Catedral de Valencia, el Santo Cáliz y el Miguelete
Why is it significant?
Llegas a la renovada Plaza de la Reina y te encuentras cara a cara con la fachada barroca y el campanario del Miguelete de la Catedral de Valencia.
Key Facts
| Place | Catedral de Valencia, el Santo Cáliz y el Miguelete |
|---|---|
| Address | Plaça de la Reina s/n, 46003 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.47530, -0.37520 |
| Part of Walk | Ciutat Vella de Valencia: El Carmen, la Seda y las Murallas Medievales |
| Generated | Generated |
Llegas a la renovada Plaza de la Reina y te encuentras cara a cara con la fachada barroca y el campanario del Miguelete de la Catedral de Valencia. Consagrada en 1238 sobre la antigua mezquita mayor musulmana y un previo templo romano de Diana, la seo funde gótico, románico y barroco en un solo cuerpo. A tu derecha se alza el «Micalet», la torre campanario octogonal de cincuenta y un metros de altura construida entre 1381 y 1425 por Andreu Julià. Sus doscientos siete escalones de caracol conducen a una terraza coronada por campanas históricas con una vista sobrecogedora de toda la huerta y el mar. La catedral es el epicentro de la historia valenciana, custodiando tesoros sagrados, códices antiquísimos y las tumbas de los primeros arzobispos.
Entra en el templo y dirígete a la Capilla del Santo Cáliz, una antigua sala capitular gótica con bóveda de crucería estrellada: En el altar de alabastro brilla la copa venerada como el auténtico Cáliz de la Última Cena utilizado por Jesucristo. La copa superior de ágata pulida de cornalina oriental data del siglo primero antes de Cristo y coincide con la vajilla ritual judía de la época. Traído a España según la tradición por San Lorenzo y custodiado durante siglos en el Monasterio de San Juan de la Peña, el rey Alfonso el Magnánimo lo entregó a la catedral en 1437. Tanto el Papa Juan Pablo Segundo como Benedicto Dieciséis utilizaron esta venerable reliquia en sus misas solemnes en Valencia.
La catedral conserva tres puertas maestras de tres épocas distintas: la románica Puerta del Palau, la gótica de los Apóstoles y la barroca de los Hierros. En el altar mayor se descubrieron en 2004 unos sensacionales frescos renacentistas de ángeles músicos pintados en 1474 por encargo de los papas Borja. Estas pinturas maestras de Francesco Pagano y Paolo da San Leocadio habían permanecido ocultas tres siglos tras una falsa bóveda barroca. Su recuperación supuso uno de los hitos artísticos más celebrados del renacimiento pictórico español.
Fíjate en los muros de la Puerta del Palau: conservan esculpidas trescientas cabezas en relieve que representan a los primeros repobladores cristianos de la ciudad.
Bordea el exterior de la catedral hasta la Puerta de los Apóstoles y desemboca en la emblemática Plaza de la Virgen.