Stazione Centrale
Why is it significant?
Quédate en medio de Piazza Duca d'Aosta y deja que la fachada te aplaste un poco: piedra clara, columnas gigantescas, caballos alados, águilas y medallones, a lo largo de unos doscientos metros. Es la Stazione Centrale de Milán, y nadie puede decir que pasa desapercibida.
Key Facts
| Place | Stazione Centrale |
|---|---|
| Address | Piazza Duca d'Aosta 1, 20124 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.48600, 9.20450 |
| Part of Walk | Milán moderno: Porta Nuova, el barrio Isola y el Bosco Verticale |
| Generated | Generated |
Quédate en medio de Piazza Duca d'Aosta y deja que la fachada te aplaste un poco: piedra clara, columnas gigantescas, caballos alados, águilas y medallones, a lo largo de unos doscientos metros. Es la Stazione Centrale de Milán, y nadie puede decir que pasa desapercibida.
El proyecto lo ganó el arquitecto Ulisse Stacchini en un concurso de 1912, inspirándose, se dice, en la estación de Washington. Pero llegó la Primera Guerra Mundial, las obras se pararon, y cuando se retomaron en los años veinte el fascismo quiso convertirla en un escaparate de poder. Se inauguró en 1931, más grande, más pesada y más decorada que en el primer dibujo. El estilo no tiene nombre: hay quien lo llama asirio-babilónico, otros simplemente estilo Mussolini.
Si entras al vestíbulo y subes hacia los andenes, verás la otra mitad de la estación: enormes marquesinas de hierro y cristal que cubren las vías como las naves de una catedral industrial. Es uno de los espacios más impresionantes de Italia, y durante décadas fue la puerta de entrada a Milán para millones de emigrantes del sur, que llegaban con maletas de cartón a trabajar en las fábricas del norte.
Mira con atención la fachada: hay huecos y relieves borrados. Después de la guerra se quitaron o se rasparon muchos de los símbolos del régimen, los fasces, de modo que aún hoy la piedra conserva las cicatrices de aquella limpieza. Es un edificio que lleva la historia de Italia literalmente escrita en sus paredes.
Pero la página más oscura de esta estación no está a la vista, sino debajo. En el lado este, bajo las vías, existe un andén que durante años sirvió para cargar los vagones del correo. Entre 1943 y 1945 fue usado para algo muy diferente. Rodea la estación por la derecha, por Via Ferrante Aporti, hasta Piazza Edmond Jacob Safra. Allí termina este paseo.