Cementerio de la Recoleta y Mausoleo de María Eva Duarte de Perón
Why is it significant?
Franqueamos el monumental pórtico de columnas dóricas del Cementerio de la Recoleta, inaugurado en noviembre de 1822 por el gobernador Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia como el primer camposanto público de Buenos Aires, ocupando los antiguos huertos del convento recoleto.
Key Facts
| Place | Cementerio de la Recoleta y Mausoleo de María Eva Duarte de Perón |
|---|---|
| Address | Junín 1760, C1113 CABA, Argentina |
| Geo Coordinates | -34.58780, -58.39320 |
| Part of Walk | Recoleta, Avenida Alvear y palacios aristocráticos: la París del Sur |
| Generated | Generated |
Franqueamos el monumental pórtico de columnas dóricas del Cementerio de la Recoleta, inaugurado en noviembre de 1822 por el gobernador Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia como el primer camposanto público de Buenos Aires, ocupando los antiguos huertos del convento recoleto. Distribuido en casi seis hectáreas sobre una colina con calles adoquinadas trazadas en damero regular, este museo funerario a cielo abierto reúne casi cinco mil bóvedas y panteones familiares que constituyen una de las mayores concentraciones de escultura neoclásica, Art Nouveau y Art Déco del planeta.
En sus avenidas descansan presidentes de la república, premios Nobel, héroes de las campañas de la independencia, científicos eminentes y miembros de las familias patricias más acaudaladas de la historia argentina.
El sepulcro más visitado y conmovedor del cementerio es el panteón de la familia Duarte, donde descansan los restos de María Eva Duarte de Perón, inmortalizada en el corazón popular como Evita. Fallecida en julio de 1952 a los treinta y tres años de edad víctima de cáncer, su cuerpo embalsamado por el doctor Pedro Ara fue secuestrado en 1955 tras el derrocamiento de Perón y ocultado clandestinamente durante dieciséis años en un cementerio de Milán bajo un nombre falso, antes de ser restituido a Perón en Madrid y repatriado a Argentina en 1974. Su cripta de granito negro pulido, adornada permanentemente con flores frescas y cartas manuscritas de fieles peregrinos, se encuentra protegida bajo dos placas de acero blindado a ocho metros de profundidad. Entre las bóvedas vecinas destacan las de los presidentes Sarmiento y Mitre, la trágica escultura en mármol de Rufina Cambaceres y el panteón neogótico de Liliana Crociati.
Caminar por estas avenidas de mármol de Carrara y bronces patinados es hojear el libro monumental de la historia argentina esculpido en piedra eterna.
Salgamos del cementerio y doblemos a la izquierda hacia el Centro Cultural Recoleta.