Place des Moulins y la Cima de Le Panier

Why is it significant?

Llega a la cumbre más alta del promontorio histórico de Le Panier al entrar en la apacible y arbolada Place des Moulins, situada a más de cuarenta metros sobre el nivel del mar.

Key Facts

PlacePlace des Moulins y la Cima de Le Panier
AddressPlace des Moulins, 13002 Marseille, France
Geo Coordinates43.29950, 5.36780
Part of WalkLe Panier, la Vieille Charité y el Fort Saint-Jean: De las factorías de Massalia a los callejones medievales
GeneratedGenerated

Open the walk

Llega a la cumbre más alta del promontorio histórico de Le Panier al entrar en la apacible y arbolada Place des Moulins, situada a más de cuarenta metros sobre el nivel del mar. Durante los siglos dieciséis y diecisiete, cuando la ciudad intramuros requería garantizar el suministro diario de pan en caso de asedio naval, este promontorio ventoso estuvo coronado por hasta quince molinos harineros de viento cuyas aspas giraban sin cesar impulsadas por el impetuoso viento mistral. Hoy solo subsisten tres de aquellas torres cilíndricas de piedra, ingeniosamente reconvertidas en viviendas particulares con tejados cónicos. Pero la plaza oculta bajo sus adoquines un secreto colosal: en 1851, el ingeniero Montricher construyó aquí un gigantesco depósito subterráneo abovedado de doce mil metros cúbicos para almacenar el agua fresca traída desde el río Durance mediante el nuevo canal. En la superficie, frondosos plátanos de sombra cobijan bancos de hierro donde los ancianos del barrio juegan interminables partidas de petanca mientras las prendas de ropa tendidas entre balcones ondean con la brisa marina. Fachadas pintadas en suaves gamas de amarillo ocre y rosa empolvado transmiten una serenidad casi monástica en el punto más elevado de la colina. Este refugio de paz encarna la auténtica vida comunitaria y la dignidad popular del viejo Marsella.

Fíjate en la casa del número veintiocho: su planta baja redondeada de piedra vista conserva los cimientos auténticos de uno de los molinos harineros del siglo dieciséis.

La enorme cisterna subterránea construida en 1851 cuenta con pilares de piedra y bóvedas de ladrillo tan majestuosas que los ingenieros la apodaron la catedral del agua.

Durante la epidemia de peste de 1720, los molineros trabajaban noche y día aislados en sus torres para suministrar harina desinfectada a los hospitales municipales.

Baja por la Rue du Petit Puits hacia la Rue de la Charité para descubrir la obra cumbre de Pierre Puget.

Nearby stories