Ombrière del Puerto Viejo y Quai des Belges
Why is it significant?
Alza los ojos hacia el monumental techo de acero inoxidable pulido de la Ombrière du Vieux-Port, donde el ajetreo de peatones, músicos callejeros y mástiles de barcos se refleja de forma invertida con nitidez cristalina.
Key Facts
| Place | Ombrière del Puerto Viejo y Quai des Belges |
|---|---|
| Address | Quai des Belges, 13001 Marseille, France |
| Geo Coordinates | 43.29520, 5.37420 |
| Part of Walk | El Puerto Viejo, La Canebière y el Palacio Longchamp: Del ágora mercantil al palacio del agua |
| Generated | Generated |
Alza los ojos hacia el monumental techo de acero inoxidable pulido de la Ombrière du Vieux-Port, donde el ajetreo de peatones, músicos callejeros y mástiles de barcos se refleja de forma invertida con nitidez cristalina. Diseñado por el célebre arquitecto británico Norman Foster y el paisajista Michel Desvigne con motivo de la Capitalidad Europea de la Cultura de 2013, este pabellón minimalista de cuarenta y seis metros de largo por veintidós de ancho descansa sobre ocho esbeltos pilares de acero. Te encuentras en el Quai des Belges, históricamente conocido como el Quai de la Fraternité, el indiscutible centro cívico donde late el pulso ciudadano de Marsella desde hace veintiséis siglos. Cada mañana desde las ocho en punto, pescadores locales instalan aquí sus puestos tradicionales de madera para vender pescado fresco capturado al amanecer, ofreciendo doradas, cabrachos para la bullabesa, lubinas y salmonetes recién desembarcados de sus típicas barcas pointus. Delante de ti se extiende la lámina de agua del fondeadero enmarcada al fondo por los baluartes del Fort Saint-Jean y del Fort Saint-Nicolas. El graznido de las gaviotas se mezcla con los pregones de los pescaderos y el rumor de las lanchas marítimas que parten rumbo a las islas del Frioul. Los adoquines de granito portugués forman un espacio peatonal donde la metrópoli se detiene a admirar su propio reflejo. La luz matinal baña la cuenca histórica con un esplendor mediterráneo inolvidable.
Observa el fascinante efecto óptico del espejo suspendido a seis metros del suelo: desdibuja el límite entre el mar y el cielo, convirtiendo el tránsito de los paseantes en una pintura viviente.
Las losas de granito claro de Guérande y Portugal fueron elegidas para evocar la textura mineral de los antiguos muelles portuarios provenzales.
Junto a este muelle atracaba el célebre transbordador municipal inmortalizado con entrañable humor por el cineasta Marcel Pagnol en su famosa trilogía provenzal.
Cruza la amplia explanada peatonal hacia el noreste para situarte frente a la columnata corintia del Palacio de la Bolsa.