Baños Califales y Plaza Campo Santo de los Mártires
Why is it significant?
Llega a la Plaza Campo Santo de los Mártires para contemplar el acceso al fascinante conjunto arqueológico de los Baños del Alcázar Califal, los baños árabes más monumentales y refinados que se conservan en Córdoba.
Key Facts
| Place | Baños Califales y Plaza Campo Santo de los Mártires |
|---|---|
| Address | Plaza Campo Santo de los Mártires s/n, 14004 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.87800, -4.78200 |
| Part of Walk | La Judería y el Legado Andalusí: De la Puerta de Almodóvar a San Basilio |
| Generated | Generated |
Llega a la Plaza Campo Santo de los Mártires para contemplar el acceso al fascinante conjunto arqueológico de los Baños del Alcázar Califal, los baños árabes más monumentales y refinados que se conservan en Córdoba. Descubiertos accidentalmente en 1903 y excavados minuciosamente en la década de 1960, estos baños palatinos fueron construidos a mediados del siglo diez bajo el califa omeya al-Hakam Segundo para el servicio exclusivo del alcázar califal, constituyendo el hamman ceremonial donde el soberano, su familia y sus dignatarios realizaban las abluciones rituales de purificación corporal y espiritual antes del rezo solemne. Los sirvientes aplicaban masajes con aceites aromáticos de mirto y lavanda a los bañistas, mientras el rumor del agua templada invitaba a la meditación filosófica y al descanso tras los rigores del gobierno.
Desciende a las salas abovedadas para admirar la sala fría, la sala templada y la sala caliente: los techos de ladrillo están perforados por claraboyas estrelladas y octogonales que tamizan la luz diurna en haces mágicos sobre los fustes de mármol y los capiteles califales de pencas lisas reutilizados de Medina Azahara. El complejo contaba con un sofisticado sistema de hipocausto subterráneo donde calderas de leña calentaban el suelo y producían el vapor que circulaba por tuberías cerámicas empotradas en las paredes.
Tras la conquista castellana de 1236, el rey Alfonso Décimo el Sabio quedó tan maravillado por el lujo de las instalaciones que decidió ampliar los baños en estilo mudéjar para su propio disfrute personal y el de su corte, añadiendo salas decoradas con motivos heráldicos de castillos y leones.
Toca las losas de mármol del pavimento de la sala templada: aún se aprecian las estrías canalizadas por donde discurría el agua aromatizada con esencias de azahar y romero.
Cruza la plaza hacia el suroeste para situarte ante las majestuosas Caballerizas Reales fundadas por Felipe Segundo.