Antiguo Convento de las Ursulinas y legado colonial
Why is it significant?
Contemple con reverencia la severa y armónica fachada del Antiguo Convento de las Ursulinas, en la esquina de las calles Chartres y Ursulines.
Key Facts
| Place | Antiguo Convento de las Ursulinas y legado colonial |
|---|---|
| Address | 1100 Chartres St, New Orleans, LA 70116, United States |
| Geo Coordinates | 29.96150, -90.06080 |
| Part of Walk | Barrio Francés, mansiones criollas y ribera del Misisipi: el corazón histórico de Nueva Orleans |
| Generated | Generated |
Contemple con reverencia la severa y armónica fachada del Antiguo Convento de las Ursulinas, en la esquina de las calles Chartres y Ursulines. Concluido en 1752 según los planos del ingeniero militar de la corona francesa Ignace François Broutin bajo el reinado de Luis quince, este señorial edificio es oficialmente el monumento más antiguo conservado en todo el inmenso valle del río Misisipi y el único vestigio arquitectónico francés intacto de Nueva Orleans.
Las religiosas ursulinas arribaron desde Ruan en julio de 1727 guiadas por la madre Marie Tranchepain tras cinco meses de difícil travesía atlántica para fundar la primera escuela femenina, el primer orfanato y el primer hospital público de la colonia.
Con audacia y generosidad, las monjas insistieron en impartir clases gratuitas a niñas indígenas, esclavas y jóvenes libres de color junto a las hijas de los colonos acomodados. El edificio encarna la sobriedad del clasicismo provincial francés: macizos muros de ladrillo enfoscados en cal de más de sesenta centímetros de espesor, veintisiete ventanas simétricas de casetones con herrajes forjados a mano y una imponente techumbre de pizarra con buhardillas francesas. En la capilla y convento se custodia la escalera de caracol de ciprés labrada en 1734 por carpinteros navales sin un solo clavo metálico. En vísperas de la batalla de 1815, las monjas pasaron la noche en vela rogando ante la imagen de Nuestra Señora del Pronto Socorro por el triunfo patriota; tras la victoria, el general Jackson acudió personalmente al convento para testimoniarles su gratitud.
Al tocar los muros tricentenarios de este convento se comprende el heroísmo de aquellas mujeres pioneras que establecieron las bases de la educación y el amparo social en Luisiana. Es el testimonio más venerado de la presencia francesa en la región.
Descienda por la calle Ursulines hacia las arcadas sombreadas del Mercado Francés junto al río.