Calle de Sevilla: La Puerta a la Bohemia de Ruzafa
Why is it significant?
Adéntrate en la estrecha y bulliciosa cuadrícula de la calle de Sevilla y siente el cambio radical de atmósfera respecto a la aristocrática Gran Vía.
Key Facts
| Place | Calle de Sevilla: La Puerta a la Bohemia de Ruzafa |
|---|---|
| Address | Carrer de Sevilla, 14, 46006 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.46400, -0.37420 |
| Part of Walk | Ruzafa Bohemia y el Modernismo del Ensanche de Valencia: Mercado de Colón y Calles Creativas |
| Generated | Generated |
Adéntrate en la estrecha y bulliciosa cuadrícula de la calle de Sevilla y siente el cambio radical de atmósfera respecto a la aristocrática Gran Vía. Ruzafa debe su genuino topónimo al vocablo andalusí Rusafa, que se traduce como jardín o quinta de recreo campestre, fundada en el siglo noveno por el príncipe omeya Abd Allah al-Balansi a semejanza de la finca cordobesa de su padre el emir Abd al-Rahman Primero. Durante un milenio fue un fértil arrabal agrícola de acequias, huertas y alquerías independientes, hasta que en 1877 su ayuntamiento propio fue formalmente anexionado al municipio de Valencia.
La calle de Sevilla concentra con gran nitidez el asombroso fenómeno de regeneración cultural y social que experimentó el barrio a partir del cambio de milenio. Los viejos talleres mecánicos, almacenes de carpintería y vaquerías de planta baja han sido transformados con imaginación en estudios de arquitectura de vanguardia, obradores de cerámica artesanal y espacios culturales autogestionados de gran vitalidad vecinal.
El hito artístico más emblemático de la calle es el Sporting Club Russafa, ubicado en el número cinco: un histórico frontón de pelota valenciana de los años veinte reconvertido en un sugerente centro cultural alternativo donde se organizan exposiciones de pintura, representaciones teatrales clandestinas y ferias de autoedición gráfica en un entorno fabril de vigas de mobila y muros de mampostería vista.
Fíjate en las fachadas populares de tres y cuatro plantas pintadas de tonos ocres, mostazas y turquesas: sus balcones de forja sencilla lucen tiestos de romero, menta y geranios como en un pueblo de huerta, mientras en sus bajos conviven zapateros tradicionales con jóvenes diseñadores de joyería contemporánea y talleres de serigrafía artesanal.
Gira a la izquierda al llegar a la siguiente esquina para adentrarte en la legendaria calle de Sueca, epicentro de las fiestas de Fallas.