Palacio Birago di Borgaro de Filippo Juvarra
Why is it significant?
Alce la mirada hacia la fachada armónica y teatral del Palacio Birago di Borgaro en Via Carlo Alberto, en su cruce con Via San Dalmazzo.
Key Facts
| Place | Palacio Birago di Borgaro de Filippo Juvarra |
|---|---|
| Address | Via Carlo Alberto 16, 10123 Turin, Italy |
| Geo Coordinates | 45.07050, 7.67900 |
| Part of Walk | Plaza San Carlo, Museo Egipcio y Palacio Carignano: El Salón Barroco de Turín |
| Generated | Generated |
Alce la mirada hacia la fachada armónica y teatral del Palacio Birago di Borgaro en Via Carlo Alberto, en su cruce con Via San Dalmazzo. Levantado entre 1716 y 1720 para el conde Carlo Birago di Borgaro, consejero de Estado y embajador diplomático de los Saboya, este inmueble representa una de las poquísimas residencias privadas urbanas diseñadas íntegramente en Turín por el maestro siciliano Filippo Juvarra. El célebre arquitecto se alejó de la severidad habitual de los palacetes locales para imprimir un lenguaje arquitectónico más ligero, escenográfico y festivo: la portada central en arco de medio punto enmarcada por columnas toscanas da paso a un insólito vestíbulo elíptico abovedado que dilata el espacio hacia un recoleto patio cuadrangular con peristilo. Sede hoy de la Cámara de Comercio de Turín, el palacio custodia en su planta noble suntuosos salones dorados decorados con estucos y frescos rococó. La equilibrada sucesión de vanos y balcones de hierro forjado infunde a la calle un aire distinguido y señorial.
Entre al vestíbulo de honor para contemplar la admirable articulación de columnas y arcos: Juvarra logró convertir un solar irregular y angosto en un modelo de espacialidad monumental, modulando la luz con la misma soltura magistral exhibida en los grandes palacios regios de la corte.
El conde Birago di Borgaro fue un hábil diplomático al servicio del rey Víctor Amadeo II: participó activamente en las negociaciones del Tratado de Utrecht de 1713, acuerdo que otorgó la corona real a los duques saboyanos y permitió la creación del Reino de Cerdeña.
Fíjese en los mascarones tallados sobre los ventanales de la planta noble: sus rostros burlones sonríen con malicia a los transeúntes, reflejando el espíritu lúdico del rococó juvarriano.
Continúe hacia el norte hasta llegar a la confluencia con la comercial Via Garibaldi ante la Iglesia de los Santos Mártires.