Torres de Quart y las Huellas de los Cañones Franceses
Why is it significant?
Párate frente a las imponentes Torres de Quart y contempla la severa rotundidad de sus dos cubos semicilíndricos de piedra calcárea. Construidas entre 1441 y 1460 por los maestros canteros Francesc Baldomar y Pere Compte, estas torres formaban la puerta oeste de la muralla medieval de Valencia.
Key Facts
| Place | Torres de Quart y las Huellas de los Cañones Franceses |
|---|---|
| Address | Plaça de Santa Úrsula 1, 46008 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.47560, -0.38380 |
| Part of Walk | Ciutat Vella de Valencia: El Carmen, la Seda y las Murallas Medievales |
| Generated | Generated |
Párate frente a las imponentes Torres de Quart y contempla la severa rotundidad de sus dos cubos semicilíndricos de piedra calcárea. Construidas entre 1441 y 1460 por los maestros canteros Francesc Baldomar y Pere Compte, estas torres formaban la puerta oeste de la muralla medieval de Valencia. Por este acceso entraba el camino real procedente de Castilla y del vecino pueblo de Quart de Poblet, del cual tomaron su denominación histórica. A diferencia de las Torres de Serranos, con aristas poligonales, las de Quart exhiben formas redondeadas inspiradas en las torres del Castel Nuovo de Nápoles. Su aspecto macizo y adusto transmite una sensación insuperable de fortaleza inexpugnable diseñada para resistir el fuego de la artillería pesada.
Fíjate detenidamente en los profundos cráteres y oquedades que horadan la piedra de su fachada exterior: No son desperfectos del paso del tiempo, sino los impactos directos de las balas de cañón disparadas por las tropas napoleónicas del mariscal Moncey en 1808. Durante la Guerra de la Independencia, el pueblo valenciano repelió el asalto francés atrincherado heroicamente tras estos gruesos muros defensivos. En el interior, las torres albergan amplias bóvedas nervadas de crucería y una empinada escalera de caracol de una factura técnica prodigiosa. Al igual que sus hermanas de Serranos, las torres fueron utilizadas como cárcel de mujeres desde el siglo diecisiete hasta finales del siglo diecinueve.
La construcción de estas torres marcó la introducción de las técnicas arquitectónicas renacentistas en la estereotomía de la piedra valenciana. El maestro Pere Compte demostró aquí su genialidad resolviendo la unión geométrica de los sillares curvos antes de acometer su obra maestra: la Lonja de la Seda. Desde la almena superior se disfruta de una perspectiva única de la transición entre la Valencia medieval y los bulevares del ensanche moderno. Es un monumento vivo a la resistencia civil que custodia con orgullo sus heridas de guerra como medallas de honor imperecederas.
Pasa la mano por los bordes de los impactos de cañón: podrás apreciar la dureza de la piedra caliza que impidió que las torres colapsaran bajo el bombardeo.
Regresa por la calle de Quart hacia el este y adéntrate en la calle de los Caballeros para visitar la deslumbrante Iglesia de San Nicolás.