Karlskirche
Why is it significant?
Delante de ti, reflejada en el estanque, se levanta una iglesia imposible: un pórtico de templo griego, una cúpula verde ovalada y, a los lados, dos columnas gigantes cubiertas de relieves en espiral, como si alguien hubiera traído de Roma la columna de Trajano por duplicado.
Key Facts
| Place | Karlskirche |
|---|---|
| Address | Karlsplatz 10, 1040 Wien, Austria |
| Geo Coordinates | 48.19810, 16.37160 |
| Part of Walk | Viena del oro de Klimt: la Secesión, la Karlskirche y el Belvedere |
| Generated | Generated |
Delante de ti, reflejada en el estanque, se levanta una iglesia imposible: un pórtico de templo griego, una cúpula verde ovalada y, a los lados, dos columnas gigantes cubiertas de relieves en espiral, como si alguien hubiera traído de Roma la columna de Trajano por duplicado. Es la Karlskirche, la iglesia de San Carlos.
En 1713 la peste golpeó Viena, y el emperador Carlos VI prometió levantar una iglesia si la ciudad se salvaba. La dedicó a san Carlos Borromeo, el arzobispo de Milán que había cuidado a los enfermos durante otra peste, y que además llevaba su mismo nombre. La diseñó Johann Bernhard Fischer von Erlach, el gran arquitecto del barroco austriaco; las obras empezaron en 1716 y las terminó su hijo en 1737.
Y aquí la historia se vuelve muy española. Antes de ser emperador, este Carlos fue proclamado rey de España como Carlos III por sus aliados durante la Guerra de Sucesión. Vivió en Barcelona de 1705 a 1711 y allí se casó. Pero en 1711 murió su hermano, el emperador José, y Carlos tuvo que volver a Viena para heredar. Sus aliados no querían ver de nuevo a un solo Habsburgo con España y el imperio a la vez, y la corona española acabó en manos del Borbón Felipe V.
Por eso muchos historiadores leen así las dos columnas: son las columnas de Hércules, el emblema de Carlos V con el lema plus ultra, el símbolo de la monarquía española. El emperador que perdió España las puso delante de su iglesia. Nunca dejó de sentirse un poco rey de España: mantuvo en Viena el ceremonial de la corte española y acogió a cientos de partidarios exiliados, para quienes fundó incluso un hospital. Los relieves, eso sí, cuentan la vida de san Carlos Borromeo. Y en el estanque, una escultura de bronce de Henry Moore pone un toque moderno a todo este barroco.
Ahora, de espaldas a la iglesia, gira a la derecha. A pocos pasos verás un edificio de líneas rectas con un piso nuevo que parece flotar encima.