Fábrica de Galletas de la Fortuna en Ross Alley: Magia Dorada
Why is it significant?
Aspira el inconfundible y dulce aroma a masa horneada con azúcar, harina y esencia de vainilla que emana de la puerta abierta del número 56 de Ross Alley.
Key Facts
| Place | Fábrica de Galletas de la Fortuna en Ross Alley: Magia Dorada |
|---|---|
| Address | 56 Ross Alley, San Francisco, CA 94108, USA |
| Geo Coordinates | 37.79580, -122.40740 |
| Part of Walk | San Francisco: Chinatown y Centro Financiero |
| Generated | Generated |
Aspira el inconfundible y dulce aroma a masa horneada con azúcar, harina y esencia de vainilla que emana de la puerta abierta del número 56 de Ross Alley. En este estrecho callejón empedrado funciona desde 1962 la legendaria Golden Gate Fortune Cookie Factory, el último taller artesanal de la ciudad donde las tradicionales galletas de la fortuna se siguen doblando una a una completamente a mano. El espacio es íntimo y fascinante: planchas circulares de hierro caliente giran en una noria mecánica, tostando delgadas obleas doradas cada pocos segundos.
Observa la asombrosa destreza de las maestras artesanas que trabajan frente a las hornillas encendidas. Con dedos ágiles protegidos por guantes, retiran la oblea ardiente y flexible, colocan una tira de papel con un mensaje de sabiduría o buena suerte en el centro, doblan la galleta por la mitad y la presionan rápidamente contra el borde de una varilla metálica para darle su forma de media luna característica antes de que se enfríe y quede crujiente. Hacen este proceso en menos de tres segundos por galleta, elaborando más de diez mil piezas diarias.
Aunque en todo el mundo se asocian las galletas de la fortuna con la gastronomía de China, este dulce es en realidad un invento culinario genuinamente californiano. Fue introducido en San Francisco a principios del siglo veinte por el diseñador paisajista japonés Makoto Hagiwara en el Jardín Japonés del Té de Golden Gate Park, basándose en las tradicionales galletas japonesas 'tsujiura senbei'. Durante la Segunda Guerra Mundial, los panaderos chinos de la ciudad adoptaron masivamente la receta y popularizaron los proverbios en inglés, convirtiéndolas en el broche infaltable de los restaurantes asiáticos de todo el país.
Ross Alley tiene una historia apasionante: a finales del siglo diecinueve albergaba docenas de casas de juego clandestinas y pequeños teatros de marionetas de sombras chinas.
Sal de Ross Alley girando a la derecha por Washington Street y camina una cuadra hacia el este hasta llegar a la arbolada Plaza Portsmouth.