Templo Kennin-ji: El Techo de los Dragones Gemelos y la Cuna del Zen
Why is it significant?
Cruce el gran portal de madera del monasterio de Kennin-ji y descubra un oasis de calma absoluta resguardado por majestuosos pinos negros japoneses. El reconfortante aroma a madera de ciprés añejo y varillas de incienso flota bajo las galerías enclaustradas.
Key Facts
| Place | Templo Kennin-ji: El Techo de los Dragones Gemelos y la Cuna del Zen |
|---|---|
| Address | 584 Komatsucho, Higashiyama Ward, Kyoto 605-0811, Japón |
| Geo Coordinates | 35.00050, 135.77400 |
| Part of Walk | Kioto: Gion e Higashiyama, Callejones de Geishas y Kiyomizu-dera |
| Generated | Generated |
Cruce el gran portal de madera del monasterio de Kennin-ji y descubra un oasis de calma absoluta resguardado por majestuosos pinos negros japoneses. El reconfortante aroma a madera de ciprés añejo y varillas de incienso flota bajo las galerías enclaustradas. Ante sus ojos se extiende el jardín de piedra de Choan-tei, donde la arena blanca rastrillada en ondas concéntricas abraza grandes rocas de granito que simbolizan las islas de los inmortales. El contraste entre el rumor mundano de Gion y el silencio reverente de estos patios monásticos invita a aquietar los pensamientos y abrir los sentidos a la contemplación.
Fundado en el año mil doscientos dos por el sabio monje Eisai, Kennin-ji ostenta el rango oficial de ser el templo zen más antiguo de todo Kioto. Eisai es una figura monumental en la historia nipona: tras regresar de China, introdujo tanto la corriente filosófica del budismo zen Rinzai como las primeras semillas de té verde, sentando las bases de la cultura del matcha. El monasterio se erigió prontamente como la sede de mayor rango entre los cinco grandes templos zen de Kioto, atrayendo a letrados, diplomáticos y monjes calígrafos ávidos de rigor filosófico.
Alce la mirada en el centro de la gran sala del Hatto: la totalidad del techo está cubierta por una formidable pintura a tinta china creada en el año dos mil dos por el maestro Koizumi Junsaku. Dos gigantescos dragones de agua celestiales se entrelazan entre nubes tormentosas, vigilando la ley sagrada del Dharma con ojos dorados de sobrecogedora intensidad dramática.
Contemple en las salas interiores los legendarios biombos dorados de los Dioses del Viento y del Trueno, obra maestra pintada a inicios del siglo diecisiete por Tawaraya Sotatsu, cuyos pigmentos minerales continúan deslumbrando con vigor divino.
Salga del monasterio por el acceso oriental y ascienda la pendiente hacia la icónica silueta de la pagoda Yasaka.