Markthalle Neun: el mercado de 1891

Why is it significant?

Empuja la puerta de esta gran nave de ladrillo y hierro, y deja que te envuelva el olor: pan recién horneado, café, queso curado, especias. Levanta la vista hacia la estructura metálica del techo, por donde entra la luz a raudales.

Key Facts

PlaceMarkthalle Neun: el mercado de 1891
AddressEisenbahnstraße 42/43, 10997 Berlin, Germany
Geo Coordinates52.50220, 13.43150
Part of WalkKreuzberg secreto: de la East Side Gallery al canal, el Berlín del arte urbano
GeneratedGenerated

Open the walk

Empuja la puerta de esta gran nave de ladrillo y hierro, y deja que te envuelva el olor: pan recién horneado, café, queso curado, especias. Levanta la vista hacia la estructura metálica del techo, por donde entra la luz a raudales.

Esto es la Markthalle Neun, el mercado cubierto número nueve, inaugurado en 1891. A finales del siglo XIX, Berlín decidió sacar los mercados de la calle por razones de higiene y de orden, y construyó una red de grandes mercados municipales repartidos por los barrios. Cada uno llevaba su número, como este nueve. Fíjate en que la nave apenas asoma a la calle: se esconde dentro de la manzana, entre edificios de viviendas, y se entra por varias calles a la vez. Era la modernidad de la época: agua corriente, suelos lavables y puestos alineados bajo un mismo techo.

El siglo XX no fue amable con aquellos mercados. La guerra destruyó varios, y la llegada de los supermercados fue vaciando los que quedaban. A principios de este siglo, este edificio medio vacío estaba a punto de venderse al mejor postor. Vecinos y comerciantes se movilizaron, y hacia 2011 el mercado renació con una idea distinta: productores de la región, artesanos de la comida y cocineros del barrio.

Hoy es uno de los templos gastronómicos de Kreuzberg: panaderos de masa madre, queseros, una pequeña cervecería artesanal, y una noche semanal de comida callejera que se hizo famosa en toda Europa e inspiró a otros mercados. Bajo este techo de 1891 puedes probar cocinas de medio mundo, sentado en largas mesas compartidas con desconocidos.

La pregunta que se hace el barrio es la de siempre: ¿cómo se consigue que un lugar así siga siendo para la gente de aquí, y no solo para los visitantes? Cada pocos años la discusión vuelve, y el mercado se reinventa. Sal ahora hacia el noroeste, hasta una plaza alargada y verde presidida por un edificio de ladrillo claro con dos torres: el Bethanien.

Nearby stories