Las murallas y el Baño de Libuše
Why is it significant?
Apóyate en la muralla y mira hacia abajo: la roca cae casi en vertical hasta el río, y el Moldava se abre ancho, verde, con las barcas como juguetes. A la derecha, río abajo, la ciudad entera se despliega hasta el castillo de Praga, que desde aquí parece pequeño, lejano, casi modesto.
Key Facts
| Place | Las murallas y el Baño de Libuše |
|---|---|
| Address | V Pevnosti, 128 00 Praha 2-Vyšehrad, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.06320, 14.41590 |
| Part of Walk | Vyšehrad: leyendas, cubismo y el cementerio de los genios de Praga |
| Generated | Generated |
Apóyate en la muralla y mira hacia abajo: la roca cae casi en vertical hasta el río, y el Moldava se abre ancho, verde, con las barcas como juguetes. A la derecha, río abajo, la ciudad entera se despliega hasta el castillo de Praga, que desde aquí parece pequeño, lejano, casi modesto.
Justo debajo, colgando sobre el acantilado, quedan los restos de una construcción gótica: muros rotos, un arco, una ventana vacía. La llaman el Baño de Libuše. En realidad fue probablemente una torre de vigilancia o un bastión de la muralla medieval, pero el nombre viene de una leyenda mucho más oscura y deliciosa.
Se cuenta que la princesa Libuše bajaba aquí a bañarse con sus amantes, y que cuando se cansaba de alguno, la trampilla se abría y el desdichado caía directo al río. No hay ni una sola prueba de semejante cosa, por supuesto. Pero los praguenses del siglo XIX, que adoraban a Libuše como madre de la patria, también disfrutaban contando a escondidas su versión más peligrosa.
Piensa en lo que ha visto esta roca. Príncipes y reyes románicos, el asedio husita de 1420, soldados barrocos en sus bastiones, poetas románticos que subían a buscar inspiración, y después generaciones de praguenses paseando a sus hijos los domingos. Smetana compuso un poema sinfónico entero dedicado a Vyšehrad, y lo puso al principio de su ciclo Mi patria, antes incluso del Moldava. Empieza con dos arpas que suenan como un bardo antiguo contando una historia.
Y aquí termina el paseo, en el sitio donde, según la leyenda, empezó Praga. Subiste desde el río de los almadieros, pasaste por casas cubistas que parecían de cristal, por puertas barrocas y una rotonda de mil años, por túneles con santos de piedra, por las tumbas de quienes le dieron voz a este país. Quédate un momento mirando la ciudad, como dicen que hizo Libuše. Y si escuchas bien, entre el viento y el río, quizá oigas las dos arpas de Smetana.