Palazzo di Parte Guelfa: el cuartel de los vencedores

Why is it significant?

Esta plazuela escondida, a un paso del bullicio del mercado, está dominada por un palacio de piedra severo, con almenas y ventanas góticas: el Palazzo di Parte Guelfa, la sede del partido que ganó la guerra civil de la Florencia medieval. Casi nadie se detiene aquí, y es una pena.

Key Facts

PlacePalazzo di Parte Guelfa: el cuartel de los vencedores
AddressPiazza di Parte Guelfa 1, 50123 Firenze FI, Italy
Geo Coordinates43.76990, 11.25350
Part of WalkLa Florencia de Dante: güelfos, gibelinos y casas-torre medievales
GeneratedGenerated

Open the walk

Esta plazuela escondida, a un paso del bullicio del mercado, está dominada por un palacio de piedra severo, con almenas y ventanas góticas: el Palazzo di Parte Guelfa, la sede del partido que ganó la guerra civil de la Florencia medieval. Casi nadie se detiene aquí, y es una pena.

¿Güelfos y gibelinos? En teoría, los güelfos apoyaban al Papa y los gibelinos al Emperador. En la práctica, en Florencia eran dos redes de familias, alianzas y odios heredados, como el que estalló junto al Ponte Vecchio. Durante el siglo XIII las dos facciones se expulsaron mutuamente varias veces, y cada vez que una ganaba, derribaba las torres y las casas de la otra.

En 1260, en Montaperti, cerca de Siena, los gibelinos aplastaron a los güelfos florentinos. En la asamblea de Empoli que siguió, sus aliados propusieron arrasar Florencia, y un solo hombre se opuso con todas sus fuerzas: el gibelino Farinata degli Uberti. Salvó la ciudad... y aun así Dante lo puso en el Infierno, entre los herejes, erguido en su tumba ardiente, como si despreciara el infierno entero. Pocos años después los güelfos volvieron para quedarse, y las casas de los Uberti fueron arrasadas: sobre ese solar creció con el tiempo la Piazza della Signoria.

Este palacio, sede de los capitanes del partido, se convirtió en una máquina de poder: la Parte Guelfa podía declarar gibelino a cualquiera y apartarlo de los cargos públicos. En el siglo XV trabajó en su ampliación Filippo Brunelleschi, el genio de la cúpula de la catedral, que proyectó el gran salón de la planta alta. Un siglo de guerra civil, convertido en arquitectura de despacho.

Y aquí está la última vuelta de tuerca: Dante era güelfo, y lo desterraron otros güelfos, porque el partido vencedor acabó partiéndose en blancos y negros. Ahora vuelve a Via delle Terme, sigue hacia el oeste y entra en Borgo Santi Apostoli. A mitad de calle, a la izquierda, se abre una placita con un nombre extraño: Piazza del Limbo.

Nearby stories