Basílica Nuestra Señora del Pilar y claustros coloniales recoletos de 1732
Why is it significant?
Bienvenidos al señorial barrio de Recoleta comenzando ante la inmaculada fachada blanca de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, la segunda iglesia más remota que sobrevive en pie en Buenos Aires.
Key Facts
| Place | Basílica Nuestra Señora del Pilar y claustros coloniales recoletos de 1732 |
|---|---|
| Address | Junín 1904, C1113 CABA, Argentina |
| Geo Coordinates | -34.58680, -58.39120 |
| Audio Duration | ~3 min |
| Part of Walk | Recoleta, Avenida Alvear y palacios aristocráticos: la París del Sur |
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Bienvenidos al señorial barrio de Recoleta comenzando ante la inmaculada fachada blanca de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, la segunda iglesia más remota que sobrevive en pie en Buenos Aires. Consagrada solemnemente en octubre de 1732, el templo formaba parte del convento de los frailes franciscanos recoletos que llegaron a estas lomas pampeanas desoladas a comienzos del siglo dieciocho en busca de silencio y retiro espiritual, dando su nombre histórico a todo el vecindario. Proyectada por los talentosos arquitectos jesuitas Andrés Blanqui y Juan Bautista Prímoli, la iglesia exhibe una arquitectura colonial sobria con una sola torre campanario rematada por un reloj de sol y una cúpula revestida con mayólicas de colores. Al franquear su portal barroco, el visitante se sumerge en una atmósfera de recogimiento místico secular: el retablo mayor es una obra cumbre del barroco colonial americano tallada en madera de cedro paraguayo y recubierta con láminas de plata cincelada traída de las minas del Alto Perú en 1779. En los antiguos claustros conventuales funciona el Museo de Arte Religioso Los Claustros del Pilar, que exhibe cálices de oro macizo, casullas con bordados de hilo de plata de los siglos diecisiete y dieciocho, tallas coloniales de madera policromada y los primitivos confesionarios donde los monjes oraban en celdas austeras con vistas al Río de la Plata. En sus criptas subterráneas descansaron los restos de ilustres familias coloniales antes de la creación del contiguo camposanto municipal. La basílica fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942. En las capillas laterales destacan imágenes devocionales coloniales de San Pedro de Alcántara y tallas policromadas veneradas desde hace siglos por las familias patricias porteñas. La blancura luminosa de sus paredes encaladas recortándose contra los árboles centenarios evoca los tiempos en que esta colina era un remanso campestre lejos del ajetreo virreinal. Salgamos hacia el atrio para ingresar al monumental portal neoclásico del Cementerio de la Recoleta.