Palazzo Serbelloni y Corso Venezia

Why is it significant?

Ponte frente a la larga fachada neoclásica, con sus columnas y su friso de figuras en relieve, y deja que el tráfico de Corso Venezia pase a tu espalda. Es el Palazzo Serbelloni, y aunque hoy parece solo un edificio elegante más, por esta puerta entró media historia de Milán.

Key Facts

PlacePalazzo Serbelloni y Corso Venezia
AddressCorso Venezia 16, 20121 Milano MI, Italy
Geo Coordinates45.46880, 9.19960
Part of WalkMilán secreto: el Cuadrilátero de la Moda, villas escondidas y el Liberty de Porta Venezia
GeneratedGenerated

Open the walk

Ponte frente a la larga fachada neoclásica, con sus columnas y su friso de figuras en relieve, y deja que el tráfico de Corso Venezia pase a tu espalda. Es el Palazzo Serbelloni, y aunque hoy parece solo un edificio elegante más, por esta puerta entró media historia de Milán.

Esta calle no siempre se llamó así. Durante siglos fue el Corso di Porta Orientale, la salida hacia el este, y en Los novios de Alessandro Manzoni es justo por esa puerta por donde el joven Renzo entra en un Milán hambriento y revuelto. El nombre de Venecia llegó después de la unificación de Italia, como un gesto hacia la ciudad que todavía estaba bajo los austriacos. A lo largo del siglo XVIII y del XIX las grandes familias levantaron aquí sus palacios, porque este era el paseo donde había que dejarse ver.

Los Serbelloni eran de las más poderosas. A mediados del siglo XVIII contrataron como preceptor de sus hijos a un joven sacerdote llamado Giuseppe Parini, que años después se vengaría con elegancia: en su poema satírico El día se burló sin piedad de los aristócratas ociosos que conocía tan bien. La fachada que ves, obra del arquitecto Simone Cantoni, se terminó a finales de ese siglo, y en 1796 el palacio alojó a un huésped muy incómodo y muy famoso... el joven general Napoleón Bonaparte, recién llegado a Milán.

Desde hace décadas el palacio es la sede del Circolo della Stampa, el club de los periodistas milaneses, así que sus salones siguen llenos de conversaciones, aunque ahora sean sobre titulares. Y unos pasos más hacia San Babila, en el número 10, se esconde una joya que casi nadie mira: la Casa Fontana Silvestri, una de las pocas casas del siglo XV que sobreviven en Milán, con restos de su decoración pintada.

Antes de seguir, fíjate en la mezcla de esta calle: tranvías, palacios, bancos y portales gigantescos que dejan ver patios silenciosos. Ese contraste será el hilo de todo el paseo. Ahora cruza y entra por Via Montenapoleone, la calle más cara de la ciudad, y camina hacia el oeste, sin prisa, mirando escaparates y fachadas.

Nearby stories