Academia de Bellas Artes y Schillerplatz
Why is it significant?
Entra en esta plaza con árboles y saluda a Friedrich Schiller, sentado en bronce, que da la espalda a un edificio largo de ladrillo y terracota con aire de palacio florentino.
Key Facts
| Place | Academia de Bellas Artes y Schillerplatz |
|---|---|
| Address | Schillerplatz 3, 1010 Wien, Austria |
| Geo Coordinates | 48.20140, 16.36560 |
| Part of Walk | Viena en la Ringstraße: la Ópera, los museos y el bulevar de los palacios |
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Entra en esta plaza con árboles y saluda a Friedrich Schiller, sentado en bronce, que da la espalda a un edificio largo de ladrillo y terracota con aire de palacio florentino. Es la Academia de Bellas Artes de Viena, y su arquitecto, el danés Theophil Hansen, volverá a aparecer dos veces en este paseo.
La academia es mucho más vieja que su casa: nació en 1692 como escuela privada de un pintor de la corte, y no se mudó aquí hasta 1877. Hansen la vistió de Renacimiento italiano, el estilo que en el siglo diecinueve significaba arte y saber. Dentro, en el aula principal, el techo lo pintó Anselm Feuerbach con la caída de los titanes, y la pinacoteca guarda un tesoro que pocos visitantes conocen: el tríptico del Juicio Final de Hieronymus Bosch, el Bosco, con sus monstruos y sus cuerpos diminutos.
Y ahora, la historia incómoda. En 1907 y otra vez en 1908, un joven de provincias llamado Adolf Hitler se presentó al examen de ingreso de pintura y fue rechazado las dos veces. Se quedó en Viena, vendiendo acuarelas y viviendo en albergues, mientras absorbía el antisemitismo político que entonces se respiraba en la ciudad. La historia no se reescribe con condicionales, pero cuesta mirar esta puerta sin pensarlo.
La paradoja es que, en esos mismos años, la misma academia había aceptado en 1906 a un chico de dieciséis años: Egon Schiele. Schiele se aburrió de las clases académicas, de copiar yesos y de pintar como hace cien años, y en 1909 se marchó con varios compañeros para fundar su propio grupo. Hoy sus cuadros llenan un museo entero a pocos minutos de aquí. Un mismo edificio, dos jóvenes, dos destinos que no podrían ser más opuestos.
Sal de la plaza hacia el noroeste, baja hasta el Ring y crúzalo. Delante verás dos palacios gemelos con cúpulas verdes, uno frente al otro: dirígete al de la derecha, el de las artes, y entra en el jardín que hay entre ambos.