Mercado Central de Valencia y la Catedral Modernista
Why is it significant?
Traspasa las puertas de hierro forjado del Mercado Central de Valencia y sumérgete en el templo gastronómico más grandioso de Europa.
Key Facts
| Place | Mercado Central de Valencia y la Catedral Modernista |
|---|---|
| Address | Plaça de la Ciutat de Bruges s/n, 46001 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.47350, -0.37980 |
| Part of Walk | Ciutat Vella de Valencia: El Carmen, la Seda y las Murallas Medievales |
| Generated | Generated |
Traspasa las puertas de hierro forjado del Mercado Central de Valencia y sumérgete en el templo gastronómico más grandioso de Europa. Inaugurado en 1928 por el rey Alfonso XIII, este soberbio edificio modernista proyectado por Alejandro Soler March y Francesc Guàrdia Vial abarca más de ocho mil metros cuadrados. Su estructura vanguardista combina arcos metálicos de hierro visto con vidrieras policromadas, azulejos de Manises y celosías cerámicas tradicionales. En el centro se alza una cúpula majestuosa de treinta metros de altura coronada por una veleta con forma de cotorra, la famosa «Cotorra del Mercat». Bajo sus naves luminosas late el corazón del campo valenciano, congregando a centenares de puestos que desbordan aromas de huerta, mar y especias.
Contempla el despliegue cromático y la vitalidad contagiosa de los casi trescientos puestos de venta: Montañas de naranjas sanguinas y mandarinas recién recolectadas conviven con alcachofas de Benicarló, tomates del Perelló y pimientos relucientes. En la sección de pescadería, el hielo crujiente sostiene lubinas frescas, gambas rojas de Dénia, clóchinas valencianas y calamares de la bahía. El aroma del azafrán molido, el pimentón de la Vera y los sacos de arroz bomba para la paella perfuman las naves centrales del mercado. Los maestros charcuteros cortan con maestría lonchas finísimas de jamón ibérico de bellota mientras ofrecen a probar quesos artesanos de cabra y oveja.
La construcción del mercado supuso una auténtica revolución higienista en la Valencia de principios del siglo veinte. Los arquitectos idearon un ingenioso sistema de sótanos ventilados para el almacenamiento en frío y la descarga subterránea de mercancías. La veleta de la cotorra simbolizaba el bullicio y la charla incesante de los compradores, mientras que la veleta de la vecina iglesia de los Santos Juanes ostenta un pájaro mudo. Hoy en día, cocineros con estrellas Michelin compran aquí a diario codo a codo con las amas de casa de Ciutat Vella.
Mira hacia las vidrieras de la cúpula central: filtran los rayos solares matutinos creando un halo dorado sobre los puestos de frutas.
Cruza la plaza del Mercado hacia la fachada de piedra tallada de la monumental Lonja de la Seda.