Retiro, Puerto Madero y Costanera Sur: de los docks centenarios a la ribera moderna

De la Torre Monumental y el Edificio Kavanagh al Puente de la Mujer y la Fuente de las Nereidas

Buenos Aires · 12 stops · 29 min audio · Generated

  1. 1. Torre Monumental y reloj con carrillón de Westminster en Retiro

    Plaza Fuerza Aérea Argentina, Avenida del Libertador 49, C1104 CABA, Argentina

    Bienvenidos a la confluencia entre la elegancia británica y la ribera moderna de Buenos Aires ante la Torre Monumental, situada en la Plaza Fuerza Aérea Argentina del barrio de Retiro. Inaugurada formalmente el 24 de mayo de 1916 como regalo de la próspera colectividad británica residente en el país con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo, esta esbelta torre de sesenta metros de altura fue conocida históricamente como la Torre de los Ingleses hasta su redenominación oficial tras la guerra de las Malvinas de 1982.

    Proyectada por el arquitecto inglés Ambrose Poynter en el más puro estilo renacentista tardío isabelino, la torre fue construida en su totalidad con materiales traídos en barcos mercantes desde Gran Bretaña: sesenta mil ladrillos colorados de Sussex, piedra labrada de Pórtland y morteros especiales.

    Sobre su entrada principal se aprecian bajorrelieves tallados con los escudos reales del Imperio Británico y de la República Argentina, alternando símbolos heráldicos como el cardo escocés, la rosa de los Tudor, el trébol irlandés y el dragón de Gales. En su cúspide, protegida por una cúpula de cobre octogonal, funciona un reloj monumental fabricado por la célebre casa Gillett and Johnston de Croydon, idéntico mecánicamente al Big Ben del Parlamento de Londres. Sus cinco campanas de bronce afinadas hacen sonar cada quince minutos la melodía de los cuartos de Westminster, con una campana mayor de tres toneladas que marca las horas exactas. Tras décadas de inactividad, en 2001 se habilitó un moderno ascensor panorámico de cristal que asciende hasta el mirador del sexto piso, brindando una vista aérea sobre las vías de tren y el Río de la Plata.

    Escuchar el repique de su carrillón inglés sobre el bullicio de los andenes de Retiro conecta con la huella imborrable del ferrocarril en la identidad nacional.

    Crucemos hacia los andenes vecinos para descubrir la majestuosa nave de hierro de la Estación Retiro Mitre.

  2. 2. Estación Retiro Mitre y monumental nave de hierro y vidrio de 1915

    Avenida Ramos Mejía 1302, C1104 CABA, Argentina

    Franqueamos el imponente pórtico de la Estación Retiro Mitre, cabecera histórica del Ferrocarril Central Argentino y una de las catedrales ferroviarias más monumentales del planeta. Inaugurada el 2 de agosto de 1915 tras un ambicioso proyecto conjunto de los arquitectos británicos Eustace Conder, Roger Conder y Sydney Follett con el ingeniero Reginald Reynolds, la estación representó la culminación tecnológica del transporte de pasajeros de la república agroexportadora de comienzos del siglo veinte.

    Al ingresar al gran vestíbulo de pasajeros de proporciones colosales, la mirada asciende hacia sus altos techos artesonados con molduras doradas, farolas de bronce originales, taquillas de madera de roble pulido y esbeltas columnas estucadas.

    Lo más asombroso del complejo es su nave de andenes techada: dos arcos paralelos de hierro fundido y vidrio de doscientos cincuenta metros de largo, cincuenta metros de luz estructural libre y veinticinco metros de altura, considerados en el momento de su inauguración como la estructura de hierro prefabricada más grande del mundo fuera del continente europeo. Toda la armadura metálica fue forjada en los talleres siderúrgicos de Liverpool y transportada por piezas a través del océano en bodegas de cargueros antes de ser ensamblada en Buenos Aires con miles de remaches al rojo vivo. Por sus andenes transitaron millones de inmigrantes campesinos, poetas, gobernantes y trabajadores que conectaban la capital con los valles agrícolas de Córdoba, Santa Fe y Tucumán. En 1997, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional, siendo restaurada su cúpula vidriada con tecnología solar moderna en 2023. En la confitería histórica de la planta baja, bajo los grandes ventanales que dan a la plaza, los viajeros disfrutan de cafés con leche y medialunas mientras contemplan el panel electromecánico de salidas y llegadas.

    Pararse bajo sus inmensas arcadas de hierro mientras el vapor de antaño resuena en la memoria es tocar el nervio motor que integró el territorio nacional.

    Ascendamos hacia las barrancas verdes de Plaza San Martín para honrar el Cenotafio a los Caídos en Malvinas.

  3. 3. Cenotafio a los Caídos en Malvinas en las barrancas de Plaza San Martín

    Avenida del Libertador y San Martín, C1004 CABA, Argentina

    Nos detenemos con profundo respeto sobre la pendiente empedrada de la Plaza San Martín ante el Cenotafio a los Caídos en Malvinas, el principal monumento conmemorativo nacional dedicado a los soldados, marineros y aviadores que perdieron la vida durante el conflicto bélico del Atlántico Sur de 1982. Inaugurado solemnemente en junio de 1990 bajo un diseño sobrio y austero, el memorial se emplaza sobre la barranca natural mirando hacia el Río de la Plata.

    El monumento está compuesto por veinticinco placas verticales de granito negro pulido en las que se hallan grabados con letras doradas los nombres de los seiscientos cuarenta y nueve combatientes argentinos caídos en combate en las islas y aguas australes.

    Los nombres figuran ordenados con estricta igualdad cívica, sin distinciones de jerarquías militares ni grados de oficiales, desde los jóvenes soldados conscriptos de dieciocho años de edad hasta los oficiales de alto rango. En el centro del muro se abre una hornacina donde arde una llama votiva eterna alimentada con gas natural, acompañada por un gran escudo nacional en bronce y un mástil con la bandera celeste y blanca que flamea día y noche. Una guardia permanente de honor integrada por miembros de las tres Fuerzas Armadas custodia con sables el recinto las veinticuatro horas del día. Cada 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, miles de veteranos de guerra, familiares y ciudadanos se congregan aquí en una multitudinaria vigilia con velas encendidas que mantiene viva la memoria y el reclamo de soberanía pacífica argentina sobre los archipiélagos australes.

    El silencio solemne del lugar frente al movimiento incesante de la avenida transmite una conmovedora sensación de recogimiento colectivo y dignidad patria.

    Subamos hacia la cima de la plaza para situarnos ante la imponente proa Art Déco del Edificio Kavanagh.

  4. 4. Edificio Kavanagh y rascacielos escalonado Art Déco de 1936

    Florida 1065, C1005 CABA, Argentina

    Contemplamos con admiración la majestuosa silueta escalonada del Edificio Kavanagh, situado en el número 1065 de la calle Florida frente a la Plaza San Martín. Inaugurado en enero de 1936 tras solo catorce meses de una proeza constructiva récord, este coloso de treinta plantas y ciento veinte metros de altura fue proyectado por los célebres arquitectos Gregorio Sánchez, Ernesto Lagos y Luis María de la Torre, convirtiéndose en el rascacielos de hormigón armado más alto de toda América Latina y en una obra maestra absoluta del Art Déco internacional.

    El edificio fue encargado y financiado en su totalidad por Corina Kavanagh, una acaudalada aristócrata de ascendencia irlandesa que vendió dos inmensas estancias ganaderas familiares para costear su sueño de erigir la torre más vanguardista del continente.

    La leyenda urbana más jugosa de Buenos Aires sostiene que la construcción fue un acto de venganza amorosa: Corina mantenía un romance apasionado con un hijo de la poderosa familia patricia Anchorena, pero la matriarca Mercedes Castellanos de Anchorena se opuso al matrimonio por considerar a los Kavanagh nuevos ricos. Años más tarde, al enterarse de que los Anchorena planeaban erigir una basílica familiar en la calle San Martín y comprar el solar frente a la plaza para tener vista directa al templo desde su palacio, Corina compró el terreno primero y construyó este rascacielos con una disposición escalonada exacta que tapó completamente la vista de la iglesia. El edificio fue pionero absoluto en comodidades: primer edificio de la ciudad con aire acondicionado centralizado Carrier, doce ascensores rápidos Otis, piscina subterránea, talleres mecánicos y jardines en las terrazas escalonadas. En 1999 fue declarado Monumento Histórico Nacional.

    Su esbeltez monolítica de hormigón blanco dialogando con los árboles centenarios de la plaza es el emblema definitivo de la metrópoli moderna de 1930.

    Doblemos por la calle San Martín hacia la Basílica del Santísimo Sacramento.

  5. 5. Basílica del Santísimo Sacramento y mármoles de la familia Anchorena

    San Martín 1039, C1004 CABA, Argentina

    Nos situamos ante el señorial atrio de la Basílica del Santísimo Sacramento, una de las joyas de la arquitectura religiosa más suntuosas y armoniosas de Buenos Aires. Consagrada solemnemente en 1916 tras ocho años de trabajos constructivos, la iglesia fue encargada y costeada íntegramente por Doña Mercedes Castellanos de Anchorena como templo expiatorio y sepulcro de su familia, confiando el proyecto a los arquitectos franceses Coulomb y Chauvet con dirección técnica del hermano jesuita Luis Gombert.

    Mercedes de Anchorena proclamó al encargar la obra una frase célebre: Si yo vivo en un palacio de piedra, mi Dios no puede vivir en una choza; por ello ordenó que todos los materiales del templo fueran traídos de los talleres artesanales más selectos de Europa.

    Al franquear su portal neogótico, el visitante queda maravillado por la fastuosidad de sus cinco naves: los muros y columnas están revestidos con mármoles blancos de Carrara, granitos azules de Verona y pórfidos rojos de los Alpes. El altar mayor es una obra cumbre de orfebrería sacra con incrustaciones de ónix, malaquita y bajorrelieves de plata maciza. En la cripta subterránea descansan los restos mortales de Doña Mercedes de Anchorena en un majestuoso sarcófago tallado en piedra blanca. En el coro alto resalta un monumental órgano de tubos de la prestigiosa casa Mutin Cavaillé-Coll de París, con cuatro teclados y casi cinco mil tubos de metal, catalogado por los organistas como uno de los mejores instrumentos sinfónicos de América del Sur. El papa Benedicto XV confirió al templo el rango pontificio de basílica menor en 1917.

    La atmósfera de penumbra mística matizada por la luz dorada de sus vitrales franceses crea un espacio de silenciosa serenidad aristocrática en medio del distrito financiero.

    Sigamos hacia la peatonal calle Florida para descubrir la cúpula de murales de Galerías Pacífico.

  6. 6. Galerías Pacífico y cúpula central con murales al fresco de 1946

    Florida y Avenida Córdoba, C1054 CABA, Argentina

    Penetramos en el centro de Galerías Pacífico, en la confluencia de la peatonal Florida con la avenida Córdoba, uno de los edificios comerciales más bellos del mundo. Diseñado originalmente en 1889 por los arquitectos Emilio Agrelo y Roland Le Vacher para albergar los grandes almacenes por departamentos Au Bon Marché inspirados en los emporios comerciales de París, el palacio debió su nombre posterior a la instalación de las oficinas centrales del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico.

    Sitúense en el centro exacto del crucero bajo la gran cúpula circular vidriada y miren hacia arriba: ante sus ojos se despliega el conjunto mural al fresco más importante de la historia de las artes plásticas argentinas.

    En 1946, los arquitectos Jorge Aslan y Héctor Ezcurra remodelaron las galerías y convocaron a cinco de los mayores maestros de la pintura nacional para pintar al fresco los cuatrocientos cincuenta metros cuadrados de la bóveda: Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y el pintor gallego Manuel Colmeiro. Cada artista plasmó alegorías monumentales sobre la condición humana: Berni pintó La germinación de la tierra; Spilimbergo retrató El dominio del hombre sobre las fuerzas naturales; Castagnino plasmó la vida pampeana en El amor y la fraternidad; y Urruchúa representó Las luchas de la humanidad por la libertad. Durante la dictadura militar el edificio albergó en su sótano dependencias oscuras, siendo rescatado y reinaugurado en 1992 como paseo comercial de lujo y centro cultural. En su planta alta funciona además la sede del Centro Cultural Borges con galerías de exposiciones y salas de danza tanguera.

    Contemplar los rostros telúricos y las manos gigantescas de los campesinos de Berni y Spilimbergo en lo alto de esta cúpula es admirar una Capilla Sixtina del arte popular sudamericano.

    Caminemos hacia el este por la calle San Martín y bajemos hacia el Dique 4 de Puerto Madero.

  7. 7. Dique 4 de Puerto Madero y antiguos docks portuarios de ladrillo británico

    Juana Manso y Macacha Güemes, C1107 CABA, Argentina

    Llegamos a la dársena de aguas calmas del Dique 4 de Puerto Madero, donde la ciudad se asoma al agua entre los antiguos docks de ladrillo rojo y los rascacielos contemporáneos de cristal. Ideado por el comerciante Eduardo Madero y aprobado por el Congreso nacional en 1884 frente al proyecto alternativo de puerto natural propuesto por el ingeniero Luis Huergo, el complejo de cuatro diques escalonados y esclusas hidráulicas fue construido entre 1887 y 1898 con el asesoramiento de la prestigiosa firma de ingenieros británica Hawkshaw, Son and Hayter.

    Las dieciséis naves longitudinales de almacenamiento que bordean los muelles—los célebres docks—fueron construidas con sólidos ladrillos vistos traídos en barco desde talleres cerámicos de Inglaterra, con carpinterías de fundición de hierro y cubiertas de zinc para evitar incendios de granos.

    Paradójicamente, la colosal inversión portuaria quedó obsoleta en menos de dos décadas: el rápido aumento del calado de los modernos buques mercantes a vapor impidió que las naves de ultramar ingresaran por las esclusas estrechas de Madero, obligando a construir a partir de 1911 el Puerto Nuevo más al norte. Durante casi ochenta años, este gigantesco sector permaneció en un semiabandono desolado de silos abandonados y terrenos baldíos junto al centro financiero. En 1989, la creación de la Corporación Antiguo Puerto Madero impulsó una de las operaciones de reconversión y reciclaje urbano más exitosas del mundo: los docks de ladrillo preservaron sus fachadas patrimoniales albergando restaurantes criollos, oficinas corporativas y sedes universitarias como la Universidad Católica Argentina, mientras las antiguas grúas portuarias de vapor amarillas y rojas se conservaron como esculturas monumentales en los malecones.

    Pasear por el borde del agua contemplando el reflejo de los ladrillos en la dársena permite palpar la memoria mercantil del granero del mundo.

    Sigamos hacia el sur a lo largo de los muelles peatonales del Dique 4 hacia el Dique 3.

  8. 8. Paseo de los Docks de Puerto Madero y amarraderos del Yacht Club

    Pierina Dealessi y Macacha Güemes, C1107 CABA, Argentina

    Avanzamos por el malecón empedrado de Pierina Dealessi a orillas del espejo de agua del Dique 4, en un tramo donde conviven los amarres de veleros del Yacht Club Argentino con la audacia de los nuevos rascacielos residenciales. La traza urbana de Puerto Madero encierra un conmovedor homenaje de género único en el mundo: todas sus calles y avenidas llevan nombres exclusivos de mujeres destacadas de las ciencias, las artes y las luchas por los derechos civiles de la historia argentina y latinoamericana, como Macacha Güemes, Alicia Moreau de Justo, Juana Manso y Julieta Lanteri.

    A espaldas de los muelles se aprecian los antiguos silos harineros cilíndricos de hormigón de principios del siglo veinte de la compañía Molinos Río de la Plata, reconvertidos magistralmente en complejos hoteleros y viviendas de autor por el célebre diseñador francés Philippe Starck.

    En este sector de dársenas amarran elegantes yates a motor y veleros de regata de doble mástil que navegan las aguas del Río de la Plata rumbo a Colonia del Sacramento y Punta del Este en Uruguay. A lo largo del paseo se despliegan terrazas gastronómicas al aire libre donde se sirven los mejores cortes de carne vacuna a las brasas de carbón de quebracho—como el bife de chorizo jugoso y el ojo de bife marmoleado—, acompañados por las mejores cepas de vinos tintos mendocinos. Al atardecer, la brisa fresca del estuario agita los obenques metálicos de los barcos mientras los rascacielos de vidrio de más de cincuenta plantas, como la Torre Alvear de doscientos treinta y cinco metros, encienden sus coronas luminosas reflejándose en las aguas quietas del dique.

    La combinación entre la gastronomía criolla de alta gama y el diseño arquitectónico de vanguardia ha consolidado a este paseo como uno de los más sofisticados de la metrópoli.

    Sigamos unos pasos hacia el Dique 3 para contemplar la histórica Fragata Presidente Sarmiento.

  9. 9. Buque Museo Fragata ARA Presidente Sarmiento en el Dique 3

    Dique 3, Avenida Alicia Moreau de Justo y Macacha Güemes, C1107 CABA, Argentina

    Nos encontramos frente a la borda de madera de teca y los tres airosos mástiles cruzados del Buque Museo Fragata ARA Presidente Sarmiento, amarrada permanentemente en el Dique 3 de Puerto Madero. Construida en Inglaterra por los prestigiosos astilleros Cammell Laird de Birkenhead y botada en agosto de 1897, esta magnífica nave de vela y vapor de ochenta y cinco metros de eslora fue el primer buque escuela moderno proyectado para la formación militar y científica de los cadetes de la Escuela Naval Militar argentina.

    Bautizada en honor al presidente Domingo Faustino Sarmiento—creador de la Escuela Naval en 1872—, la fragata posee casco de acero con forro de madera y cobre para navegación polar y tres palos que desplegaban una superficie vélica de más de dos mil metros cuadrados de lona.

    Entre 1899 y 1939, la nave completó treinta y siete viajes de instrucción alrededor del mundo, navegando más de un millón de millas náuticas—el equivalente a dar cincuenta vueltas al globo terráqueo—y visitando cientos de puertos de los cinco continentes como embajadora de paz y buena voluntad de la república. A bordo se conserva el camarote del comandante revestido en maderas de nogal y caoba, la sala de máquinas a vapor original de triple expansión, el puente de mando con sus timones de rueda de bronce pulido y mascarones tallados en madera. En 1962, la fragata fue declarada Monumento Histórico Nacional y convertida en museo naval público donde los visitantes pueden recorrer sus cubiertas, bajar a los pañoles de munición y aprender las técnicas de nudos marineros y navegación astronómica.

    La vista de su velamen recortándose contra los rascacielos ultramodernos de Puerto Madero es un tributo conmovedor a la audacia de los marinos argentinos en los siete mares.

    Crucemos hacia el centro del dique para atravesar el emblemático Puente de la Mujer.

  10. 10. Puente de la Mujer y silueta giratoria de tango de Santiago Calatrava

    Dique 3, Puerto Madero, C1107 CABA, Argentina

    Nos situamos sobre las maderas de la pasarela peatonal del Puente de la Mujer, la postal arquitectónica contemporánea más universalmente celebrada de Buenos Aires. Inaugurado el 20 de diciembre de 2001 sobre las aguas del Dique 3, este puente atirantado y móvil de ciento setenta metros de largo fue concebido por el mundialmente aclamado arquitecto, ingeniero y escultor valenciano Santiago Calatrava como su primera y única obra construida en toda América Latina.

    La estructura fue encargada y donada a la ciudad por el empresario Alberto González. ¿Qué representa su audaz silueta asimétrica? Calatrava reveló que el diseño es una síntesis abstracta de una pareja bailando tango: el mástil inclinado de treinta y cuatro metros de altura representa la figura del hombre erguido sosteniendo a la mujer, cuyo cuerpo curvado cae sensual en un corte tanguero sobre el agua.

    La proeza de ingeniería del puente reside en su tramo central móvil de noventa metros de longitud: suspendido por diecinueve cables de acero oblicuos, todo el cuerpo central puede girar noventa grados sobre un pilar de hormigón en menos de dos minutos accionado por un sistema de computación y motores hidráulicos, permitiendo el paso expedito de veleros y embarcaciones deportivas que navegan por el dique. La estructura metálica de más de mil toneladas fue fabricada íntegramente en los talleres siderúrgicos de Urssa en Vitoria, España, y transportada por piezas en barco para su montaje final sobre las aguas porteñas. Su pavimento de tablones de madera dura y sus barandillas de acero inoxidable se iluminan al anochecer con haces de luces blancas que se reflejan en el espejo del agua.

    Atravesar el puente sintiendo la brisa del dique mientras el mástil blanco se recorta contra el horizonte es experimentar la armonía perfecta entre el ritmo del tango y la escultura moderna.

    Sigamos hacia el este adentrándonos en el Parque Mujeres Argentinas.

  11. 11. Parque Mujeres Argentinas y trazado paisajístico contemporáneo

    Juana Manso y Manuela Sáenz, C1107 CABA, Argentina

    Ingresamos en las onduladas lomas verdes del Parque Mujeres Argentinas, el principal pulmón recreativo del barrio de Puerto Madero inaugurado en octubre de 2007. Con una superficie de más de cinco hectáreas y media sobre terrenos ganados a las antiguas playas de maniobras ferroviarias del puerto, este parque contemporáneo fue proyectado por un equipo multidisciplinario de paisajistas para ofrecer un espacio de encuentro democrático y descanso natural junto a la bahía ribereña.

    El diseño paisajístico se estructura en torno a una gran plaza central hundida que funciona como un anfiteatro natural de césped, rodeado por lomas perimetrales suaves cubiertas de pastizales pampeanos y senderos pavimentados con adoquines recuperados.

    La forestación del parque rinde tributo a la biodiversidad autóctona de la región del delta y la llanura pampeana: se plantaron más de quinientos árboles jóvenes y adultos, entre ellos ejemplares de jacarandás de floración lila en primavera, ceibos de intensas flores rojas—la flor nacional argentina—, tipas de sombra generosa, lapachos rosados e ibirapitás de flores doradas. Desde lo alto de las lomas artificiales se obtiene una vista panorámica privilegiada del perfil escalonado de las torres de oficinas y residencias de Puerto Madero recortándose contra el cielo abierto. El parque es el epicentro elegido por miles de deportistas para correr, practicar yoga, patinar sobre ruedas y realizar picnics familiares durante los fines de semana al atardecer, contando además con bebederos ecológicos y áreas de juegos infantiles integradoras. Los senderos del parque cuentan con luminarias solares sustentables, pérgolas de madera y bebederos para mascotas que garantizan la comodidad de los cientos de vecinos que disfrutan de las praderas al atardecer.

    La serenidad campestre de sus praderas a escasos metros del sector financiero más cotizado de la ciudad evidencia la calidad de vida conquistada en este sector recuperado frente al río.

    Caminemos hacia la Costanera Sur para situarnos ante la grandiosa Fuente de las Nereidas de Lola Mora.

  12. 12. Fuente de las Nereidas de Lola Mora y paseo costero de la Costanera Sur

    Avenida Tristán Achával Rodríguez 1550, C1107 CABA, Argentina

    Concluimos nuestro periplo ribereño ante una de las obras cumbres de la escultura monumental sudamericana: la Fuente de las Nereidas, situada al inicio del paseo de la Costanera Sur frente al acceso a la Reserva Ecológica. Tallada en Roma en colosales bloques de mármol blanco de Carrara por la genial y rebelde escultora tucumana Lola Mora—la primera gran artista plástica mujer de la historia argentina—, la fuente fue inaugurada el 21 de mayo de 1903 en las cercanías de la Casa Rosada.

    La escultura representa el nacimiento mitológico de la diosa Venus emergiendo de las aguas marinas sostenida por tres nereidas desnudas y tritones que sujetan corceles encabritados entre surtidores de agua.

    La obra desató un escándalo moral mayúsculo en la pacata sociedad burguesa de la época: las damas patricias de la Liga de Madres consideraron inmoral e indecente la exhibición pública de cuerpos femeninos desnudos en pleno centro cívico, exigiendo al intendente municipal cubrir la fuente o retirarla de la vista. Tras años de virulentas polémicas alimentadas por el machismo imperante que no perdonaba a una mujer usar pantalones y cincelar mármoles de toneladas, en 1918 la fuente fue desterrada a este apartado paraje de la Costanera Sur, que paradójicamente floreció en las décadas siguientes como el balneario municipal preferido de los sectores populares porteños donde se comían los tradicionales choripanes al paso. La fuente fue declarada Bien de Interés Histórico Nacional en 1997 y protegida con una estructura de cristal translúcido para preservar su mármol de los rigores salinos del río.

    La fuerza sensual y el dinamismo anatómico de sus figuras recortadas contra las arboledas ribereñas consagran a Lola Mora como una pionera indoblegable del arte universal.

    Disfruten de la brisa fresca del Río de la Plata a lo largo del paseo de la Costanera Sur o exploren los senderos silvestres de la Reserva Ecológica.