Calle Medieval Steingasse y Casa de Joseph Mohr
Why is it significant?
Penetre en el angosto cañón adoquinado de la Steingasse, donde altas casas medievales de cuatro plantas se aprietan contra la roca viva del Kapuzinerberg.
Key Facts
| Place | Calle Medieval Steingasse y Casa de Joseph Mohr |
|---|---|
| Address | Steingasse 31, 5020 Salzburg, Austria |
| Geo Coordinates | 47.79800, 13.04850 |
| Part of Walk | Orilla Derecha, Linzer Gasse y Kapuzinerberg: Capuchinos, Paracelso y Steingasse |
| Generated | Generated |
Penetre en el angosto cañón adoquinado de la Steingasse, donde altas casas medievales de cuatro plantas se aprietan contra la roca viva del Kapuzinerberg. En época romana y durante la Edad Media, este desfiladero urbano fue la única vía militar fortificada para entrar a Salzburgo por el sur desde la orilla derecha. Carromatos mercantiles y jinetes traqueteaban sobre estos mismos adoquines rumbo a los puertos del mar Adriático.
Deténgase ante la modesta casa del número treinta y uno, identificada por una lápida conmemorativa. Aquí nació el once de diciembre de 1792 Joseph Mohr, hijo ilegítimo de una costurera y un soldado que creció en la más absoluta pobreza. Convertido en sacerdote rural, Mohr escribió los versos inmortales del villancico Noche de Paz, la canción navideña más universal y traducida del planeta.
Observe los gruesos arcos fajones de piedra tendidos entre las fachadas opuestas para aportar estabilidad a las viviendas ante posibles terremotos o desprendimientos. En la Edad Media vivían aquí curtidores, alfareros y tejedores que aprovechaban los manantiales que brotaban de la roca. Al anochecer, sólidas puertas de hierro cerraban ambos extremos de la calle para repeler intrusos. Los detalles ornamentales de la fachada y los muros históricos continúan fascinando a viajeros y amantes de la historia por igual. Un pausado recorrido por estos callejones revela la maestría con la que la ciudad ha protegido su invaluable legado monumental a través de los siglos.
Hoy la Steingasse conserva una atmósfera medieval genuina completamente vedada al tráfico de vehículos a motor. Faroles de época proyectan una luz cálida sobre las paredes desconchadas al caer la tarde. Permanece como uno de los secretos históricos mejor guardados de Salzburgo, rebosante de encanto e historia viva. Generaciones de ciudadanos han moldeado este rincón singular y han transmitido sus cautivadoras crónicas a las nuevas generaciones.
Salga hacia la ribera por el callejón transversal para cruzar el elegante puente peatonal del Mozartsteg.