Via Giulia y Ponte Sisto: los Della Rovere, enemigos de los Borgia
Why is it significant?
Sube al Ponte Sisto, el puente peatonal de piedra con un gran ojo redondo en el centro, y mira río arriba. A tu derecha corre, paralela al Tíber, la Via Giulia, recta como una regla durante casi un kilómetro.
Key Facts
| Place | Via Giulia y Ponte Sisto: los Della Rovere, enemigos de los Borgia |
|---|---|
| Address | Ponte Sisto, 00186 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.89230, 12.47070 |
| Part of Walk | La Roma española: de la plaza de España a los Borgia |
| Generated | Generated |
Sube al Ponte Sisto, el puente peatonal de piedra con un gran ojo redondo en el centro, y mira río arriba. A tu derecha corre, paralela al Tíber, la Via Giulia, recta como una regla durante casi un kilómetro. Este puente y esa calle llevan los nombres de los peores enemigos de los Borgia: un tío y un sobrino de la familia Della Rovere.
El puente lo hizo construir Sixto IV, Francesco della Rovere, en la década de 1470, pensando en el jubileo de 1475. Era el primer puente nuevo que se levantaba en Roma desde la Antigüedad. Su sobrino, Giuliano della Rovere, fue durante años el gran rival de Rodrigo Borgia. Perdió contra él el cónclave de 1492, y desde entonces lo combatió con todas sus fuerzas: huyó a Francia y animó al rey Carlos VIII a invadir Italia y deponer al papa valenciano.
Alejandro VI murió en agosto de 1503, probablemente de malaria, aunque toda Roma habló de veneno. Tras el brevísimo pontificado de Pío III, en noviembre Giuliano fue elegido papa con el nombre de Julio II, y su venganza fue implacable. Despojó a César Borgia de sus castillos y lo dejó a merced de sus enemigos. En Nápoles lo detuvo el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, y lo envió preso a España. César escapó, y murió en 1507 en una emboscada cerca de Viana, en Navarra, donde hoy descansa.
Julio II detestaba tanto la memoria de Alejandro VI que se negó a seguir viviendo en los apartamentos que los Borgia habían decorado en el Vaticano. Según su maestro de ceremonias, no soportaba ver a cada paso la imagen de su predecesor. Se mudó al piso de arriba, y para decorar esas salas llamó a un joven pintor de Urbino: Rafael. Las famosas Estancias de Rafael existen, en parte, gracias a un rencor.
Y esa calle recta fue su gran proyecto urbanístico: Bramante la trazó hacia 1508, con un enorme palacio de tribunales que nunca se terminó. Ahora toca cambiar de orilla. Cruza el puente, pasa junto a la gran fuente de la piazza Trilussa, sigue por la Via di Santa Dorotea hasta la Porta Settimiana y sube por la Via Garibaldi, la cuesta que serpentea hacia lo alto del Janículo.