Generalife: Jardines Bajos y Patio de la Acequia
Why is it significant?
Bienvenido al Generalife, cuyo nombre árabe Yanna al-Arif significa «Jardín del Arquitecto» o «Huerto del Alarife», la almunia o villa campestre de recreo erigida a finales del siglo trece por Muhammad Segundo para el descanso estival de los monarcas nazaríes.
Key Facts
| Place | Generalife: Jardines Bajos y Patio de la Acequia |
|---|---|
| Address | Paseo de los Cipreses s/n, 18009 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.17710, -3.58520 |
| Part of Walk | La Alhambra y el Generalife: Fortaleza Roja, Palacios Nazaríes y Cerro del Sol |
| Generated | Generated |
Bienvenido al Generalife, cuyo nombre árabe Yanna al-Arif significa «Jardín del Arquitecto» o «Huerto del Alarife», la almunia o villa campestre de recreo erigida a finales del siglo trece por Muhammad Segundo para el descanso estival de los monarcas nazaríes. Situado en las faldas fértiles del Cerro del Sol, al otro lado del barranco de la Cuesta de los Chinos, este recinto combinaba el placer contemplativo de los jardines con la explotación agrícola de cuatro grandes huertas escalonadas en terrazas que abastecían a la corte de frutas, verduras y flores aromáticas.
Cruza el umbral del célebre Patio de la Acequia y déjate embriagar por el murmullo continuo del agua: un canal central de casi cincuenta metros de longitud, derivado directamente de la Acequia Real del Darro, corre escoltado por mirtos, adelfas, rosales y decenas de surtidores de agua cruzados que forman arcos líquidos en el aire. En el extremo norte del patio se alza un pabellón íntimo con arquerías de yeserías finísimas y un mirador con vistas incomparables hacia la masa amurallada de la Alhambra y los tejados del Albaicín.
Aunque los chorros cruzados que hoy vemos son un añadido paisajístico del siglo diecinueve, el canal central conserva intacta su traza hidráulica medieval. En el contiguo Patio del Ciprés de la Sultana se conserva el tronco seco de un ciprés centenario bajo cuya sombra, según la leyenda popular recogida por Pérez de Hita, la esposa del rey Boabdil se citaba en secreto con un apuesto caballero de la noble familia de los Abencerrajes.
Toca con la punta de los dedos las hojas de los mirtos podados: desprenden una fragancia balsámica que aromatiza el patio desde hace más de setecientos años.
Sube por las rampas ajardinadas hacia los Jardines Altos para descubrir el ingenio de la Escalera de Agua y ascender a la Silla del Moro.