San Francesco della Vigna: el viñedo, el ángel y la fachada de Palladio

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Llegas a un campo apartado, casi desierto, y te encuentras con una fachada que parece un templo romano trasplantado a la laguna: columnas gigantes, frontones que se superponen, piedra blanquísima. Es San Francesco della Vigna, y la firma de esa fachada es nada menos que la de Andrea Palladio.

Key Facts

PlaceSan Francesco della Vigna: el viñedo, el ángel y la fachada de Palladio
AddressCampo San Francesco della Vigna, Castello, 30122 Venezia VE, Italy
Geo Coordinates45.43810, 12.34770
Part of WalkCastello secreto en Venecia: Vivaldi, Carpaccio y los leones del Arsenal
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Llegas a un campo apartado, casi desierto, y te encuentras con una fachada que parece un templo romano trasplantado a la laguna: columnas gigantes, frontones que se superponen, piedra blanquísima. Es San Francesco della Vigna, y la firma de esa fachada es nada menos que la de Andrea Palladio.

La vigna del nombre era de verdad. En 1253 un patricio, Marco Ziani, dejó a los franciscanos un viñedo en este rincón de la ciudad. Y la leyenda va más lejos: dice que fue aquí donde, siglos antes, san Marcos se refugió de una tormenta con su barca y un ángel le saludó con las palabras Pax tibi Marce, evangelista meus, paz a ti, Marcos, mi evangelista. Son las mismas palabras que lleva el libro abierto del león de Venecia.

La iglesia tiene dos padres que no siempre se entendieron. El cuerpo lo diseñó Jacopo Sansovino a partir de 1534. Pero un fraile sabio de la casa, Francesco Zorzi, escribió un memorial lleno de armonías musicales y números perfectos para corregir sus proporciones, y la discusión llegó a consultarse con artistas de la ciudad. Casi treinta años después llegó Palladio y le puso esta fachada, su primer trabajo para una iglesia en Venecia.

Dentro, busca una Virgen pequeña que adora al Niño en medio de un jardín de frutas, flores y pájaros, tan cargado de detalles que parece un tapiz. La pintó hacia 1470 Antonio da Negroponte, un artista del que apenas sabemos nada más. En la misma iglesia hay una Virgen de Giovanni Bellini, y el dux Andrea Gritti, que gobernó Venecia en tiempos de Carlos V, descansa en el presbiterio.

Mira también el campanario: alto, esbelto, con su punta piramidal, recuerda al de San Marco y es uno de los más altos de la ciudad. Muy cerca de aquí empieza la muralla de ladrillo más famosa de Venecia, la que durante siglos guardó el gran secreto industrial de la República. Baja hacia el sur por las calles del barrio hasta un pequeño campo junto a un canal, donde te esperan una gran puerta de piedra y una fila de leones.

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