Squero di San Trovaso: donde nacen las góndolas

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Al otro lado del canal ves algo que no encaja con el resto de Venecia: unas casas de madera, con balcones floridos y tejados de montaña, y delante una rampa inclinada donde descansan, panza arriba, unas góndolas negras.

Key Facts

PlaceSquero di San Trovaso: donde nacen las góndolas
AddressSquero di San Trovaso, Fondamenta Nani, Dorsoduro 1097, 30123 Venezia VE, Italy
Geo Coordinates45.43030, 12.32600
Part of WalkVenecia del arte: Dorsoduro, las Zattere y el Tiepolo que murió en Madrid
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Al otro lado del canal ves algo que no encaja con el resto de Venecia: unas casas de madera, con balcones floridos y tejados de montaña, y delante una rampa inclinada donde descansan, panza arriba, unas góndolas negras. Desde esta orilla se ve todo; el taller es un lugar de trabajo, así que míralo con respeto, sin cruzar.

Es el squero di San Trovaso, uno de los pocos astilleros de góndolas que siguen activos, y funciona desde el siglo diecisiete. ¿Y por qué parece una casa alpina? Porque los carpinteros de ribera venían muchas veces de las montañas del Cadore, en los Dolomitas, de donde bajaba también la madera, y construían como en su tierra.

Una góndola mide unos once metros y se hace con unas doscientas ochenta piezas de ocho maderas distintas: roble, olmo, alerce, abeto, cerezo, nogal... Y tiene un secreto: es asimétrica. El lado izquierdo es más ancho que el derecho, y el casco está ligeramente torcido. Así compensa el peso del gondolero, que rema de pie, con un solo remo, siempre por el mismo lado. Si fuera simétrica, iría dando vueltas en círculo.

¿Y el negro? La tradición dice que, para frenar el derroche de los nobles, que competían con góndolas cubiertas de oro y sedas, las leyes suntuarias de la República impusieron el negro para todas. Se dice que hubo miles de góndolas en otros siglos; hoy quedan unas cuatrocientas, y fabricar una nueva lleva meses de trabajo a mano.

A la izquierda verás la iglesia de San Trovaso, que tiene dos fachadas casi iguales, una hacia cada campo. La tradición dice que era terreno neutral entre los dos bandos rivales de la ciudad, que podían entrar sin cruzarse. Vuelve ahora a las Zattere y sigue hacia el oeste junto al agua, hasta casi el final; luego sube por el Rio di San Sebastiano hasta una iglesia escondida en un campo tranquilo.

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