El muro del gueto en la calle Lwowska: memoria del confinamiento
Why is it significant?
Acércate con recogimiento ante el lienzo de muro de ladrillo revocado conservado en el patio vecinal entre los números 25 y 29 de la calle Lwowska.
Key Facts
| Place | El muro del gueto en la calle Lwowska: memoria del confinamiento |
|---|---|
| Address | ul. Lwowska 25-29, 30-548 Kraków, Poland |
| Geo Coordinates | 50.04470, 19.95740 |
| Part of Walk | Podgórze, el Gueto de Cracovia y la Fábrica de Schindler |
| Generated | Generated |
Acércate con recogimiento ante el lienzo de muro de ladrillo revocado conservado en el patio vecinal entre los números 25 y 29 de la calle Lwowska. Te encuentras ante uno de los escasos sectores originales conservados de los tres metros de muralla que en marzo de 1941 encerraron a los judíos de Cracovia. En este reducido gueto de Podgórze fueron hacinadas más de veinte mil personas en unas pocas manzanas, viviendo hasta cuatro familias por habitación. Las ventanas que daban a las calles arias fueron cegadas con tablones claveteados y guardias armados disparaban sin previo aviso a quien se aproximaba a la cerca.
Contempla el remate superior del muro: los jerarcas nazis ordenaron expresamente que las piedras superiores fueran curvadas en forma de arcos de medio punto. Reproducían deliberadamente la silueta de las lápidas funerarias hebreas tradicionales, las matzevot de los cementerios. Era una muestra de crueldad psicológica perversa para recordar a los cautivos a diario que sus vidas estaban sentenciadas y que el gueto era su propia antesala mortuoria. Una placa conmemorativa en polaco y hebreo proclama: Aquí vivieron, sufrieron y cayeron a manos de los verdugos hitlerianos los judíos de Cracovia.
Pese al hambre, las enfermedades y la constante amenaza de muerte, movimientos juveniles clandestinos como Akiba organizaron la resistencia armada interior. Liderados por jóvenes valientes como Dolek Liebeskind y Gusta Dawidsohn, perpetraron el 22 de diciembre de 1942 el célebre atentado con granadas contra el café Cyganeria, frecuentado por la oficialidad alemana. Su proclama ha pasado a la historia: Luchamos por tres líneas en los libros del futuro, para que se sepa que nuestra juventud no marchó al matadero como ovejas sumisas. Su coraje heroico brilla con luz inextinguible sobre las tinieblas de la tiranía.
Viajeros de todos los países depositan piedras del recuerdo y pequeñas velas encendidas en las oquedades del muro en memoria de las víctimas. El silencio que reina en este patio residencial es estremecedor y llama a la contemplación moral de la condición humana. El muro es un alegato perpetuo contra el fanatismo del odio racial.
Camina en dirección norte descendiendo por la calle Lwowska hasta desembocar en la amplia Plaza de los Héroes del Gueto. Allí se extiende el conmovedor memorial de las sillas de bronce frente a la Farmacia bajo el Águila.