Casa Gallier y balcones victorianos de hierro fundido
Why is it significant?
Admire los suntuosos balcones corridos de hierro fundido de la Casa Gallier en el número 1132 de la calle Real, celebrada por los historiadores como una de las viviendas decimonónicas más refinadas e innovadoras de los Estados Unidos.
Key Facts
| Place | Casa Gallier y balcones victorianos de hierro fundido |
|---|---|
| Address | 1132 Royal St, New Orleans, LA 70116, United States |
| Geo Coordinates | 29.96180, -90.06320 |
| Part of Walk | Barrio Francés, mansiones criollas y ribera del Misisipi: el corazón histórico de Nueva Orleans |
| Generated | Generated |
Admire los suntuosos balcones corridos de hierro fundido de la Casa Gallier en el número 1132 de la calle Real, celebrada por los historiadores como una de las viviendas decimonónicas más refinadas e innovadoras de los Estados Unidos. Proyectada y construida en 1857 por el ilustre arquitecto James Gallier Junior como hogar familiar propio, esta residencia señorial ejemplifica el apogeo de la comodidad burguesa y el virtuosismo constructivo anterior a la contienda civil americana.
Alce la vista hacia el encaje metálico que abraza las dos plantas superiores: fundidos en talleres siderúrgicos locales, estos delicados arabescos vegetales de acanto y sarmientos otorgaron fama universal a la calle Real como capital del hierro ornamental.
Gallier incorporó comodidades que se adelantaron décadas a su tiempo: una red doméstica de fontanería con agua corriente fría y caliente surtida por un aljibe de cobre en la cubierta, bañera de zinc, inodoros con descarga de agua e ingeniosas ventanas de guillotina con tragaluces practicables para favorecer la ventilación cruzada. Los salones de recibo conservan cielorrasos en trampantojo, arañas de cristal de Bohemia, espejos con marcos de pan de oro y porcelana fina parisina de tiempos del Segundo Imperio francés. En el patio interior adoquinado, la crujía de dependencias de la servidumbre refleja la compleja estructura social urbana antebellum. La casa museo custodia el legado culto de una dinastía de arquitectos que transformó el horizonte urbano de la ciudad. La cocina original de leña y carbón contaba con una caldera innovadora que distribuía agua caliente a presión por los tres niveles de la vivienda señorial.
Al contemplar la simetría neoclásica envuelta en la filigrana del hierro calado, se reconoce la genialidad con que Gallier conjugó la suntuosidad europea con la exigencia climática de Luisiana. Es una joya insustituible del patrimonio urbano.
Camine hacia el oeste por la calle Saint Philip hasta las añejas maderas de la Herrería de Lafitte en Bourbon.