Santuario Yasaka: El Foco Bermejo de Gion y el Festival de Gion Matsuri
Why is it significant?
Sitúese ante la monumental puerta Romon de dos niveles del santuario Yasaka, resplandeciente en un vivo bermellón en lo alto de su escalinata frente a la avenida Shijo. Cruce el amplio portalón para acceder a una espaciosa plaza pavimentada de gravilla blanca que cruje rítmicamente bajo sus pasos.
Key Facts
| Place | Santuario Yasaka: El Foco Bermejo de Gion y el Festival de Gion Matsuri |
|---|---|
| Address | 625 Gionmachi Kitagawa, Higashiyama Ward, Kyoto 605-0073, Japón |
| Geo Coordinates | 35.00370, 135.77850 |
| Part of Walk | Kioto: Gion e Higashiyama, Callejones de Geishas y Kiyomizu-dera |
| Generated | Generated |
Sitúese ante la monumental puerta Romon de dos niveles del santuario Yasaka, resplandeciente en un vivo bermellón en lo alto de su escalinata frente a la avenida Shijo. Cruce el amplio portalón para acceder a una espaciosa plaza pavimentada de gravilla blanca que cruje rítmicamente bajo sus pasos. En el centro del patio se alza el escenario sagrado de danzas Maidono, ornamentado con cientos de farolillos de papel blanco suspendidos en apretadas hileras. Cada farol luce caligrafiado en tinta negra el nombre de un comercio de té, una familia artesana o una empresa que solicita protección para el año venidero.
Fundado en el año seiscientos cincuenta y seis, más de un siglo antes de que Kioto fuera erigida capital imperial, el santuario está consagrado a Susanoo-no-Mikoto, impetuosa deidad de las tormentas y los mares, y a su esposa Kushinadahime, invocados para ahuyentar epidemias y propiciar bodas afortunadas. Familias ataviadas con sus mejores galas de seda acuden en masa al santuario cada Año Nuevo para prender la llama purificadora del Okera Mairi y encender el primer fuego culinario del hogar familiar.
El recinto es el núcleo originario del Gion Matsuri, la festividad tradicional más fastuosa y renombrada de todo Japón, celebrada ininterrumpidamente desde el año ochocientos sesenta y nueve. Nacida para aplacar a los espíritus malignos que desataban mortíferas pestes en el verano Heian, congrega en julio gigantescas carrozas yamaboko arrastradas por centenares de hombres.
Al caer la tarde, las cientos de lámparas del pabellón ceremonial se encienden al unísono, inundando el patio de un fulgor dorado que guía a los fieles hacia la fuente de agua sagrada para purificar manos y boca. Al atardecer, las lámparas votivas proyectan un cálido resplandor dorado sobre el empedrado que acoge a los romeros.
Abandone el santuario por la puerta trasera para adentrarse en los paseos arbolados del vecino parque Maruyama.