La esquina cubista de Neklanova
Why is it significant?
Ponte en la acera de enfrente y levanta la vista hacia la esquina de este edificio de pisos. Justo donde se encuentran las dos calles, la fachada se pliega en un juego de aristas, la cornisa se dobla como papel y las ventanas parecen hundirse en marcos con forma de diamante.
Key Facts
| Place | La esquina cubista de Neklanova |
|---|---|
| Address | Neklanova 98/30, 128 00 Praha 2-Vyšehrad, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.06640, 14.42100 |
| Part of Walk | Vyšehrad: leyendas, cubismo y el cementerio de los genios de Praga |
| Generated | Generated |
Ponte en la acera de enfrente y levanta la vista hacia la esquina de este edificio de pisos. Justo donde se encuentran las dos calles, la fachada se pliega en un juego de aristas, la cornisa se dobla como papel y las ventanas parecen hundirse en marcos con forma de diamante. Es la esquina más fotografiada del cubismo checo.
También es obra de Josef Chochol, de 1913. Pero aquí hay una diferencia importante respecto a las villas del río: esto no es una casa para un cliente rico, es un bloque de viviendas corriente, con vecinos, buzones y ropa tendida. Chochol quiso demostrar que la vanguardia también podía estar en un edificio de alquiler, en una calle normal, a la vuelta de la panadería.
Mira con calma los detalles: los planos inclinados bajo las ventanas, los marcos facetados, cómo la luz del sol rompe la fachada en triángulos de sombra. Con el yeso, el arquitecto buscaba lo mismo que los pintores con el pincel: enseñar varios puntos de vista a la vez. Es una casa que no se deja mirar de frente.
Este barrio entero, entre la roca y las calles en cuadrícula, se urbanizó a principios del siglo XX, cuando Vyšehrad dejó de ser una fortaleza militar y la ciudad empezó a subir por sus laderas. Las calles de aquí arriba llevan nombres de la leyenda: Neklan, Přemysl, Libuše, Vratislav... Pasear por ellas es como recorrer el índice de un libro de historias antiguas.
Y un secreto de vecinos: en la fachada no hay ninguna placa grandilocuente, ni una flecha turística. La gente vive dentro, sube la compra, abre las ventanas en verano. El monumento sigue siendo una casa. Desde aquí, sube por las calles del barrio hacia el sureste, hasta la puerta exterior de la fortaleza: la puerta de Tábor.