Iglesia de Týn, Jan Hus y la Casa de la Campana de Piedra

Why is it significant?

Ahora estás en la Plaza de la Ciudad Vieja, y delante tienes la iglesia de Nuestra Señora de Týn: dos torres góticas de unos ochenta metros, erizadas de pináculos, que parecen sacadas de un cuento de brujas. Fíjate bien, porque no son iguales. La del sur, la de la derecha, es más gruesa que la otra.

Key Facts

PlaceIglesia de Týn, Jan Hus y la Casa de la Campana de Piedra
AddressStaroměstské nám. 604, 110 00 Praha 1, Czechia
Geo Coordinates50.08770, 14.42270
Part of WalkPraga: la Ciudad Vieja y el barrio judío, del Reloj Astronómico al Golem
GeneratedGenerated

Open the walk

Ahora estás en la Plaza de la Ciudad Vieja, y delante tienes la iglesia de Nuestra Señora de Týn: dos torres góticas de unos ochenta metros, erizadas de pináculos, que parecen sacadas de un cuento de brujas. Fíjate bien, porque no son iguales. La del sur, la de la derecha, es más gruesa que la otra. Los praguenses las llaman Adán y Eva.

Durante dos siglos esta fue la gran iglesia husita de Praga. Entre las torres colgaba un enorme cáliz dorado, el símbolo de quienes exigían comulgar con el pan y también con el vino, como los sacerdotes. Después de la derrota de 1620, los Habsburgo católicos lo hicieron bajar y en su lugar pusieron una imagen de la Virgen. Se cuenta que el oro del cáliz se fundió para su aureola... la Contrarreforma escrita en lo alto de una fachada.

Dentro descansa un hombre que cambió la astronomía: Tycho Brahe, el danés de la nariz de metal, porque la suya la perdió en un duelo de juventud. Llegó a Praga en 1599, llamado por el emperador Rodolfo II. Y aquí aparece el hilo español: Rodolfo pasó ocho años de su adolescencia en la corte de su tío Felipe II. Volvió serio, vestido de negro a la española y enamorado de la ciencia, del arte y de lo oculto. Cuando Tycho murió en 1601 se habló de envenenamiento; en 2010 se abrió su tumba y los análisis no encontraron mercurio en dosis mortales.

Ahora date la vuelta. El gran grupo de bronce oscuro en el centro de la plaza es el monumento a Jan Hus, el predicador quemado en Constanza en 1415 por exigir una Iglesia más pobre y más honesta. Se inauguró en 1915, quinientos años después de su muerte, en plena guerra y todavía bajo el imperio de los Habsburgo. En la base se leen palabras suyas: una llamada a amarse unos a otros y a desear la verdad para todos.

Mira por último la casa gótica de piedra gris, a la izquierda de la iglesia, con una campana encajada en la esquina: la Casa de la Campana de Piedra. Durante generaciones estuvo escondida detrás de una fachada mucho más moderna, y nadie sospechaba lo que había debajo hasta que los restauradores la destaparon en la segunda mitad del siglo XX. Ahora cruza la plaza hacia la torre del ayuntamiento, donde la gente ya se agolpa frente al reloj.

Nearby stories