La Alhambra y el Generalife: Fortaleza Roja, Palacios Nazaríes y Cerro del Sol
De la Plaza Mariana y la Puerta de las Granadas al Patio de los Leones y la Silla del Moro
Granada · 12 stops · 28 min audio · Generated
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1. Plaza de Mariana Pineda y la Lucha por la Libertad
Plaza de Mariana Pineda s/n, 18009 Granada, Spain
Sitúate en el centro de la sombreada Plaza de Mariana Pineda y contempla la estatua de mármol blanco erigida en memoria de la mayor heroína granadina. Vestida con túnica clásica y sosteniendo el estandarte constitucional, esta noble mujer fue ejecutada por garrote vil en mayo de 1831, a los veintiséis años, por negarse a delatar a sus compañeros liberales tras haber bordado en seda las palabras Ley, Libertad e Igualdad. La plaza, diseñada con jardines románticos en el siglo diecinueve sobre el antiguo cauce fluvial cubierto, es hoy un animado punto de encuentro entre el centro burgués y el barrio del Realejo.
Observa el pedestal del monumento esculpido por Miguel Ángel Verguizas en 1873: en sus cuatro caras se narran los episodios del trágico proceso judicial ordenado por el tiránico juez Pedrosa durante la Década Ominosa de Fernando VII. Federico García Lorca quedó tan conmovido por esta historia que en 1925 escribió su famosa obra de teatro Mariana Pineda, consagrando su figura en el imaginario poético universal. Los árboles centenarios que rodean la plaza proporcionan un frescor bienvenido antes de iniciar el ascenso hacia la colina de la Sabika, donde aguarda la silueta rojiza de la Alhambra.
Bajo las baldosas por donde caminas discurrían antaño las acequias árabes que bajaban desde el río Genil para regar las huertas de recreo de la corte nazarí. A pocos pasos hacia el sur se abre la Carrera de la Virgen, el paseo tradicional de las celebraciones patronales. La plaza ha servido durante generaciones como escenario de tertulias políticas en sus cafés al aire libre, manteniendo vivo el espíritu inconformista de Granada.
Si rodeas el basamento, podrás leer la inscripción conmemorativa que recuerda cómo la joven viuda prefirió subir al cadalso antes que traicionar la causa de la justicia.
Camina ahora hacia el norte por la calle Ángel Ganivet hasta desembocar en la Plaza del Carmen, donde se alza la casa consistorial de Granada.
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2. Plaza del Carmen y la Casa Consistorial
Plaza del Carmen 1, 18009 Granada, Spain
Detente en el corazón cívico de la ciudad, en la amplia Plaza del Carmen, presidida por la fachada señorial del Ayuntamiento de Granada. Este edificio institucional ocupa el antiguo convento de frailes carmelitas calzados fundado en 1508, poco después de la toma de la ciudad por los Reyes Católicos. Tras la desamortización eclesiástica de 1835, el cenobio fue transformado en casa consistorial, conservando en su interior un bellísimo patio renacentista porticado con columnas de piedra de Sierra Elvira y un zaguán decorado con yeserías históricas.
Alza la mirada hacia la azotea del palacio municipal para contemplar la singular escultura ecuestre de bronce titulada El Instante Supremo, obra del artista granadino Ramiro Megías instalada en 2002. Representa a un jinete desnudo con los ojos vendados montado sobre un caballo al galope que equilibra el cuerpo sobre una bola suspendida, simbolizando el destino azaroso y la valentía del ser humano. En el centro de la plaza destaca la estatua dedicada al insigne escultor del barroco Alonso Cano, fallecido en 1667, cuya tumba reposa en la vecina catedral.
Durante las celebraciones del Corpus Christi y la festividad del Día de la Cruz el tres de mayo, esta plaza se transforma en el núcleo festivo indiscutible de Granada. Las charangas tocan pasodobles, se instalan cruces florales repletas de mantones de Manila y se congregan miles de granadinos. En Navidad, los balcones del consistorio se iluminan mientras se escuchan villancicos flamencos interpretados con zambombas tradicionales.
Fíjate en los elegantes faroles decimonónicos de hierro forjado que flanquean la entrada: muestran el escudo histórico de la ciudad con la fruta de la granada abierta.
Cruza hacia la calle Reyes Católicos y sigue hacia el noreste hasta embocar la empinada Cuesta de Gomérez para entrar en la Puerta de las Granadas.
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3. Puerta de las Granadas y el Acceso Renacentista
Cuesta de Gomérez s/n, 18009 Granada, Spain
Detén el paso bajo el colosal arco de piedra almohadillada de la Puerta de las Granadas, que marca la frontera entre la ciudad baja y los frondosos bosques de la Alhambra. Diseñada hacia 1536 por el arquitecto real Pedro Machuca por encargo directo del emperador Carlos Quinto, esta estructura vino a sustituir a la antigua puerta islámica medieval conocida como Bib al-Buxar o Puerta de las Alegres Nuevas. El monumento adopta la noble tipología de un arco triunfal romano clásico de tres vanos, construido enteramente con recia sillería dorada procedente de las célebres canteras de Escúzar, confiriéndole una presencia solemne y señorial.
Mira con atención el frontón triangular que remata el cuerpo superior: allí verás tallado con virtuosismo el monumental escudo imperial de Carlos Quinto con el águila bicéfala y las columnas de Hércules con el lema Plus Ultra, custodiado por dos figuras alegóricas de la Paz y la Abundancia. Justo sobre el tímpano descansan tres hermosas granadas de piedra entreabiertas talladas con minuciosidad, que dan nombre popular al monumento y rinden homenaje permanente al fruto simbólico del reino andalusí conquistado en 1492 por los Reyes Católicos.
El arco central, más alto y amplio, estaba reservado para el paso de carruajes imperiales y jinetes, mientras que los dos arcos laterales permitían el tránsito ordenado de los peatones. Al cruzar bajo su bóveda notarás de inmediato un cambio brusco de temperatura: el aire se vuelve húmedo, fresco y cargado del aroma a tierra mojada, hiedra y musgo que despiden las arboledas umbrías de la colina de la Sabika irrigadas por canales históricos.
Observa en los sillares inferiores las profundas hendiduras y marcas de los antiguos portones de madera de roble chapados en hierro que clausuraban el recinto real todas las noches al ponerse el sol.
Toma ahora el sendero empinado que asciende hacia tu derecha siguiendo las indicaciones hacia las antiguas Torres Bermejas.
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4. Torres Bermejas y la Colina del Mauror
Calle Torres Bermejas s/n, 18009 Granada, Spain
Llega ante el escarpado promontorio rocoso de la colina del Mauror y contempla los imponentes muros almenados de Torres Bermejas, una de las fortificaciones militares más antiguas de Granada. Levantadas con gruesa argamasa de tapial arcilloso de intenso color rojizo durante el siglo nueve, estas torres sirvieron como vanguardia defensiva y atalaya militar para la guarnición árabe frente a las rebeliones mozárabes de la vega. Su existencia precede en casi cuatro siglos a la fundación de la dinastía nazarí y al inicio de las obras del recinto palatino de la Alhambra por Muhammad I en 1238, controlando además el barrio judío de Garnata al-Yahud.
Observa la robusta torre principal de planta rectangular: en su interior alberga un aljibe abovedado de dos naves excavado en la roca madre que garantizaba el suministro vital de agua a los soldados durante asedios prolongados. Tras la Reconquista cristiana, los Reyes Católicos y sus sucesores reforzaron el bastión añadiéndole un espacioso baluarte de artillería semicircular con troneras preparadas para cañones de pólvora, fusionando la poliorcética islámica medieval con la ingeniería militar moderna del Renacimiento.
Las torres estaban unidas originalmente a la Alcazaba de la Alhambra mediante un lienzo de muralla protegida por un foso profundo, permitiendo el repliegue secreto de tropas entre ambas colinas. El nombre Bermejas alude a la rica presencia de óxidos de hierro en las arcillas locales de la formación geológica de la Alhambra, que adquieren tonalidades encendidas cuando reciben los rayos del sol poniente sobre la vega.
Escucha el viento silbar entre las almenas: los cronistas árabes llamaban a este lugar Hisn Sabika o Castillo de la Sabika antes de que el término Alhambra se generalizara en los documentos oficiales.
Desciende por la vereda empedrada hacia el Paseo central de la colina para reencontrarte con el frondoso Bosque de la Alhambra.
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5. Bosque de la Alhambra y Monumento a Washington Irving
Paseo del Generalife s/n, 18009 Granada, Spain
Pasea bajo la tupida bóveda vegetal del Bosque de la Alhambra, donde los álamos blancos, los castaños de Indias y los olmos centenarios tamizan la luz solar en un mosaico verde esmeralda. Aunque hoy nos parezca un paisaje inmemorial, en época nazarí estas laderas estaban deliberadamente desnudas de vegetación para evitar emboscadas enemigas. Las primeras arboledas fueron plantadas a partir de 1628 con motivo de la visita oficial del rey Felipe Cuarto, traídas según la tradición popular directamente desde los viveros reales de Aranjuez e irrigadas por los ramales de la Acequia Real.
Detén tus pasos frente a la escultura de bronce que conmemora al escritor y diplomático estadounidense Washington Irving, inaugurada en 2009 en el bicentenario de su nacimiento. Irving aparece representado caminando pensativo con su levita romántica y su libreta de notas bajo el brazo. En la primavera de 1829, fascinado por la decadencia y el misterio del palacio abandonado, Irving obtuvo permiso para alojarse en las estancias vacías de la Alhambra, donde redactó sus célebres Cuentos de la Alhambra con ayuda de su fiel guía Mateo Ximénez, desatando la pasión universal de los viajeros por Granada.
Escucha el canto incesante del ruiseñor y el rumor constante del agua que corre por las canaletas de piedra a los lados del camino. El bosque alberga una rica fauna de aves cantoras y pequeños mamíferos que prosperan gracias al microclima húmedo que genera el caudal continuo de agua derivado del río Darro a través de acequias árabes milenarias excavadas en la roca viva.
Junto al sendero se encuentra la Fuente del Tomate, una sencilla pila de piedra donde los antiguos aguadores llenaban sus cántaros de barro antes de subir a las murallas.
Continúa subiendo por el paseo empedrado hasta situarte frente a la monumental Puerta de la Justicia y el Pilar de Carlos Quinto.
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6. Puerta de la Justicia y el Pilar de Carlos Quinto
Paseo del Generalife s/n, 18009 Granada, Spain
Ponte al pie de la majestuosa mole de la Puerta de la Justicia, también llamada Bab al-Sharia o Puerta de la Explanada, construida en 1348 bajo el mandato del sultán Yusuf Primero. Es la entrada más monumental y mejor conservada de todo el recinto amurallado de la Alhambra. Ante ti se abre un gigantesco arco de herradura apuntado enmarcado por sillar de piedra arenisca, sobre cuya clave se encuentra esculpida en relieve una enigmática Mano de Fátima con los dedos extendidos, símbolo de protección contra el mal de ojo y representación de los cinco pilares del Islam.
Fíjate en el segundo arco interior: en su clave aparece tallada una gran Llave árabe, atributo del poder de abrir y cerrar las puertas del paraíso celestial. Una célebre leyenda medieval aseguraba que la Alhambra permanecería invulnerable hasta el día en que la mano exterior lograra descender para alcanzar la llave interior. A los pies del baluarte se despliega el magnífico Pilar de Carlos Quinto, labrado en 1545 por el escultor genovés Nicolao da Corte con mascarones mitológicos que representan los ríos de Granada: el Darro, el Genil y el Beiro.
Atraviesa la puerta y experimenta su ingenioso diseño defensivo en recodo cuádruple: los invasores que lograban franquear el primer portal quedaban atrapados en un corredor ciego sin visibilidad, expuestos al fuego cruzado de saeteras y matacanes desde el piso superior. Tras la conquista cristiana de 1492, se colocó sobre el vano interior un retablo con la pintura gótica de la Virgen y el Niño, realizada por encargo expreso de los Reyes Católicos.
Lee la elegante lápida fundacional en árabe cursivo sobre el arco: data con precisión la finalización de la puerta en el mes del Nacimiento del Profeta del año 749 de la Hégira.
Cruza el túnel abovedado y sal a la explanada superior para dirigirte hacia la formidable Alcazaba militar y su Torre de la Vela.
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7. Alcazaba y la Torre de la Vela
Calle Real de la Alhambra s/n, 18009 Granada, Spain
Sube a las murallas de la Alcazaba, el bastión castrense más antiguo de la Alhambra, edificado sobre la proa occidental de la Sabika por Muhammad Primero, fundador de la dinastía nazarí, a partir de 1238. A tus pies se extiende el Barrio Castrense o Plaza de Armas, donde aún se distinguen los cimientos de los barracones de la guardia de élite, los baños y las mazmorras subterráneas donde se encerraba a los cautivos de guerra. Al fondo se eleva la colosal Torre de la Vela, vigía indiscutible de toda la comarca.
Corona la terraza de la Torre de la Vela y deja que el viento serrano te envuelva mientras contemplas una panorámica colosal de 360 grados: a la derecha se escalonan las casas blancas del Albaicín, enfrente resplandece la silueta dorada de la catedral y al horizonte se extienden los olivares de la fértil Vega granadina hasta el pie de Sierra Nevada. Sobre esta torre ondeó el dos de enero de 1492 el pendón real de Castilla llevado por el conde de Tendilla, certificando el fin del dominio musulmán en la península ibérica.
En lo alto de la torre cuelga una histórica campana cuyo tañido rítmico reguló desde la época cristiana los turnos de riego de las comunidades de labradores de la Vega durante las noches. Una entrañable tradición granadina afirma que toda joven soltera que suba a tocar la campana el dos de enero conseguirá contraer matrimonio antes de que concluya el año.
Fíjate en los muros de tapial de la Torre del Homenaje contigua: conservan enlucidos de cal con incisiones que simulaban sillares regulares para impresionar a los emisarios extranjeros.
Desciende de la Alcazaba hacia la vecina Plaza de los Aljibes para admirar la Puerta del Vino y el Palacio de Carlos Quinto.
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8. Palacio de Carlos Quinto y la Puerta del Vino
Placeta de Carlos V s/n, 18009 Granada, Spain
Ingresa en el monumental Palacio de Carlos Quinto, una de las obras cumbres del Renacimiento europeo, cuya geometría esconde una insólita sorpresa espacial: una planta exterior estrictamente cuadrada de sesenta y tres metros de lado que encierra un colosal patio circular interior de treinta metros de diámetro. Concebido por el emperador tras su luna de miel en Granada en 1526 y diseñado por Pedro Machuca, alumno directo de Miguel Ángel en Roma, el palacio simboliza la universalidad del Imperio hispánico frente a la íntima escala doméstica de los palacios árabes colindantes, mostrando fachadas de sillería almohadillada con argollas de bronce labradas con cabezas de leones.
Sitúate en el centro exacto del patio circular y observa su magnífica columnata de dos pisos: el nivel inferior cuenta con treinta y dos columnas dóricas de piedra arenisca tosca con triglifos y metopas decoradas con cabezas de toro, mientras que el piso superior presenta elegantes columnas jónicas de fuste pulido. La acústica de este espacio descubierto es tan perfecta que cualquier susurro reverbera con nitidez asombrosa, convirtiéndolo cada verano en el escenario estelar del prestigioso Festival Internacional de Música y Danza de Granada.
Justo frente al palacio imperial se alza la Puerta del Vino, uno de los accesos interiores más antiguos de la medina alhambreña, erigida por Muhammad Segundo hacia 1300 y decorada con espléndidos paneles de azulejos por Muhammad Quinto en 1367. Su nombre procede del siglo dieciséis, cuando los mercaderes vendían vino exento de impuestos a los vecinos del recinto real.
Claude Debussy compuso en 1913 su famosa pieza para piano La soirée dans Grenade inspirado exclusivamente por una postal de esta Puerta del Vino que le envió Manuel de Falla.
Dirígete ahora hacia el acceso de los Palacios Nazaríes para penetrar en las estancias de Mexuar, Arrayanes y la Torre de Comares.
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9. Palacios Nazaríes: Mexuar, Arrayanes y Torre de Comares
Calle Real de la Alhambra s/n, 18009 Granada, Spain
Traspasa el umbral del Mexuar, la sala más antigua de recepción y administración de justicia donde el sultán nazarí escuchaba las peticiones de sus súbditos y deliberaba con sus visires. Sus vigas de madera tallada y sus cuatro columnas centrales de mármol con capiteles labrados dan paso al oratorio privado, cuyo mihrab orientado hacia La Meca se abre mediante elegantes arquillos con vistas sobre el valle verde del río Darro. Al continuar hacia el Cuarto Dorado y su deslumbrante fachada de mocárabes policromados, el visitante ingresa en el recinto ceremonial del Palacio de Comares, levantado con magnificencia por Yusuf Primero.
Contempla el insuperable Patio de los Arrayanes: un largo estanque rectangular de mármol blanco escoltado por setos tupidos de mirto aromático que refleja con nitidez cristalina la imponente Torre de Comares de cuarenta y cinco metros de altura. Al penetrar en su interior accederás al Salón de Embajadores o Sala del Trono, coronado por una sobrecogedora cúpula de madera de cedro compuesta por ocho mil diecisiete piezas ensambladas que representan los siete cielos del cosmos islámico coronados por el trono divino de Alá.
Las paredes están completamente recubiertas por un manto prodigioso de yeserías con poemas caligráficos del visir Ibn Zamrak y zócalos de azulejos vidriados en alicatado con complejos patrones geométricos de simetría infinita. En cada rincón resuena la consigna dinástica de los nazaríes grabada en piedra millares de veces: «Wa la galib illa Allah», que significa «No hay vencedor sino Alá», recordando la humildad del monarca ante la divinidad.
En este majestuoso Salón del Trono recibió el sultán Boabdil las condiciones de rendición en 1492 y, meses después, los Reyes Católicos escucharon el plan expedicionario de Cristóbal Colón.
Atraviesa el paso angosto que comunica con el palacio privado contiguo para ingresar en el célebre Patio de los Leones y el Partal.
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10. Palacios Nazaríes: Patio de los Leones y Palacio del Partal
Calle Real de la Alhambra s/n, 18009 Granada, Spain
Entra en el reino de la armonía absoluta al pisar el mármol del Patio de los Leones, mandado construir por el sultán Muhammad Quinto en la segunda mitad del siglo catorce como residencia íntima de su familia. Un bosque etéreo de ciento veinticuatro esbeltas columnas de mármol blanco de Macael, aisladas o agrupadas en pares, sostiene arcos calados cubiertos de filigrana de yeso que filtran la luz dorada. En el centro descansa la legendaria Fuente de los Leones, un enorme tazón dodecagonal de mármol sostenido sobre los lomos de doce leones esculpidos con expresión fiera y ojos vigilantes.
Alrededor del patio se distribuyen estancias prodigiosas como la Sala de los Abencerrajes, con su cúpula de mocárabes en forma de estrella de ocho puntas manchada según la leyenda por la sangre de caballeros degollados por celos palaciegos. En el lado opuesto, la Sala de Dos Hermanas te dejará sin aliento con su bóveda celular de cinco mil celdillas de yeso que semeja una estalactita celestial. Cuatro canales de agua parten de la fuente central hacia los cuatro puntos cardinales, recreando la metáfora de los cuatro ríos de leche, miel, agua y vino del Paraíso prometido.
Saliendo de los palacios hacia el este se abren los Jardines del Partal, dominados por la Torre de las Damas, el palacete más antiguo conservado de la Alhambra, erigido por Muhammad Tercero a principios del siglo catorce. Su pórtico de cinco arcos reflejado en la gran alberca rodeada de rosales ofrece una de las estampas más apacibles del conjunto.
La taza de la fuente de los leones lleva grabado en su borde un bellísimo poema de Ibn Zamrak que ensalza al agua cristalina brotando sobre el mármol reluciente.
Toma el paseo de cipreses que cruza el puente sobre la Cuesta de los Chinos para adentrarte en las huertas y jardines del Generalife.
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11. Generalife: Jardines Bajos y Patio de la Acequia
Paseo de los Cipreses s/n, 18009 Granada, Spain
Bienvenido al Generalife, cuyo nombre árabe Yanna al-Arif significa «Jardín del Arquitecto» o «Huerto del Alarife», la almunia o villa campestre de recreo erigida a finales del siglo trece por Muhammad Segundo para el descanso estival de los monarcas nazaríes. Situado en las faldas fértiles del Cerro del Sol, al otro lado del barranco de la Cuesta de los Chinos, este recinto combinaba el placer contemplativo de los jardines con la explotación agrícola de cuatro grandes huertas escalonadas en terrazas que abastecían a la corte de frutas, verduras y flores aromáticas.
Cruza el umbral del célebre Patio de la Acequia y déjate embriagar por el murmullo continuo del agua: un canal central de casi cincuenta metros de longitud, derivado directamente de la Acequia Real del Darro, corre escoltado por mirtos, adelfas, rosales y decenas de surtidores de agua cruzados que forman arcos líquidos en el aire. En el extremo norte del patio se alza un pabellón íntimo con arquerías de yeserías finísimas y un mirador con vistas incomparables hacia la masa amurallada de la Alhambra y los tejados del Albaicín.
Aunque los chorros cruzados que hoy vemos son un añadido paisajístico del siglo diecinueve, el canal central conserva intacta su traza hidráulica medieval. En el contiguo Patio del Ciprés de la Sultana se conserva el tronco seco de un ciprés centenario bajo cuya sombra, según la leyenda popular recogida por Pérez de Hita, la esposa del rey Boabdil se citaba en secreto con un apuesto caballero de la noble familia de los Abencerrajes.
Toca con la punta de los dedos las hojas de los mirtos podados: desprenden una fragancia balsámica que aromatiza el patio desde hace más de setecientos años.
Sube por las rampas ajardinadas hacia los Jardines Altos para descubrir el ingenio de la Escalera de Agua y ascender a la Silla del Moro.
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12. Generalife: Escalera de Agua y Mirador de la Silla del Moro
Cerro del Sol s/n, 18009 Granada, Spain
Asciende por la portentosa Escalera de Agua, uno de los rincones más líricos e ingeniosos de toda la arquitectura andalusí. Esta escalinata umbría, flanqueada por laureles y cipreses centenarios, conduce hacia una pequeña capilla o mirador romántico en la cima de los Jardines Altos. Lo que la hace única en el mundo es que sus pasamanos de ladrillo están huecos y acanalados en forma de media caña invertida: por ellos desciende a borbotones el agua cristalina y gélida que baja desde la montaña, permitiendo al caminante refrescar sus manos mientras escucha una sinfonía acuática inolvidable.
Continúa el ascenso por la vereda del Cerro del Sol hasta coronar la Silla del Moro, también llamada Castillo de Santa Elena, una formidable atalaya militar nazarí erigida en el siglo catorce en la cota más alta para vigilar la Acequia Real y proteger el Generalife de incursiones enemigas. Desde este mirador supremo, la vista sobrecogedora abraza la totalidad del complejo de la Alhambra, que parece un barco rojizo varado sobre el mar de olivares de la vega, con el Sacromonte a tus pies y las nieves eternas de Sierra Nevada recortadas en el cielo.
La Silla del Moro fue prácticamente destruida por las tropas napoleónicas durante su retirada en 1812 y permaneció en ruinas hasta su exhaustiva restauración arqueológica en el siglo veintiuno. En este lugar de silencio y horizonte infinito se comprende por qué los poetas árabes llamaban a Granada «la copa esmaltada de esmeraldas».
Siente el frescor del agua en las yemas de tus dedos y graba en tu memoria el tañido lejano de las campanas de la ciudad mientras el sol tiñe de púrpura las torres de la Sabika.
Aquí concluye tu viaje por la fortaleza roja y los jardines del edén granadino, donde piedra, poesía y agua se fundieron para alcanzar la inmortalidad.