La Judería y el Legado Andalusí: De la Puerta de Almodóvar a San Basilio
De las Murallas Califales y la Sinagoga al Zoco Artesanal, Caballerizas Reales y los Patios
Cordoba · 12 stops · 28 min audio · Generated
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1. Jardines de la Victoria y Pérgola Neoclásica
Paseo de la Victoria s/n, 14004 Cordoba, Spain
Inicia tu andadura en los frondosos y señoriales Jardines de la Victoria, el gran parque urbano del siglo diecinueve que separa el ensanche moderno de Córdoba de los lienzos occidentales del recinto amurallado medieval. Trazados en 1797 sobre los terrenos del antiguo convento de Nuestra Señora de la Victoria, estos jardines monumentales se extienden como una dilatada alfombra verde sombreada por magnolios de copa tupida, palmeras datileras, cedros del Líbano y robustos plátanos de sombra. En su paseo central deslumbra la Pérgola Neoclásica, una airosa estructura de columnas blancas y balaustradas construida a principios del siglo veinte que acoge ferias del libro, recitales al aire libre y encuentros culturales. En las mañanas primaverales, los mayores se reúnen en corrillos para jugar al dominó bajo los árboles centenarios mientras los niños corretean alrededor de los estanques bordeados de nenúfares y lirios de agua.
Camina bajo la sombra de la arboleda respirando la frescura matinal que desprenden los parterres de flores y los surtidores de agua: en este paseo se celebró durante más de un siglo la Feria de Mayo de Córdoba, donde los ganaderos de toda la provincia instalaban sus casetas de lona y mostraban sus sementales y carruajes de enganche antes de su traslado al recinto ferial moderno.
En el extremo meridional de los jardines se levanta el elegante Mercado Victoria, el primer mercado gastronómico gourmet de Andalucía, instalado en la histórica caseta de forja de hierro del Círculo de la Amistad construida en 1877, donde hoy se degustan desde ostras frescas y quesos de los Pedroches hasta salmorejo tradicional cordobés.
Observa los bancos de fundición con escudos de la ciudad: fueron fabricados en las célebres fundiciones metalúrgicas cordobesas de finales del siglo diecinueve.
Avanza hacia el sur bordeando el paseo para descubrir las tumbas cilíndricas del Mausoleo Romano de Puerta Gallegos.
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2. Mausoleo Romano de Puerta Gallegos
Paseo de la Victoria s/n, 14004 Cordoba, Spain
Detén tus pasos en el área ajardinada de Puerta Gallegos para admirar los impresionantes restos del Mausoleo Romano de Córdoba, un extraordinario conjunto funerario del siglo primero después de Cristo descubierto fortuitamente en 1993 durante unos sondeos arqueológicos previos a la reordenación del tráfico urbano. Compuesto por dos singulares monumentos cilíndricos de opus caementicium revestidos originalmente de sillares de piedra de cantería dorada, este complejo funerario flanqueaba la principal calzada romana de salida hacia Corduba-Hispalis, la vía que comunicaba la capital de la Bética con la actual Sevilla siguiendo el valle del río. Los arqueólogos descubrieron en el entorno restos de urnas de vidrio cinerarias, lucernas de terracota y monedas de bronce acuñadas bajo el reinado del emperador Tiberio, confirmando la prolongada devoción familiar por sus antepasados.
Observa la grandiosidad del túmulo principal, cuya planta circular de trece metros de diámetro y su cámara sepulcral interior siguen las pautas arquitectónicas del celebérrimo Mausoleo de Augusto en Roma y de la tumba de Cecilia Metela en la Vía Apia: su presencia monumental al borde del camino no solo honraba la memoria de una adinerada familia de la aristocracia patricia cordobesa, sino que proclamaba su estatus ante todos los viajeros que arribaban a la ciudad.
Las leyes romanas de las Doce Tablas prohibían tajantemente enterrar o incinerar cadáveres dentro de los límites sagrados del pomerium de la urbe, motivo por el cual las familias nobles competían por edificar suntuosos mausoleos a lo largo de las calzadas en las afueras de las puertas de la muralla.
Asómate a la fosa arqueológica: se distinguen claramente las losas de piedra del pavimento original de la calzada romana sobre la que rodaban los carros imperiales.
Camina unos pasos hacia el este hasta alcanzar el arco almenado de la Puerta de Almodóvar, umbral de la Judería.
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3. Puerta de Almodóvar y Muralla Califal
Calle Judíos s/n, 14004 Cordoba, Spain
Ponte ante el solemne arco apuntado de la Puerta de Almodóvar, la única de las antiguas puertas medievales de origen islámico que se conserva en pie dentro del circuito amurallado de Córdoba. Conocida en época andalusí como Bab al-Yawz o Puerta del Nogal, fue reformada en el siglo catorce tras la conquista cristiana, dotándola de sus actuales almenas piramidales y matacanes de piedra caliza. A los pies de los lienzos de muralla se extiende un delicioso paseo ajardinado con fuentes y acequias escalonadas donde el agua salta de balsa en balsa entre mirtos y adelfas, recordando la maestría de los jardineros musulmanes. Por este arco entraban arrieros con odres de vino y carros de trigo procedentes de la rica Campiña cordobesa, pagando los portazgos municipales a los recaudadores reales que vigilaban la aduana interior.
Traspasa el vano de la puerta para penetrar de lleno en el dédalo íntimo de la Judería cordobesa: el contraste entre la luminosidad del paseo exterior y la frescura recogida de los callejones encalados es inmediato. Esta puerta servía como entrada occidental a la aljama judía, permitiendo a sus habitantes cerrar los portones al anochecer para garantizar la seguridad de la comunidad frente a tumultos y asaltos.
Junto al foso de la muralla se alza la estatua en bronce de Lucio Anneo Séneca, el ilustre filósofo estoico cordobés que fue preceptor y consejero del emperador romano Nerón, representado con toga consular y un pergamino en la mano meditando sobre la brevedad de la vida y la serenidad del alma.
Toca los sillares de piedra tosca en la base de la torre: muestran orificios circulares donde encajaban los antiguos goznes de madera chapada en hierro que aseguraban la puerta.
Sigue el trazado de la muralla hacia el sur por la Calle Cairuán hasta llegar a la estatua de Séneca.
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4. Estatua de Séneca y Murallas Occidentales
Calle Cairuán s/n, 14004 Cordoba, Spain
Detén tu paso en la poética Calle Cairuán, un paseo peatonal que discurre pegado al lienzo occidental de las murallas medievales, nombrado en honor a la ciudad tunecina de Kairuán hermanada con Córdoba por sus hondos vínculos califales. En un recodo ajardinado flanqueado por cipreses y rosales se levanta la solemne estatua en bronce de Lucio Anneo Séneca, creada en 1965 por el escultor Amadeo Ruiz Olmos para homenajear al pensador más universal que dio Córdoba al mundo clásico. Con gesto pensativo y mirada dirigida hacia el horizonte, Séneca personifica el estoicismo y la templanza ética que marcaron el pensamiento filosófico occidental. El pensamiento senequiano influyó decisivamente en los humanistas del Renacimiento y en los místicos castellanos, proclamando la dignidad intrínseca de cada ser humano frente a las vicisitudes del destino.
Admira la integración paisajística de la muralla: el lienzo de sillería alterna sillares de época califal colocados a soga y tizón con reparaciones mudéjares y cristianas de mampostería tosca. A lo largo del camino, el agua corre incesante por una reguera empedrada que desemboca en pilas de mármol, emitiendo un susurro constante que aísla por completo este rincón del ajetreo del tráfico urbano exterior.
Córdoba fue cuna de una dinastía intelectual romana irrepetible: además de Séneca el Joven, en esta ciudad nacieron su padre Marco Anneo Séneca el Retórico y su sobrino Marco Anneo Lucano, el genial autor del poema épico Farsalia, consolidando la fama de Córdoba como la ciudad más culta de Hispania.
Lee la sencilla inscripción en el pedestal de piedra: recuerda la frase senequiana que proclama que no nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a ellas.
Dobla hacia el interior de la Judería por la calle Averroes para alcanzar la joya gótico-mudéjar de la Capilla de San Bartolomé.
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5. Capilla Mudéjar de San Bartolomé
Calle Averroes s/n, 14004 Cordoba, Spain
Penetra en el silencioso zaguán de la Facultad de Filosofía y Letras para descubrir una de las joyas artísticas más deslumbrantes y secretas de Córdoba: la Capilla Mudéjar de San Bartolomé. Construida entre 1399 y 1410 en plena aljama judía tras los violentos pogromos antijudíos de 1391 para servir de templo parroquial a los judíos conversos al cristianismo, esta pequeña capilla de nave única constituye la obra cumbre del arte mudéjar en la capital cordobesa, donde alarifes moriscos volcaron toda la sofisticación decorativa heredada de los palacios nazaríes de la Alhambra. El suelo de ladrillo cocido alterna con olambrillas cerámicas polícromas que muestran ciervos estilizados y motivos heráldicos de gran finura, evidenciando el virtuosismo técnico alcanzado por los alarifes mudéjares cordobeses en los albores del siglo quince.
Alza la mirada hacia la bóveda de crucería gótica con nervaduras de piedra que descansan sobre ménsulas esculpidas: los muros están completamente tapizados por una prodigiosa celosía de yeserías talladas con motivos de lazo geométrico, atauriques vegetales y caligrafías con la divisa nazarí «El poder pertenece a Dios». En la parte baja resplandece un zócalo de azulejos vidriados por arista con estrellas octogonales y piezas vidriadas en azul cobalto y verde esmeralda. La atmósfera íntima y mística del templo sobrecoge a quienes descubren este remanso de arte andalusí.
El edificio formó parte más tarde del Hospital del Cardenal Salazar, una imponente institución sanitaria barroca fundada en 1704 por el cardenal Pedro de Salazar para atender a los enfermos de peste y cólera, cuya arquitectura conventual acoge hoy las aulas universitarias donde estudian miles de humanistas.
Observa el pavimento del presbiterio: conserva azulejos heráldicos de cuerda seca del siglo quince con las armas de la Orden de Santiago y motivos de leones rampantes.
Camina por la recoleta calle Judíos hacia el sur para explorar el Zoco Municipal de Artesanía.
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6. Zoco Municipal de Artesanía y Patio Andalusí
Calle Judíos s/n, 14004 Cordoba, Spain
Traspasa el portón de madera de la calle Judíos para ingresar en el Zoco Municipal de Artesanía, un delicioso carmen andaluz de dos pisos estructurado alrededor de un encantador patio porticado con arquerías encaladas, pilares de piedra y abundante vegetación de helechos y geranios. Inaugurado a mediados del siglo veinte como mercado gremial permanente, este espacio recupera la atmósfera comercial del antiguo zoco musulmán que floreció en este mismo barrio durante el Califato, albergando talleres vivos donde artesanos tradicionales cordobeses continúan moldeando piezas únicas con técnicas manuales heredadas de generación en generación. La cerámica califal con óxidos de cobre verde y manganeso morado recupera las técnicas decorativas de Medina Azahara, ofreciendo jarras, platos y cuencos que reproducen con fidelidad los hallazgos de los palacios omeyas.
Asómate a los talleres de la planta superior para contemplar a los orfebres elaborando la legendaria filigrana cordobesa: con paciencia infinita, entrelazan finísimos hilos de plata y oro de apenas décimas de milímetro para componer pendientes de lazo, cruces caladas y broches que parecen encajes metálicos transparentes. En los talleres contiguos, maestros guadamacileros repujan y doran pieles de cordero creando los afamados guadamecíes y cordobanes con motivos geométricos andalusíes. Las piezas vidriadas reflejan los destellos dorados del sol que baña el patio porticado durante el mediodía.
Durante los fines de semana de primavera y las noches de verano, el patio central del Zoco se convierte en tablao improvisado de flamenco, donde guitarristas locales y cantaores ofrecen recitales íntimos al amparo de la parra virgen y el pilón de agua.
Escucha el suave martilleo rítmico que llega desde el taller del platero: es el sonido inmemorial que ha marcado el compás cotidiano de la Judería desde hace mil años.
Sal a la calle Judíos y gira hacia el Campo Santo de los Mártires para descubrir los Baños Califales.
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7. Baños Califales y Plaza Campo Santo de los Mártires
Plaza Campo Santo de los Mártires s/n, 14004 Cordoba, Spain
Llega a la Plaza Campo Santo de los Mártires para contemplar el acceso al fascinante conjunto arqueológico de los Baños del Alcázar Califal, los baños árabes más monumentales y refinados que se conservan en Córdoba. Descubiertos accidentalmente en 1903 y excavados minuciosamente en la década de 1960, estos baños palatinos fueron construidos a mediados del siglo diez bajo el califa omeya al-Hakam Segundo para el servicio exclusivo del alcázar califal, constituyendo el hamman ceremonial donde el soberano, su familia y sus dignatarios realizaban las abluciones rituales de purificación corporal y espiritual antes del rezo solemne. Los sirvientes aplicaban masajes con aceites aromáticos de mirto y lavanda a los bañistas, mientras el rumor del agua templada invitaba a la meditación filosófica y al descanso tras los rigores del gobierno.
Desciende a las salas abovedadas para admirar la sala fría, la sala templada y la sala caliente: los techos de ladrillo están perforados por claraboyas estrelladas y octogonales que tamizan la luz diurna en haces mágicos sobre los fustes de mármol y los capiteles califales de pencas lisas reutilizados de Medina Azahara. El complejo contaba con un sofisticado sistema de hipocausto subterráneo donde calderas de leña calentaban el suelo y producían el vapor que circulaba por tuberías cerámicas empotradas en las paredes.
Tras la conquista castellana de 1236, el rey Alfonso Décimo el Sabio quedó tan maravillado por el lujo de las instalaciones que decidió ampliar los baños en estilo mudéjar para su propio disfrute personal y el de su corte, añadiendo salas decoradas con motivos heráldicos de castillos y leones.
Toca las losas de mármol del pavimento de la sala templada: aún se aprecian las estrías canalizadas por donde discurría el agua aromatizada con esencias de azahar y romero.
Cruza la plaza hacia el suroeste para situarte ante las majestuosas Caballerizas Reales fundadas por Felipe Segundo.
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8. Caballerizas Reales y el Caballo Pura Raza Española
Calle Caballerizas Reales 1, 14004 Cordoba, Spain
Sitúate ante la imponente entrada de piedra de cantería de las Caballerizas Reales de Córdoba, una obra maestra de la arquitectura militar y ecuestre renacentista fundada en 1570 por decreto expreso del rey Felipe Segundo. Gran apasionado de los caballos y conocedor de la secular tradición hípica de la campiña cordobesa, el monarca ordenó al caballerizo mayor don Diego López de Haro cruzar yemas locales seleccionadas con los mejores sementales de origen berberisco y árabe para crear una nueva estirpe ecuestre superior: el célebre Caballo de Pura Raza Española, admirado universalmente por su nobleza, temperamento dócil, elegancia de movimientos y crines majestuosas. Los sementales cordobeses eran tan codiciados que los monarcas europeos enviaban emisarios reales con cofres de oro para adquirir potros que mejorasen las cuadras imperiales de Viena y París.
Traspasa el zaguán y accede a la nave principal de cuadras: una descomunal galería abovedada de más de setenta metros de longitud sostenida por esbeltas columnas de piedra arenisca y bóvedas de arista cruzada que recuerdan la nave de una catedral renacentista. A ambos lados se disponen los pesebres individuales construidos con maderas nobles y mármol donde descansan ejemplares soberbios de capas tordas, castañas y negras que participan en exhibiciones ecuestres de doma clásica.
Las caballerizas contaban con pistas de picadero al aire libre, fraguas de herraje, almacenes de guarniciones y un hospital veterinario que era la vanguardia zootécnica de la Europa moderna. El edificio fue arrasado por un pavoroso incendio en 1734 y reedificado con mayor esplendor bajo el reinado de Fernando Sexto.
Respira hondo en la nave de cuadras: el inconfundible aroma a heno fresco, cuero curtido y cerote evoca cuatro siglos y medio de devoción caballeresca ininterrumpida.
Sal hacia el oeste por la calle San Basilio para alcanzar la histórica Puerta de Sevilla en el barrio del Alcázar Viejo.
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9. Puerta de Sevilla y Murallas de San Basilio
Plaza de Puerta de Sevilla s/n, 14004 Cordoba, Spain
Alcanza la luminosa Plaza de la Puerta de Sevilla, el acceso sudoeste que marca la entrada al castizo y apacible barrio de San Basilio, también conocido históricamente como el Alcázar Viejo. Frente a ti se yergue el único vano superviviente de la Puerta de Sevilla, una puerta de sillería almenada flanqueada por lienzos de murallas medievales con adarves defensivos por los que patrullaban las rondas de soldados. En la plazoleta exterior se erige el monumento escultórico al poeta y filósofo Ibn Hazm de Córdoba, célebre autor andalusí de El collar de la paloma, el tratado sobre el amor y los amantes más lírico y universal de la literatura medieval árabe. Las tabernas del barrio conservan la tradición de servir vino fino de Montilla en catavinos helados, acompañado de boquerones en vinagre y berenjenas crujientes al caer la tarde veraniega.
Observa la escultura en bronce de Ibn Hazm sosteniendo entre sus manos el pergamino de su inmortal libro: nacido en Córdoba en el año 994 durante el ocaso del Califato, el sabio describió con exquisita sensibilidad psicológica los desvelos amorosos, los celos y la pasión sincera en los jardines y patios de su ciudad natal, inspirando siglos más tarde a los poetas provenzales del amor cortés europeo.
El barrio del Alcázar Viejo fue trazado y repoblado a finales del siglo catorce por orden del rey Fernando Cuarto para asentar a ballesteros y soldados cristianos encargados de proteger el cercano Alcázar real frente a incursiones desde la frontera nazarí de Granada. Sus calles rectas y patios encalados son el epicentro del célebre Festival de los Patios Cordobeses.
Fíjate en los muros de mampostería al pie de la muralla: conservan mechinales donde encajaban los andamios de madera de los constructores medievales.
Adéntrate por la calle San Basilio hasta detenerte ante el patio señorial de San Basilio 44.
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10. Patio Emblemático de San Basilio 44
Calle San Basilio 44, 14004 Cordoba, Spain
Traspasa el zaguán encalado de la calle San Basilio número cuarenta y cuatro para sumergirte en el paradigma sublime del patio cordobés. Sede oficial de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, esta casa de vecinos de origen medieval perfectamente conservada se estructura en torno a un amplio patio central empedrado con cantos rodados blancos y negros del río Guadalquivir, presidido por un pozo tradicional con brocal de piedra encalada y una esbelta escalera encalada que trepa hacia la galería superior de madera noble cubierta de macetas florecidas. Las vecinas se organizan en turnos diarios para retirar flores marchitas, podar brotes secos y preparar los abonos naturales que garantizan la exhuberancia vegetal durante el prestigioso concurso de mayo.
Alza la mirada hacia las paredes encaladas: cientos de tiestos de barro cocido pintados en vivo color añil y esmeralda cuelgan primorosamente ordenados, repletos de gitanillas fucsias, geranios de mil tonalidades, jazmines fragantes, begonias y esbeltas pilistras que tapizan de vida vegetal cada palmo de muro. Este patio es el custodio vivo de la Fiesta de los Patios de Córdoba, declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2012, reconociendo el valor universal de esta tradición de hospitalidad, convivencia vecinal y armonía botánica.
Las macetas se riegan de manera artesanal cada mañana utilizando la caña con lata: una larga vara de cañaveral rematada en una lata de conservas que permite alcanzar las macetas situadas a cuatro metros de altura sin derramar una gota sobre las baldosas.
Acércate al brocal del pozo en el centro del patio: asómate para sentir el hálito fresco del agua freática subterránea que alimenta las raíces de este vergel andaluz.
Sal del patio y camina hacia el este por la calle Amador de los Ríos hacia el imponente Palacio Episcopal junto a la Mezquita.
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11. Palacio Episcopal y Calle Torrijos
Calle Torrijos 12, 14003 Cordoba, Spain
Ponte en la noble y concurrida Calle Torrijos frente a la impresionante fachada barroca del Palacio Episcopal de Córdoba, levantado justo enfrente del muro occidental de la Mezquita-Catedral. Construido sobre las ruinas del antiguo alcázar visigodo y del posterior palacio califal de los emires omeyas, el edificio actual adquirió su suntuosa fisonomía a mediados del siglo dieciocho gracias al mecenazgo del obispo Miguel Vicente Cebrián, quien encargó una fachada monumental de ladrillo rojo y piedra caliza dorada decorada con pilastras toscanas, balcones volados de hierro forjado y una impresionante portada central de mármol presidida por la escultura de la Virgen de la Concepción. Las salas capitulares conservan manuscritos iluminados con cantos gregorianos y códices miniados que datan de la cancillería de Alfonso Décimo el Sabio.
Cruza el zaguán para contemplar su patio principal: una soberbia galería porticada de arcos de medio punto sobre columnas de mármol que encierra un tranquilo jardín con palmeras y fuentes. En la planta noble deslumbra la galería de retratos de todos los obispos de Córdoba desde el siglo trece y la fastuosa sala del trono, con tapices flamencos y techos artesonados policromados. El palacio acoge actualmente el Museo Diocesano de Arte Sacro, que custodia cálices de oro y tallas medievales.
En este palacio residieron temporalmente los Reyes Católicos Isabel y Fernando durante sus largas campañas militares contra el Reino de Granada, y fue aquí donde mantuvieron en mayo de 1486 su primera e histórica audiencia formal con el navegante Cristóbal Colón para escuchar su audaz proyecto de navegar a las Indias por el Atlántico.
Observa el relieve esculpido sobre la hornacina central: muestra el escudo papal coronado por la tiara pontificia y las llaves de San Pedro labradas en mármol blanco.
Dobla hacia el este por la calle de las Flores para adentrarte en el rincón íntimo de la Calleja del Pañuelo.
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12. Calleja del Pañuelo y Plaza de las Flores
Calle Pedro Jiménez 1, 14003 Cordoba, Spain
Culmina tu fascinante recorrido por la Judería y el casco andalusí adentrándote con paso pausado en la Calleja del Pañuelo, uno de los tesoros urbanísticos más íntimos, poéticos y diminutos de toda Europa. Oficialmente rotulada como calle de Pedro Jiménez, esta estrechísima rúa sin salida debe su sobrenombre popular al hecho de que su anchura en el tramo más angosto mide exactamente lo mismo que un pañuelo de caballero extendido de diagonal a diagonal, es decir, apenas unos setenta centímetros entre pared y pared. Al avanzar entre sus muros encalados que casi se tocan, el visitante experimenta la quintaesencia del urbanismo islámico medieval concebido para maximizar la sombra. El azulejo de la fuente recuerda versos poéticos que celebran el agua como manantial de vida, purificación y amor imperecedero.
Desemboca al final del angosto callejón en una deliciosa plazoleta circular considerada por los urbanistas como la plaza más pequeña del mundo: en este micro-espacio cabe con justicia un solo naranjo amargo y una diminuta fuentecilla de piedra adosada a la pared, decorada con un azulejo andalusí de cuyo caño gotea sin cesar agua fresca que resuena con un eco melodioso en el silencio sobrecogedor del callejón.
Cuenta la tradición popular que el comerciante flamenco Pedro Jiménez trajo en el siglo dieciséis desde las orillas del Rin la cepa de uva blanca que plantó en los lagares de la campiña de Montilla-Moriles, dando origen al mundialmente afamado vino dulce Pedro Ximénez, que hoy se cría en las bodegas históricas de la provincia de Córdoba.
Extiende los brazos en el tramo más angosto del callejón: podrás tocar simultáneamente con las palmas de las manos ambas paredes encaladas.
Aquí concluye tu andadura por el alma secreta de la Judería y los patios de Córdoba, donde la sabiduría de Séneca, la maestría de los orfebres y el embrujo de las flores tejen una memoria imborrable.