Real Fábrica de Tabacos, hoy Universidad
Why is it significant?
Planta los pies delante de la portada principal y levanta la vista hasta lo más alto: una figura con alas toca una trompeta. Es la Fama, anunciando a los cuatro vientos lo que se hacía aquí dentro. Y lo que se hacía era dinero, mucho dinero, en forma de hojas de tabaco.
Key Facts
| Place | Real Fábrica de Tabacos, hoy Universidad |
|---|---|
| Address | Calle San Fernando 4, 41004 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.38140, -5.99030 |
| Part of Walk | Sevilla en flor: el Parque de María Luisa y la Exposición de 1929 |
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Planta los pies delante de la portada principal y levanta la vista hasta lo más alto: una figura con alas toca una trompeta. Es la Fama, anunciando a los cuatro vientos lo que se hacía aquí dentro. Y lo que se hacía era dinero, mucho dinero, en forma de hojas de tabaco.
La Real Fábrica de Tabacos se construyó entre 1728 y 1770, más o menos, y se suele decir que fue el segundo edificio más grande de España, solo por detrás de El Escorial. Tenía foso, puente y garitas de vigilancia, como un cuartel. ¿Por qué tanta seguridad para unas hojas secas? Porque el tabaco era un monopolio de la Corona, y cada cigarro que salía de aquí pagaba impuestos. Las hojas venían de América, por el mismo río que acabas de dejar atrás.
En el siglo XIX trabajaban aquí miles de mujeres, las cigarreras. Liaban puros a mano, en naves calurosas, cantando, discutiendo y criando a sus hijos entre las mesas. Tenían fama de libres, de lengua rápida y de no dejarse mandar, y eran una fuerza en el barrio. De ese mundo sacó Prosper Mérimée a su Carmen, en 1845, y treinta años después Bizet la convirtió en una de las óperas más representadas del mundo.
Lo que la ópera no cuenta es lo duro que era el trabajo, los salarios por pieza, el olor que se pegaba a la ropa y a la piel. Las cigarreras también protagonizaron protestas y huelgas, y su historia es una de las primeras historias de mujeres obreras en España.
A mediados del siglo XX la fábrica se trasladó al otro lado del río y este palacio industrial pasó a ser la sede de la Universidad de Sevilla. Hoy, donde se liaban puros, hay aulas de Filología y de Geografía e Historia, y los estudiantes se sientan en los patios donde antes se secaba el tabaco. Rodea ahora el edificio por la derecha, hacia su fachada sur, donde te esperan un teatro con cúpula y dos pabellones de América.