Monumento al Levantamiento de Varsovia, plaza Krasiński
Why is it significant?
Ponte frente al monumento y déjate impresionar por su escala: un grupo de insurgentes de bronce surge bajo una estructura que se derrumba, con armas en la mano, en plena carrera. Un poco aparte, otro grupo desciende por una boca de alcantarilla, uno detrás de otro, hacia la oscuridad.
Key Facts
| Place | Monumento al Levantamiento de Varsovia, plaza Krasiński |
|---|---|
| Address | Plac Krasińskich, 00-207 Warszawa, Poland |
| Geo Coordinates | 52.24940, 21.00580 |
| Part of Walk | Varsovia renacida: la Ciudad Vieja y el Castillo Real, piedra a piedra |
| Generated | Generated |
Ponte frente al monumento y déjate impresionar por su escala: un grupo de insurgentes de bronce surge bajo una estructura que se derrumba, con armas en la mano, en plena carrera. Un poco aparte, otro grupo desciende por una boca de alcantarilla, uno detrás de otro, hacia la oscuridad.
El 1 de agosto de 1944, a las cinco de la tarde, el Ejército Nacional clandestino se levantó contra la ocupación alemana. Esperaban liberar la ciudad en pocos días. La lucha duró sesenta y tres días, hasta el 2 de octubre. Murieron entre ciento cincuenta mil y doscientos mil civiles, y unos dieciséis mil insurgentes. Tras la capitulación, la población que quedaba fue expulsada, y los alemanes se dedicaron a destruir la ciudad casa por casa, de forma planificada.
Esa boca de alcantarilla no es una metáfora. A principios de septiembre, cuando la Ciudad Vieja ya no podía resistir, miles de insurgentes la abandonaron por las alcantarillas, a oscuras, con el agua por la cintura, en silencio para que los alemanes no los oyeran desde arriba. Muy cerca de aquí estaba una de las entradas que usaron. Muchos heridos no pudieron hacer ese camino y se quedaron atrás.
Fíjate en la fecha del monumento: se inauguró el 1 de agosto de 1989, en el cuadragésimo quinto aniversario. Durante las décadas comunistas, el recuerdo del Ejército Nacional fue incómodo para el poder, y este homenaje llegó justo en el año del gran cambio político. El Museo del Levantamiento de Varsovia, en el barrio de Wola, abrió todavía más tarde, en 2004. Detrás tienes el palacio barroco Krasiński, hoy parte de la Biblioteca Nacional, y el edificio verde del Tribunal Supremo.
Y así se cierra el círculo de este paseo. Empezaste junto a un rey en su columna, derribada en 1944 y vuelta a levantar; has caminado por calles que parecen medievales y tienen setenta años; has visto la casa de Marie Curie, las murallas, el río. Todo lo que has recorrido existe porque, después de esta destrucción, una ciudad entera decidió reconstruirse a sí misma. Cada 1 de agosto, a las cinco de la tarde, suenan las sirenas y Varsovia se detiene un minuto. Si algún día estás aquí a esa hora, detente con ella.