Nowy Świat y la confitería Blikle
Why is it significant?
Pasea por las aceras anchas de Nowy Świat, entre terrazas animadas, farolas de estilo decimonónico y fachadas proporcionadas de dos y tres plantas. Esta calle, cuyo nombre significa literalmente Nuevo Mundo, es desde hace dos siglos el escaparate comercial y social más refinado de Varsovia.
Key Facts
| Place | Nowy Świat y la confitería Blikle |
|---|---|
| Address | Nowy Świat 33, 00-029 Warszawa, Poland |
| Geo Coordinates | 52.23360, 21.01900 |
| Part of Walk | La Varsovia de Chopin: del órgano de las Visitandinas a los jardines Łazienki |
| Generated | Generated |
Pasea por las aceras anchas de Nowy Świat, entre terrazas animadas, farolas de estilo decimonónico y fachadas proporcionadas de dos y tres plantas. Esta calle, cuyo nombre significa literalmente Nuevo Mundo, es desde hace dos siglos el escaparate comercial y social más refinado de Varsovia.
En el número 33 se encuentra una auténtica institución de la ciudad: la confitería A. Blikle. Fue fundada el 11 de septiembre de 1869 por Antoni Kazimierz Blikle, un maestro pastelero de origen suizo-alemán plenamente integrado en la vida polaca. En una ciudad que ha visto caer dinastías, imperios y regímenes, el aroma a bollería recién horneada de este local ha permanecido inalterable durante más de un siglo y medio.
La gran especialidad de la casa son los pączki, los buñuelos tradicionales polacos rellenos de mermelada de pétalos de rosa silvestre y cubiertos con una capa brillante de glaseado de naranja. Durante el Jueves Lardero, el Tłusty Czwartek que precede a la Cuaresma, los varsovianos forman colas pacíficas que dan la vuelta a la manzana con tal de llevarse a casa una caja de estos dulces dorados.
En las mesas de mármol de Blikle y en los salones vecinos se daban cita escritores insignes como Bolesław Prus y Henryk Sienkiewicz, además de artistas y políticos que debatían sobre el destino de la patria. Incluso un joven capitán francés llamado Charles de Gaulle, destinado en Varsovia como asesor militar en 1919, era cliente habitual de estos dulces durante sus paseos vespertinos por la avenida. Durante la ocupación y el posterior Levantamiento de 1944 casi todos los edificios fueron incendiados sistemáticamente, pero en los años cincuenta los arquitectos devolvieron a la calle su armonía neoclásica temprana que recuperó la atmósfera del siglo diecinueve.
Deja atrás los escaparates y continúa caminando hacia el sur en línea recta. En pocos minutos la avenida se abrirá de repente en una amplia plaza circular presidida por una iglesia que parece un templo romano.