Alter Markt y Fuente de San Florián
Why is it significant?
Camine sobre los adoquines del Alter Markt, el histórico mercado cívico trazado en el siglo trece para los gremios comerciantes de Salzburgo. En el centro se levanta la Fuente de San Florián, coronada por una distinguida estatua de bronce del santo protector contra incendios, fundida en 1734.
Key Facts
| Place | Alter Markt y Fuente de San Florián |
|---|---|
| Address | Alter Markt 9, 5020 Salzburg, Austria |
| Geo Coordinates | 47.79900, 13.04650 |
| Part of Walk | Ciudad Vieja, Catedral, Fortaleza y Mönchsberg: Esplendor Episcopal y Herencia de Mozart |
| Generated | Generated |
Camine sobre los adoquines del Alter Markt, el histórico mercado cívico trazado en el siglo trece para los gremios comerciantes de Salzburgo. En el centro se levanta la Fuente de San Florián, coronada por una distinguida estatua de bronce del santo protector contra incendios, fundida en 1734. Nobles casas burguesas con fachadas de estuco en tonos pastel enmarcan este salón urbano.
En una esquina de la plaza abre sus puertas el Café Tomaselli, el café en funcionamiento continuo más antiguo de Austria, fundado en 1700. La familia Tomaselli asumió la gestión en 1852, consagrando la refinada tradición del café de tertulia que tanto aprecian los salzburgueses. La viuda de Mozart, Constanze, solía frecuentar su terraza acristalada en compañía de su segundo esposo.
En la acera opuesta se encuentra la histórica Farmacia de la Corte Arzobispal, que conserva un interior rococó de madera tallada con botes de botica antiguos. A pocos pasos destaca la casa más estrecha de Salzburgo: edificada en un antiguo hueco de callejón, su fachada mide apenas un metro y cuarenta y dos centímetros de ancho. Los detalles ornamentales de la fachada y los muros históricos continúan fascinando a viajeros y amantes de la historia por igual. Un pausado recorrido por estos callejones revela la maestría con la que la ciudad ha protegido su invaluable legado monumental a través de los siglos.
El Alter Markt preserva la memoria de los burgueses que supieron negociar sus libertades frente al poder de los príncipes de la Iglesia. Camareros con delantal blanco siguen sirviendo café Melange y tartas vienesas en bandejas de plata pulida. Es el rincón idóneo para detenerse y saborear el sosiego de la vida salzburguesa. Generaciones de ciudadanos han moldeado este rincón singular y han transmitido sus cautivadoras crónicas a las nuevas generaciones. Por las calles circundantes se respira a cada paso la armoniosa convivencia entre el esplendor barroco y la vitalidad cosmopolita.
Cruce los arcos monumentales del sur para entrar en la majestuosa explanada de la Domplatz frente a la Catedral.