Isola: Via Borsieri y Piazzale Segrino
Why is it significant?
Mira a tu alrededor en Piazzale Segrino: edificios de cuatro o cinco pisos, bares con mesas en la acera, bicicletas atadas a las farolas y, a lo lejos, por encima de los tejados, las torres de cristal que acabas de dejar atrás.
Key Facts
| Place | Isola: Via Borsieri y Piazzale Segrino |
|---|---|
| Address | Piazzale Segrino, 20159 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.49030, 9.18910 |
| Part of Walk | Milán moderno: Porta Nuova, el barrio Isola y el Bosco Verticale |
| Generated | Generated |
Mira a tu alrededor en Piazzale Segrino: edificios de cuatro o cinco pisos, bares con mesas en la acera, bicicletas atadas a las farolas y, a lo lejos, por encima de los tejados, las torres de cristal que acabas de dejar atrás. Estás en Isola, que en italiano significa isla, y aquí el Milán moderno se vuelve de pronto barrio.
El nombre no es poético, es ferroviario. En la segunda mitad del siglo XIX, las nuevas líneas de tren que salían hacia el norte rodearon esta zona y la separaron del resto de la ciudad. Para llegar al centro había que cruzar puentes y pasos a nivel, y los milaneses empezaron a llamarla la isla. Aquí se instalaron fábricas, talleres y miles de familias obreras, en las casas de balcón corrido que todavía ves en muchos patios.
Isola fue un barrio duro, orgulloso y muy político. Durante la ocupación alemana, entre 1943 y 1945, de estas calles salieron muchos partisanos, y en algunas fachadas verás placas con nombres de vecinos caídos en la Resistencia. Lee alguna mientras caminas: son nombres de obreros, de chicos de veinte años.
Luego llegó Porta Nuova, y con ella la gran pregunta. En 2007 se derribó la Stecca degli Artigiani, un viejo edificio industrial ocupado por talleres y asociaciones del barrio, para hacer sitio a los nuevos proyectos. Hubo protestas, y todavía hoy Isola discute sobre los alquileres que suben y los vecinos de siempre que se van. Aun así, Via Borsieri conserva sus tiendas pequeñas, sus librerías y sus bares de toda la vida, y en 2014 llegó la línea lila del metro con una estación propia.
Si te sobra un minuto, unos pasos más al norte está Santa Maria alla Fontana, un santuario de principios del siglo XVI levantado sobre un manantial que se creía milagroso. Ahora vuelve hacia el sur por Via Borsieri y gira hacia Via Federico Confalonieri. Allí verás un edificio de ladrillo cuyas paredes, si las miras de lejos, son en realidad retratos.