Corte del Milion: la casa de Marco Polo

Why is it significant?

Has salido del sotoportego a un patio pequeño y cerrado, con pozos de piedra, ropa tendida y, sobre una puerta, un arco antiguo decorado con motivos bizantinos, hojas y animales entrelazados. Pocos lo saben, pero estás en el patio de los Polo. Aquí estaban las casas de la familia de Marco Polo.

Key Facts

PlaceCorte del Milion: la casa de Marco Polo
AddressCorte Seconda del Milion, Cannaregio, 30121 Venezia VE, Italy
Geo Coordinates45.43880, 12.33780
Part of WalkVenecia judía y secreta: el Gueto y los rincones de Cannaregio
GeneratedGenerated

Open the walk

Has salido del sotoportego a un patio pequeño y cerrado, con pozos de piedra, ropa tendida y, sobre una puerta, un arco antiguo decorado con motivos bizantinos, hojas y animales entrelazados. Pocos lo saben, pero estás en el patio de los Polo.

Aquí estaban las casas de la familia de Marco Polo. Se fue a Oriente siendo un muchacho, con su padre y su tío, y volvió en 1295, después de veinticuatro años en la corte de Kublai Kan. La leyenda cuenta que llegaron tan sucios y harapientos que ni sus parientes los reconocieron, hasta que descosieron los forros de sus ropas y empezaron a caer piedras preciosas sobre la mesa.

El nombre de este patio viene de su libro, Il Milione. Unos dicen que era el apodo de la familia; otros, que los venecianos se burlaban de Marco porque todo lo contaba por millones: millones de personas, millones de riquezas. Lo dictó en una cárcel de Génova, hacia 1298, a un compañero de celda, Rustichello de Pisa, escritor de novelas de caballerías. Y ese libro acabaría en manos de un tal Cristóbal Colón, que lo leyó y lo anotó en los márgenes: su ejemplar se conserva en Sevilla.

Detrás de estas casas, sobre el solar de los Polo, se construyó en 1678 un teatro que hoy se llama Malibran. Lleva el nombre de María Malibran, la gran soprano nacida en París en una familia sevillana, hija del tenor Manuel García. En 1835 cantó aquí y, según se cuenta, renunció a su paga para ayudar al teatro, que estaba en apuros. Murió al año siguiente, con solo veintiocho años, y el teatro tomó su nombre.

Así termina este paseo: empezaste junto a un canal por donde entraban las barcas, cruzaste las puertas del gueto, rezaste un momento ante unos nombres, saludaste a un moro con nariz de hierro y has llegado a la casa del hombre que contó Asia a Europa. El Rialto está a dos minutos. Pero quédate un poco más en este patio... aquí Venecia todavía susurra.

Nearby stories