Fuerte 31 San Benito y la ermita medieval del cerro Lasota
Why is it significant?
Párate ante el imponente tambor de ladrillo rojo del Fuerte 31 San Benito sobre el cerro arbolado de Lasota. Construido entre 1853 y 1856 por ingenieros militares imperiales, es el único ejemplar de torre artillera según el sistema de Maximiliano que se conserva en pie en Polonia.
Key Facts
| Place | Fuerte 31 San Benito y la ermita medieval del cerro Lasota |
|---|---|
| Address | ul. Rękawka, 30-535 Kraków, Poland |
| Geo Coordinates | 50.04230, 19.95750 |
| Part of Walk | Podgórze, el Gueto de Cracovia y la Fábrica de Schindler |
| Generated | Generated |
Párate ante el imponente tambor de ladrillo rojo del Fuerte 31 San Benito sobre el cerro arbolado de Lasota. Construido entre 1853 y 1856 por ingenieros militares imperiales, es el único ejemplar de torre artillera según el sistema de Maximiliano que se conserva en pie en Polonia. Con sus muros de dos metros de espesor, sus aspilleras para fusilería y cañones y su plataforma almenada, protegía los puentes del Vístula frente al imperio zarista. La Fortaleza de Cracovia constituyó uno de los campamentos militares atrincherados más poderosos de todo el Imperio austrohúngaro.
A escasos pasos de la fortaleza artillera se alza la diminuta y entrañable iglesia blanca de San Benito, fundada en el siglo XI. Este bellísimo templo de mampostería caliza es el edificio sagrado más antiguo conservado en toda la ribera meridional de la ciudad. La ermita abre tradicionalmente sus puertas al público solo una vez al año: el martes de Pascua durante las celebraciones de la Rękawka. La convivencia visual directa entre este coqueto santuario medieval y el colosal fuerte militar decimonónico compone una de las postales más insólitas de Cracovia.
Una popular leyenda cracoviana cuenta que en las noches de luna llena vaga por los alrededores la Dama de Negro, una noble condenada por sus excesos. Dice la tradición que guardaba un cofre de oro robado a los campesinos y que solo hallará descanso si un caminante acepta su tesoro sin pronunciar palabra de espanto. Desde el mirador del templo se disfruta de una magnífica vista hacia las casas bajas del antiguo vecindario obrero. Es un remanso donde dialogan la espiritualidad monacal y la ingeniería castrense centroeuropea.
Durante la ocupación militar el fuerte fue utilizado como acantonamiento logístico y evitó la demolición gracias a la dureza indestructible de su fábrica. En la actualidad es una pieza maestra indiscutible de la arquitectura de fortificación europea del siglo XIX. Evoca los tiempos en que Cracovia fue bastión fronterizo de choques continentales.
Desciende por la empinada pendiente de la calle Rękawka en dirección a la avenida Lwowska. Allí te toparás con un sobrecogedor fragmento original del muro de cerramiento del gueto.