Kursalon y el Strauss dorado
Why is it significant?
Delante de ti, entre árboles y estanques, brilla una figura dorada: un hombre con bigote que toca el violín dentro de un arco de mármol blanco rodeado de ninfas. Es Johann Strauss hijo, el rey del vals, y es probablemente la estatua más fotografiada de Viena.
Key Facts
| Place | Kursalon y el Strauss dorado |
|---|---|
| Address | Johannesgasse 33, 1010 Wien, Austria |
| Geo Coordinates | 48.20360, 16.37860 |
| Part of Walk | Viena suena: tras los pasos de Mozart, Beethoven y Strauss |
| Generated | Generated |
Delante de ti, entre árboles y estanques, brilla una figura dorada: un hombre con bigote que toca el violín dentro de un arco de mármol blanco rodeado de ninfas. Es Johann Strauss hijo, el rey del vals, y es probablemente la estatua más fotografiada de Viena. Detrás, el edificio claro de estilo renacentista italiano es el Kursalon, el salón de baile y conciertos del Stadtpark.
El Stadtpark se abrió en 1862, en los terrenos que quedaron libres al derribar las murallas, y fue el primer parque público municipal de la ciudad. El Kursalon se construyó poco después, a mediados de los años sesenta del siglo diecinueve, y en principio era un lugar de cura, donde los vieneses bebían aguas minerales. Muy pronto los vasos de agua dejaron paso a otra cosa: en 1868 Johann Strauss hijo dirigió aquí su orquesta, y el salón se convirtió en un templo del vals.
La historia de los Strauss es un drama familiar. El padre, Johann Strauss, era ya famoso y no quería que su hijo fuera músico; le prohibió estudiar violín. El hijo practicaba a escondidas, con la complicidad de su madre, y en 1844 debutó con su propia orquesta en un casino de Hietzing, a las puertas de Viena, compitiendo abiertamente con su padre. Ganó la batalla y acabó eclipsándolo.
En 1867 escribió El Danubio azul, primero como pieza para coro con una letra cómica que no entusiasmó a nadie. Unos meses después, en versión orquestal y en la Exposición Universal de París, fue un éxito arrollador, y hoy es casi un segundo himno austriaco. El monumento que tienes delante, obra de Edmund Hellmer, se inauguró en 1921, más de veinte años después de la muerte del compositor. No siempre brilló: pasó décadas sin dorado y volvió a dorarse en 1991.
Fíjate en cómo lo representaron: no como un señor solemne con partitura, sino tocando, en movimiento, como dirigía él, con el violín en la mano. Ahora camina hacia el norte por los senderos del parque, junto al estanque, hasta un compositor de mármol que está sentado y no tiene ninguna prisa.