Palazzo Morando
Why is it significant?
Detente ante el portal del número 6 de Via Sant'Andrea, una fachada sobria, casi tímida entre las tiendas de lujo, y mira el patio que se abre detrás. Es el Palazzo Morando, y es uno de esos lugares que los milaneses recomiendan en voz baja.
Key Facts
| Place | Palazzo Morando |
|---|---|
| Address | Via Sant'Andrea 6, 20121 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.46860, 9.19630 |
| Part of Walk | Milán secreto: el Cuadrilátero de la Moda, villas escondidas y el Liberty de Porta Venezia |
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Detente ante el portal del número 6 de Via Sant'Andrea, una fachada sobria, casi tímida entre las tiendas de lujo, y mira el patio que se abre detrás. Es el Palazzo Morando, y es uno de esos lugares que los milaneses recomiendan en voz baja.
El palacio es del siglo XVIII y pasó por varias familias nobles hasta llegar a la última propietaria, la condesa Lydia Caprara Morando Attendolo Bolognini. A mediados del siglo XX la condesa dejó en herencia el edificio y sus colecciones a la ciudad de Milán. Gracias a ese gesto, en el primer piso se conservan sus salones privados casi intactos: sedas en las paredes, espejos, porcelanas y retratos, como si la dueña acabara de salir.
Pero lo mejor está en las otras salas. Aquí se guarda una colección de pinturas, grabados y vistas de la ciudad desde el siglo XVII hasta el XIX, y en ellas aparece una Milán que ya no existe. Verás canales navegables donde hoy pasan coches, barcas cargadas junto a las iglesias, las murallas españolas con sus paseos arbolados y plazas que luego fueron derribadas. El Naviglio interior, que rodeaba el centro muy cerca de aquí, fue cubierto en los años treinta del siglo XX, y en estos cuadros todavía brilla.
Y como estás en el barrio de la moda, el palacio también lo celebra: es la sede de Costume Moda Immagine, con exposiciones temporales de vestidos, fotografía y diseño. Es casi un manifiesto: en una calle donde todo es la colección de la temporada, este edificio te recuerda que la elegancia milanesa tiene siglos de historia.
Un consejo de amigo: entra aunque sea solo al patio, que a menudo se puede atravesar, y escucha cómo desaparece el ruido de la calle a los pocos pasos. Luego vuelve a Via Sant'Andrea y camina hacia el norte, hasta el cruce con Via della Spiga, la calle peatonal más bonita del Cuadrilátero.