Calleja del Pañuelo y Plaza de las Flores
Why is it significant?
Culmina tu fascinante recorrido por la Judería y el casco andalusí adentrándote con paso pausado en la Calleja del Pañuelo, uno de los tesoros urbanísticos más íntimos, poéticos y diminutos de toda Europa.
Key Facts
| Place | Calleja del Pañuelo y Plaza de las Flores |
|---|---|
| Address | Calle Pedro Jiménez 1, 14003 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.88050, -4.77780 |
| Part of Walk | La Judería y el Legado Andalusí: De la Puerta de Almodóvar a San Basilio |
| Generated | Generated |
Culmina tu fascinante recorrido por la Judería y el casco andalusí adentrándote con paso pausado en la Calleja del Pañuelo, uno de los tesoros urbanísticos más íntimos, poéticos y diminutos de toda Europa. Oficialmente rotulada como calle de Pedro Jiménez, esta estrechísima rúa sin salida debe su sobrenombre popular al hecho de que su anchura en el tramo más angosto mide exactamente lo mismo que un pañuelo de caballero extendido de diagonal a diagonal, es decir, apenas unos setenta centímetros entre pared y pared. Al avanzar entre sus muros encalados que casi se tocan, el visitante experimenta la quintaesencia del urbanismo islámico medieval concebido para maximizar la sombra. El azulejo de la fuente recuerda versos poéticos que celebran el agua como manantial de vida, purificación y amor imperecedero.
Desemboca al final del angosto callejón en una deliciosa plazoleta circular considerada por los urbanistas como la plaza más pequeña del mundo: en este micro-espacio cabe con justicia un solo naranjo amargo y una diminuta fuentecilla de piedra adosada a la pared, decorada con un azulejo andalusí de cuyo caño gotea sin cesar agua fresca que resuena con un eco melodioso en el silencio sobrecogedor del callejón.
Cuenta la tradición popular que el comerciante flamenco Pedro Jiménez trajo en el siglo dieciséis desde las orillas del Rin la cepa de uva blanca que plantó en los lagares de la campiña de Montilla-Moriles, dando origen al mundialmente afamado vino dulce Pedro Ximénez, que hoy se cría en las bodegas históricas de la provincia de Córdoba.
Extiende los brazos en el tramo más angosto del callejón: podrás tocar simultáneamente con las palmas de las manos ambas paredes encaladas.
Aquí concluye tu andadura por el alma secreta de la Judería y los patios de Córdoba, donde la sabiduría de Séneca, la maestría de los orfebres y el embrujo de las flores tejen una memoria imborrable.