Pabellón Mies van der Rohe: menos es más
Why is it significant?
Acércate despacio: un tejado plano y fino que parece flotar, muros de mármol y ónice que no encierran ninguna habitación, cristales, un estanque quieto. No hay puerta principal, ni fachada, ni pasillo. Caminas y el espacio va cambiando a tu alrededor, como si el edificio respirara.
Key Facts
| Place | Pabellón Mies van der Rohe: menos es más |
|---|---|
| Address | Avinguda de Francesc Ferrer i Guàrdia 7, 08038 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.37060, 2.15000 |
| Part of Walk | Montjuïc, la montaña escaparate de Barcelona: de la Exposición de 1929 a los Juegos de 1992 |
| Generated | Generated |
Acércate despacio: un tejado plano y fino que parece flotar, muros de mármol y ónice que no encierran ninguna habitación, cristales, un estanque quieto. No hay puerta principal, ni fachada, ni pasillo. Caminas y el espacio va cambiando a tu alrededor, como si el edificio respirara. Es el pabellón de Alemania de 1929, y para muchos arquitectos es uno de los edificios más importantes del siglo XX.
Lo diseñaron Ludwig Mies van der Rohe y Lilly Reich, su colaboradora, a quien la historia tardó demasiado en reconocer. Alemania, todavía en la República de Weimar, quería presentarse como un país moderno, democrático y abierto. Y lo curioso es que el pabellón no exponía nada: no había máquinas, ni productos, ni maquetas. El edificio era la exposición. Para recibir al rey Alfonso XIII, Mies diseñó además una silla de acero y cuero que hoy conoce todo el mundo: la silla Barcelona.
Fíjate en el gran muro de ónice dorado del interior: Mies buscó un bloque concreto de piedra, y según se cuenta calculó la altura del pabellón a partir de ese bloque. Y al fondo, en el pequeño estanque, una mujer de bronce levanta los brazos como si se protegiera del sol: es una escultura de Georg Kolbe, y es la única figura humana del lugar.
Lo más sorprendente es que el pabellón que estás viendo no es el original. Al terminar la Exposición, en 1930, se desmontó, y sus materiales se dispersaron. Durante medio siglo, uno de los edificios más influyentes del mundo existió solo en fotografías en blanco y negro. Entre 1983 y 1986, un equipo de arquitectos catalanes lo reconstruyó en el mismo lugar, con los planos, las fotos y piedras de las mismas canteras.
Mies hizo famosa una frase: menos es más. Aquí la entiendes sin necesidad de explicación. Ahora sigue por la Avinguda de Francesc Ferrer i Guàrdia, alejándote de la fuente: al final verás la muralla de una ciudad castellana. En Barcelona. Ya lo entenderás.