Portal de l'Àngel: la puerta del ángel

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Ponte de espaldas a Plaça de Catalunya y mira la avenida peatonal que baja ante ti: escaparates, bolsas de compras, algún músico callejero y una marea de gente que camina con prisa. Es una de las calles comerciales más transitadas de España... y, sin embargo, su nombre habla de un ángel.

Key Facts

PlacePortal de l'Àngel: la puerta del ángel
AddressAvinguda del Portal de l'Àngel, 08002 Barcelona, Spain
Geo Coordinates41.38670, 2.17190
Part of WalkBarcelona bajo tus pies: el Barrio Gótico, el Call y dos mil años de Barcino
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Ponte de espaldas a Plaça de Catalunya y mira la avenida peatonal que baja ante ti: escaparates, bolsas de compras, algún músico callejero y una marea de gente que camina con prisa. Es una de las calles comerciales más transitadas de España... y, sin embargo, su nombre habla de un ángel.

Durante siglos, justo donde estás, no había avenida sino muralla. Barcelona creció tanto en la Edad Media que la vieja cerca romana se le quedó pequeña, y a partir del siglo XIII los reyes levantaron un cinturón de piedra mucho más amplio, con torres y puertas. Una de esas puertas se abría en este punto, hacia los campos y los caminos del interior. Por aquí entraban carros de leña, rebaños, campesinos con su cosecha y viajeros cubiertos de polvo.

Y por aquí entró también, cuenta la leyenda, el predicador valenciano Vicente Ferrer, a comienzos del siglo XV. Al cruzar la puerta, dicen, vio sobre ella a un ángel con una espada en la mano. El santo le preguntó qué hacía allí, y el ángel le respondió que Dios le había encargado custodiar la ciudad. Desde entonces la entrada se llamó el Portal de l'Àngel, y durante mucho tiempo una imagen del ángel vigiló a quienes pasaban por debajo.

Con los siglos, aquella muralla protectora se convirtió en una cárcel. En el siglo XIX Barcelona era una de las ciudades más densas de Europa, con fábricas, epidemias y viviendas amontonadas dentro de los muros. Los barceloneses pidieron a gritos que cayeran, y en 1854 empezó por fin el derribo. De la puerta del ángel no queda ni una piedra... solo el nombre, que sobrevivió a la piqueta.

Este paseo va a hacer el camino al revés del tiempo: desde la ciudad medieval que se abre delante de ti hasta el núcleo romano, mucho más pequeño, que todavía se esconde dentro del Barrio Gótico. Baja unos pasos por la avenida y, a mano derecha, busca la Plaça de la Vila de Madrid, un jardín tranquilo con algo muy antiguo escondido por debajo del nivel de la calle.

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