Iglesia de Notre-Dame-des-Accoules y Campanario Gótico
Why is it significant?
Alza la mirada hacia el imponente campanario gótico de Notre-Dame-des-Accoules, una aguja de piedra caliza del siglo catorce que desafía al cielo en el umbral del barrio de Le Panier.
Key Facts
| Place | Iglesia de Notre-Dame-des-Accoules y Campanario Gótico |
|---|---|
| Address | Place des Accoules 10, 13002 Marseille, France |
| Geo Coordinates | 43.29760, 5.36750 |
| Part of Walk | Le Panier, la Vieille Charité y el Fort Saint-Jean: De las factorías de Massalia a los callejones medievales |
| Generated | Generated |
Alza la mirada hacia el imponente campanario gótico de Notre-Dame-des-Accoules, una aguja de piedra caliza del siglo catorce que desafía al cielo en el umbral del barrio de Le Panier. Esta esbelta torre defensiva con remate piramidal es el único vestigio superviviente de la vasta iglesia parroquial medieval que fue demolida en 1794 durante el Terror revolucionario por haber albergado reuniones de los insurgentes federalistas opuestos a la Convención jacobina. Según antiquísimas tradiciones cristianas locales, el templo original se levantó en el siglo cuarto sobre los cimientos paganos de un santuario helenístico consagrado al dios Apolo que dominaba la bahía. La campana mayor de la torre, conocida como la Sauveterre, tocaba a rebato para convocar las asambleas cívicas del consejo de la ciudad y advertir a la población ante ataques de corsarios berberiscos o incendios marítimos. A los pies del campanario, una nueva iglesia neoclásica construida entre 1824 y 1826 cobija un monumental calvario tallado en la roca que atrae a numerosos devotos. El alegre bullicio de los cafés y tiendas de artesanía llena la soleada plazoleta adoquinada. El eco de las campanas reverbera contra los centenarios muros de piedra con una gravedad conmovedora. Este monumento legendario encarna el inquebrantable espíritu de resistencia y libertad cívica que siempre ha distinguido al pueblo marsellés.
Observa la aguja gótica de la torre: sus elegantes vanos ojivales y gárgolas talladas en piedra caliza han resistido vientos marinos durante más de seiscientos años.
Los revolucionarios perdonaron la torre del campanario en 1794 porque su campana cívica y su reloj público eran indispensables para marcar la jornada laboral de los marineros.
Bajo la roca del calvario existen criptas sepulcrales medievales donde reposaban los miembros más distinguidos de las cofradías marítimas de la parroquia.
Cruza hacia la animada Place de Lenche para situarte en el solar donde latía la antigua ágora de los colonos griegos.