andrea Pozzo. El santuario se asienta en plena Via Garibaldi, el antiguo decumanus romano convertido en una de las arterias peatonales más largas de Europa.
Levante la vista hacia la bóveda de cañón decorada al fresco en 1845 por Luigi Vacca y Francesco Gonin: las pinturas narran el martirio y la gloria de los legionarios tebanos con un vibrante dinamismo cromático que envuelve el templo en una exaltación sagrada inolvidable.
Los jesuitas convirtieron esta iglesia en el foco intelectual y espiritual más influyente de Turín durante dos centurias: científicos, senadores y príncipes de la corte acudían aquí en oración comunitaria antes de emprender trascendentales misiones de Estado.
Fíjese en la rica urna de bronce sobredorado colocada bajo la mesa del altar mayor: guarda desde hace más de cuatro siglos las veneradas reliquias de los tres soldados mártires tebanos.
Aquí, sobre el trazado del decumanus bimilenario y ante la devoción barroca de los Santos Mártires, concluye nuestro paseo por el salón elegante y señorial de Turín, una capital forjada con tesón y orgullo que supo encabezar con sabiduría y perseverancia el destino moderno de la nación italiana.