Punta della Dogana
Why is it significant?
Camina hasta el final, hasta donde ya no queda suelo: estás en la proa de Venecia. A tu izquierda, el Gran Canal; a tu derecha, el ancho canal de la Giudecca; enfrente, San Marcos y la isla de San Giorgio flotando en la luz. Pocas ciudades tienen un mirador como este, y encima es gratis.
Key Facts
| Place | Punta della Dogana |
|---|---|
| Address | Punta della Dogana, Dorsoduro 2, 30123 Venezia VE, Italy |
| Geo Coordinates | 45.43070, 12.33630 |
| Part of Walk | Venecia del arte: Dorsoduro, las Zattere y el Tiepolo que murió en Madrid |
| Generated | Generated |
Camina hasta el final, hasta donde ya no queda suelo: estás en la proa de Venecia. A tu izquierda, el Gran Canal; a tu derecha, el ancho canal de la Giudecca; enfrente, San Marcos y la isla de San Giorgio flotando en la luz. Pocas ciudades tienen un mirador como este, y encima es gratis.
El edificio que tienes detrás es la Dogana da Mar, la aduana del mar. Aquí atracaban los barcos y se inspeccionaban las mercancías antes de que entraran en la ciudad: especias, telas, vino, todo pasaba por estas manos. La forma triangular actual se levantó entre 1677 y 1682, según el proyecto de Giuseppe Benoni, que ganó el concurso nada menos que frente a Baldassare Longhena, el arquitecto de la iglesia de la Salute que tienes al lado.
Ahora mira arriba, a la torre: dos atlantes de bronce sostienen una gran bola dorada, el mundo, y sobre ella baila una figura con una vela entre las manos. Es la Fortuna, y gira con el viento. El mensaje para los marineros era claro: el mundo es de Venecia, pero la suerte cambia de dirección cuando quiere.
Durante décadas el edificio estuvo vacío y cerrado. Hasta que el coleccionista francés François Pinault encargó su restauración al arquitecto japonés Tadao Ando, que en 2009 lo abrió como museo de arte contemporáneo. Por dentro, el ladrillo y las vigas antiguas conviven con muros de hormigón pulido, liso como la seda. Viejos almacenes de aduana convertidos en salas para el arte de hoy... a Venecia no le cuesta reinventarse.
Desde aquí empezamos un paseo por el barrio de los pintores, de la luz, de las colecciones. Dorsoduro significa lomo duro: aquí el suelo era más firme que en el resto de la laguna. Camina hacia el oeste por las calles que pasan detrás de la gran cúpula de la Salute, hasta un palacio blanco que se quedó en un solo piso.