Palazzo Mezzanotte: un teatro romano bajo la Bolsa
Why is it significant?
Ante ti se alza un palacio solemne de mármol claro, con columnas gigantes y estatuas alegóricas: el Palazzo Mezzanotte, sede de la Bolsa de Milán, terminado a comienzos de los años treinta. Y delante, en el centro de la plaza, una mano de mármol blanco con todos los dedos cortados... menos uno.
Key Facts
| Place | Palazzo Mezzanotte: un teatro romano bajo la Bolsa |
|---|---|
| Address | Piazza degli Affari 6, 20123 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.46530, 9.18320 |
| Part of Walk | Milán romana y medieval: de Sant'Ambrogio a San Lorenzo y los Reyes Magos |
| Generated | Generated |
Ante ti se alza un palacio solemne de mármol claro, con columnas gigantes y estatuas alegóricas: el Palazzo Mezzanotte, sede de la Bolsa de Milán, terminado a comienzos de los años treinta. Y delante, en el centro de la plaza, una mano de mármol blanco con todos los dedos cortados... menos uno.
Es una obra de Maurizio Cattelan, de 2010, y se titula L.O.V.E., iniciales en italiano de libertad, odio, venganza y eternidad. Iba a quedarse aquí unas semanas, pero se quedó para siempre. El dedo corazón apunta, muy tieso, hacia la Bolsa, y cada cual lo interpreta como quiere: una crítica a las finanzas, un saludo romano al que le han amputado los dedos, o simplemente una broma muy milanesa.
Pero lo que buscas está debajo. Cuando se excavaron los cimientos del palacio aparecieron los restos del teatro romano de Mediolanum, construido en los primeros tiempos del Imperio. Sus muros curvos se conservan hoy en los sótanos de la Bolsa, a pocos metros de donde se negocian acciones. Donde antes se aplaudían comedias y tragedias, hoy se aplauden, o se lloran, las cotizaciones.
Piensa en la escala de aquella ciudad. Mediolanum tenía su teatro, su anfiteatro, su circo, sus termas y su palacio imperial, todo en un radio que hoy recorres en un cuarto de hora a pie. Y casi todo sigue ahí, bajo el asfalto, los sótanos y los aparcamientos, asomando cada vez que alguien excava un poco más hondo.
La Bolsa de Milán, por cierto, nació en 1808, bajo Napoleón, y tardó más de un siglo en tener una casa a su altura. Le tocó una con un teatro en el sótano: muy propio de una ciudad que siempre ha sabido mezclar el negocio con el espectáculo. Ahora camina hacia el sureste, unos minutos, hasta Piazza San Sepolcro: estás a punto de pisar el centro exacto de la ciudad romana.