De 9 Straatjes: las nueve callejuelas

Why is it significant?

Camina despacio por esta callejuela que cruza los canales como el peldaño de una escalera: tiendas diminutas, bicicletas apoyadas en cada fachada y, si levantas la vista, piedras talladas empotradas en los muros, con animales, barcos y herramientas.

Key Facts

PlaceDe 9 Straatjes: las nueve callejuelas
AddressWolvenstraat, 1016 EM Amsterdam, Netherlands
Geo Coordinates52.37030, 4.88670
Part of WalkÁmsterdam secreta: la curva de oro, los hofjes del Jordaan y el canal de los cerveceros
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Camina despacio por esta callejuela que cruza los canales como el peldaño de una escalera: tiendas diminutas, bicicletas apoyadas en cada fachada y, si levantas la vista, piedras talladas empotradas en los muros, con animales, barcos y herramientas. Estás en las Negen Straatjes, las nueve callejuelas que unen la Herengracht, la Keizersgracht y la Prinsengracht.

Fíjate en los nombres. Wolvenstraat, la calle de los lobos. Berenstraat, la de los osos. Reestraat, la de los corzos. Y luego Huidenstraat, la calle de las pieles, y Runstraat, que alude a la corteza de roble molida con la que se curtía el cuero. Según la explicación más extendida, en el siglo XVII por aquí trabajaban curtidores y peleteros, y las calles recuerdan los animales cuya piel acababa en sus talleres.

Ahora busca esas piedras de fachada, las gevelstenen. Antes de que existieran los números en las puertas, las casas se reconocían por ellas. Una carta no iba al número treinta, sino a la casa del ciervo dorado o a la del barco de tres palos. Muchas contaban el oficio o el origen del dueño, y algunas eran juegos de palabras que solo entendían los vecinos... una especie de tarjeta de visita tallada en piedra.

El nombre De 9 Straatjes es un invento comercial reciente, pero el tejido es el del Siglo de Oro: solares estrechos, casas altas y profundas, almacenes en el desván. Aquí viven negocios pequeños que no encontrarás en ninguna otra ciudad, tiendas de segunda mano, artesanos, librerías, y se nota en la escala: nada es más ancho que un escaparate. Es el barrio donde los amsterdameses vienen a pasear cuando quieren sentirse de su propia ciudad.

Y un detalle que casi nadie aprovecha: como estas calles cortan los canales en perpendicular, en cada puente tienes dos vistas de agua, una a cada lado, con filas de fachadas que se pierden en la curva. Los fotógrafos de Ámsterdam lo saben bien. Ahora camina hasta la Herengracht y sigue su orilla hacia el norte, hacia la Raadhuisstraat: te espera una casa que se curva igual que el canal.

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